jueves, 3 de enero de 2019

Peña Llana y Corona Castiellu. Entre Triongo y La Granda

Salida: Triongo (Concejo de Cangas de Onís)
Llegada: La Granda (Concejo de Cangas de Onís)
Distancia: 11,8 km
Duración: 6:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 810 m
Altura Inicial y final: 25 m
Altura máxima: 644 m
Fecha de realización: 28/XI/2018
Dificultad: media
Track de la ruta

Notas: Aunque lo puntos de partida y llegada pertenecen al concejo de Cangas de Onís, la ruta discurre casi íntegramente por el de Parres. No recomiendo bajar directamente como hicimos nosotros por la gran cantidad de maleza que hay en la ladera sur del pico Corona Castiellu (ver más abajo la descripción). Es mejor retroceder a La Collada (por debajo de las antenas) y bajar por un camino cómodo a Toraño.

Itinerario: Triongo – Puente colgante (Río Sella) – Fuentes – La Calzada – Majada el Arco – Peña Llana – Collada – Antenas de telefonía – Cueto la Jorcada – Pico el Hombrón – Corona Castiellu – La Uña – Carretera a Intrialgo – Toraño – Puente Toraño (Río Sella) – La Granda.
La ruta organizada por el GM Ensidesa de Gijón comenzó en la aldea de Triongo en la PK 339 de la N-634. Cruzamos las carretera frente a la iglesia para dirigirnos por una pista hacia el río Sella. Un largo puente colgante peatonal nos permite cruzarlo de forma espaciada; sólo 5 personas a la vez sobre el puente y separados más de 10 metros dicen las placas colocadas en sus pilares laterales. Respetamos las normas.
Iglesia de Triongo

Cruzando el puente peatonal sobre el Sella.
Accedemos a la aldea de Fuentes en el concejo de Parres que cruzamos hacia el norte subiendo después por la carretera hacia Sinariega. Mucho antes de llegar, al pasar por las casas de La Calzada, dejamos el asfalto para coger una pista a la derecha que sube hacia noreste dando pronto una revuelta al sur y encaramarse en la Majada el Arco; algunos prados y una casa en aparente buen estado. Un senderillo continúa hasta el cercano montículo sobre el valle del Sella. De pronto las brumas matinales a través de las que caminamos cerca del río han quedado abajo y los montes se dibujan nítidos sobre el mar de nubes.
Aldea de Fuentes

Majada del Arco entre las brumas de la mañana.

Majada del Arco abajo, las nubes van quedando en el valle del Sella y por encima toda la sierra que vamos a recorrer entre la Peña Llana y el pico Corona Castiellu.
Desandamos hasta la majada y retrocedemos un corto tramo de la pista hasta que comienza a descender. En ese punto nos dirigimos al noreste cruzando por o al borde de un prado con muria de piedra y alambre de espino para salir al otro lado a la inclinada ladera de la Peña Llana.
Llegando a la arista de Peña Llana

Último tramo de la arista de Peña Llana
Totalmente invadida por la maleza, que en esta zona no es alta ni punzante, proseguimos la ruta siguiendo una senda intermitente hasta alcanzar el roquedo. La alargada cresta caliza requiere del uso ocasional de las manos, sobre todo en el arranque, y nos sitúa en la cima de esta modesta pero espectacular atalaya coronada por una cruz de metal torneado. Sobre el mar de nubes vemos todo lo que nos queda de la sierra, también los picos Jorovitaya y Mofrechu al otro lado del valle de río Sella. Más lejos la vista llega hasta los Picos de Europa, las grandes montañas de Ponga y Redes y la Sierra del Sueve.


Vista hacia atrás de la arista de Peña Llana. A la izda está la Majada del Arco (de donde venimos)

Cumbre de Peña Llana.
En la ladera opuesta encontramos también abundante vegetación pero es fácil bajar por ella  hasta unos prados situados La Collada. Un camino ancho que viene de Sinariega se divide aquí para subir por un ramal hacia unas antenas de telefonía y por el otro (por donde en teoría tendríamos que regresar) baja a Toraño. Seguimos hacia las antenas que alcanzamos pronto después de algunas revueltas.
La Collada. El Pico la Miel y el Corona Castiellu.

Vista atrás desde La Collada. Vemos la bajada norte desde el pico La LLana
Al lado de la caseta que les da servicio sale una sendilla que sube entre cotoyas punzantes y peñas para afianzarse arriba sobre el extenso lomo de la sierra. A partir de aquí el camino será incómodo, con abundante maleza, peñas y aristas rocosas con agujeros a veces ocultos por hierbas altas y el matorral o las cotoyas. Accedemos al Cueto la Jorcada dejando a la izquierda un montículo y a la derecha el Pico la Miel.
Vista atrás: las antenas de telefonía, La Collada y Peña Llana
Continuamos la ruta, unas veces escorados ligeramente por el lateral norte otras, las más, por la misma arista que a veces se estrecha en roquedos con agujeros. La senda se desdibuja constantemente entre tanta cotoya entreverada con algunas zarzas en un lento pero continuo descenso. Al poco de comenzar de nuevo el remonte alcanzamos el Pico Hombrón y tras un corto descenso la subida definitiva al Corona Castiellu que comienza con una pequeña trepada a lo que parece la cumbre.
Pasada la arista del  Pico Hombrón vemos cerca la antecima del Corona Castiellu
Pero al llegar vemos que la cima más alta queda por atrás y antes debemos dejar a la derecha un crestón. Siguiendo el senderillo entre altas hierbas (por fin un tramo sin cotoyas) rodeamos por la izquierda el roquedo para realizar después la subida final a la cumbre con alguna ayuda ocasional de las manos.
Pasada la antecima que vimos en la foto anterior aún tenemos que rodear por la izda el crestón y trepar unos metros hasta la cima del Corona Castiellu.

Desde la cima del Corona Castiellu, vista atrás de la arista por la que venimos. Al fondo la Sierra del Sueve. 
Arriba hay una cruz con buzón de montaña en acero inoxidable y una vistas magníficas del tramo final del Sella en el estuario de Ribadesella. Las vistas son tan espectaculares como en los picos anteriores pero mejoradas aquí por la mayor altura. Mientras comemos algo otros compañeros que llegaron antes están desplegando un dron para filmar desde lo alto.
Cima del Corona Castiellu con Ribadesella al fondo.

Pico Jorovitaya (izda) y la Sierra Cuana que culmina en el pico Mofrechu. Abajo a la izda se ve el valle del Sella.

Valle del Sella desde el pico Corona Castiellu

En la cima del pico Corona Castiellu
La ruta prevista incluía desandar todo el alargado y punzante crestón (más de 2,5 km) hasta La Collada y bajar por un camino a Toraño. Como la aldea de Toraño queda a casi nuestra altura y no parece difícil la bajada directa por la ladera sur decidimos descender por allí. Primero bajamos de la peña por donde subimos y después nos lanzamos monte abajo entre la maleza. Buscamos los pasos menos inclinados, sorteamos algunas peñas con pequeños cortados, entre hierbas altas y cotoyas, el fuerte descenso nos deja en un pequeño collado que aún conserva unos metros cuadrados de hierba.
Primer tramo de la bajada, muy inclinada pero con hierbas altas. Los problemas surgen al bajar desde el collado a la dcha.

Mirando hacia arriba desde la ladera sur del Corona Castiellu.
Me parece más limpio el lomo de la montaña que baja al sur y así es al menos al principio, pero como los demás compañeros se han escorado hacia un pedrero situado más a la derecha, me dirijo hacia su posición. El brezo alto y denso rellena completamente la ladera de la montaña y se camina sin pisar el suelo, como flotando sobre un mar de ramas. La ladera es muy inclinada y por fin salimos a una riega donde hay un bosquete de robles.
Zona muy inclinada totalmente invadida por la maleza.

Zona totalmente invadida por el brezo alto poco antes de entrar en el bosquete.
Seguimos unos metros por la riega hasta que se cierra completamente y salimos de ella hacia unos antiguos prados a la derecha totalmente invadidos por la maleza. El antiguo camino de acceso a las fincas también está bastante cerrado y continuamos por donde podemos hasta que en un punto, ya muy abajo, vemos el asfalto de una carretera. Bajamos a ella y nos felicitamos por haber conseguido bajar por tan cerrada ladera. No recomiendo esta bajada.
En la zona más baja el eucaliptal tampoco está limpio pero se pasa.
La carretera a la que hemos llegado va de Toraño a las casas de Intrialgo y nos dirigimos a la primera aldea donde llegamos enseguida. Encontramos casas arregladas, algunos hórreos y paneras y la estación de Feve, orientada agradablemente al sur, donde paramos a comer. Reanudamos la marcha siguiendo la carretera de acceso al pueblo que nos hace cruzar el río Sella por el Puente de Toraño. Atrás ha quedado la aldea y la Ería de Toraño, rico pastizal entre las vías del tren y el río.
Desde Toraña vemos el alargado crestón entre Peña Llana y el pico Corona Castiellu.

Río Sella desde el Puente de Toraño.

Corona Castiellu desde la carretera que desde Toraño a La Granda.
Seguimos por la carretera con buenas vistas del río entre los robles y los merenderos hasta desembocar en la carretera N-634 a la altura de La Granda donde nos espera el autobús. Nos aseamos un poco, tomamos un café en el restaurante y como aún quedan compañeros por el monte y faltan un par de horas para el regreso, decidimos hacer un poco de turismo.

Fuente de la Cova en Cuenco

Lavadero adosado a la Fuente la Cova en Cuenco

Lavadero en Fonte la Cova en Cuenco.
Caminando por la carretera secundaria que va a Cuenco y Peruyes damos un agradable paseo por la gran planicie rellena de buenos prados. En menos de un kilómetro llegamos a la aldea de Cuenco donde encontramos la Casa de Los Haza de recia y antigua arquitectura nobiliaria. Al lado se encuentra la ermita y un poco más adelante, fuera de la aldea, la Fuente de la Cova de 1908 con un precioso lavadero apoyado en columnas de hierro forjado.

Lorenzo Sánchez Velázquez