lunes, 7 de enero de 2019

Pico del Cuco y Cova del Demo. Circular desde Doiras

Salida y llegada: Doiras (Concejo de Boal)
Distancia: 17,6 km
Duración: 5:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 850 m
Altura Inicial: 200 m
Altura máxima: 763 m
Fecha de realización: 7/XI/2018
Dificultad: media-baja
Track de la ruta

Itinerario: Escaleira (Doiras) – Camino a Froseira – Puente de Llanza (río Ururbio) – Monte Freseira – Collado (Monte Freseira) – Pico del Cuco – Collado (Monte Freseira) – Chao da Casa (mirador) – Cova del Demo – Monte Freseira – Puente de Llanza (Río Urubio) – Froseira (Molino de la Casa de Mayordomo) – Puente Urubio (Carretera AS-12) – Carretera BO-3 – Presa de Doiras – Escaleira – Doiras.
Preciosa y fácil ruta organizada por el GM Ensidesa de Gijón en la que se combina la mejor versión del gran castañar de Freseira en otoño con los bucólicos parajes del entorno del río Urubio, sin olvidar la visita a la Cova del Demo donde pudimos apreciar las pequeñas pinturas rupestres de color rojo.
Aldea de Doiras. La foto está hecha al final de la ruta al subir desde el barrio de Escaleira.
Para evitar un tramo de asfalto iniciamos la ruta en el punto kilométrico 33 de la AS-12 después de pasar Doiras, justo en la zona de Escaleira donde cogemos el camino asfaltado que sale hacia Froseira. A la izquierda queda un recodo del Embalse de Doiras donde desemboca el río Urubio. Más allá, la preciosa ladera del Pico del Cuco con verticales aristas cuarcíticas, encuadran por el este el Monte Freseira relleno de castaños en casi toda su extensión, quedando sólo los pinos en la parte más alta.
Pico del Cuco y el Monte Freseira a la derecha. En el regreso pasaremos por la Cova do Demo que está en las peñas que se ven bajo el pico y por debajo de los cortados que vemos a la izquierda.
El camino llanea al principio e incluso baja un poco. Nada más superar el crestón que cierra por el oeste la riega de El Mato, dejamos la carretera y seguimos en llano por el camino más cercano a la carretera de los dos que salen a la derecha.
La pista avanza llana hacia la pequeña aldea de Froseira

Casas y prados de Froseira
Sobrepasamos Froseira y cruzamos el río Urubio por el Puente de Llanza. Pronto nos sale por la izquierda un camino por el que bajaremos más tarde. Lo obviamos y continuamos por la pista principal que avanza otro kilómetro en paralelo al río entre los preciosos castaños en otoño. Al cabo comienza la larga subida.
Río Urubio

La pista avanza por el extenso castañar.
Un par de revueltas y una tercera para cambiar la dirección oeste que traíamos por la sureste, nos adentran aún más en el castañar. Más arriba tenemos que superar otras nueve largas lazadas para ganar altura y atravesar al final en un pequeño pinar.
Arriba los castaños dan paso a unas plantaciones de pinos.
Salimos al collado que precede al Pico del Cuco y sin mayor dificultad alcanzamos la cima de esta gran atalaya del concejo de Boal. Abajo queda el Embalse de Doiras y el valle del río Navia; al otro lado, se extiende la Sierra de Prao Roque con el Pico Gargalois como cumbre cimera.
Pico del Cuco
Como soplan fuertes rachas de viento bajamos pronto al collado y reanudamos la marcha bajando por la ladera opuesta (este). Al llegar a unos prados, dejamos el camino y cogemos otro a la izquierda que baja por una riega y pegado a una muria. El camino se transforma en senda desbrozada y se orienta al norte para alcanzar pronto el espléndido mirador del Chao da Casa con buenas vistas sobre el embalse.
Mirador del Chao de la Casa

Embalse de Doiras desde el mirador de Chao de la Casa
De nuevo nos sumergimos en el castañar e iniciamos una vertical bajada siguiendo una señalada senda por terrero cuarcítico con un gran manto de hojas que ocultan las resbaladizas piedras. No tiene dificultad pero se hace dura para los que no están habituados a este tipo de caminos.
Después del mirador, la senda se adentra de nuevo en el castañar
Llegamos a la Cova del Demo, apenas un abrigo de unos 15 metros de profundidad donde se descubrieron pinturas ruprestres en 1983. Está declarada bien de interés cultural del patrimonio histórico de Asturias y está protegida por una gruesa reja. Se pueden ver desde el exterior algunas figuritas rojas con apariencia humana o de animales.
Rejas para proteger las pinturas rupestres de la Cova de Demo

Pinturas rupestres en la Cova do Demo
Seguimos el vertiginoso descenso por el bosque manteniendo la dirección norte y dejando a la izquierda algunos escarpes rocosos. Finalmente desembocamos en la pista de  subida a unos metros del Puente de Llanza que descruzamos.
Después de la cueva la senda tiene más entidad y continúa por el bosque

Castaños jóvenes
Desandamos el camino medio kilómetro y lo abandonamos para meternos en la aldea de Froseira tras cruzar una portilla metálica; dos grandes viviendas y el Molino de la Casa del Mayordomo es lo que vemos de la aldea.
Aldea de Froseira. Vemos también el Pico del Cuco

Casa y Molino del Mayordomo en Froseira
Salimos de ella atravesando otra portilla y seguimos por otro precioso camino en paralelo al río Urubio. Entre castaños, cruzando algún pedrero, y dejando a la derecha los cortados cuarcíticos que caen del Peneo del Sol, la senda discurre entre los verticales farallones y el río; quizás este sea el tramo más bonito del recorrido.
La preciosa senda avanza en paralelo al río Urubio

Entre castaños y helechos, la senda pasa bajo los verticales farallones cuarcíticos (vista hacia atrás)

Recodo del embalse de Dorias donde desemboca el río Urubio. La senda lo bordea por la derecha y salimos al lado del puente.
Salimos a la carretera AS-12 al lado del Puente Urubio que cruzamos. Un kilómetro por ella en ligera subida y un corto desvío por la BO-3, siempre bordeando el embalse de Doiras, nos dejan al lado de la presa.
Llegando a la presa de Doiras.
Paramos unos minutos a contemplar las azuladas aguas del pantano y los edificios de la pequeña central hidroeléctrica en el cauce seco al otro lado del muro de la presa. Dejamos el asfalto y, sin cruzar la presa, cogemos un camino señalizado como PR AS-300 que sube primero hasta el barrio de Escaleira y después, entre prados, a Doiras.

Lorenzo Sánchez Velázquez