viernes, 30 de enero de 2015

Cerréu y Pica Peñamellera. Circular desde Robriguero

Salida: Robriguero (Concejo de Peñamellera Baja)
Llegada: Bores
Perfil de la ruta
Distancia: 15,3 km
Duración: 6:15 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1220 m
Altura Inicial: 108 m
Altura máxima: 894 m
Fecha de realización: 24/I/2015
Dificultad: media-alta
Track de la ruta

Mapa de la ruta
Robriguero desde El Roncal

Descripción
       A Robriguero, en el concejo de Peñamellera Baja, llegamos por el ramal que sale en el kilómetro 174 de la carretera N-621 cruzando el río Deva por el Puente Lles cerca de Panes.
       Las nubes cubren las montañas por encima de los 1500 metros y permanecerán en esa cota el resto del día. Pisamos nieve a partir del collado Cantu los Praúcos en la subida al Cerréu y hasta las Minas de Argayón en la bajada, pero no en la Pica de Peñamellera. Por el camino coincidimos en un pequeño trecho con el GR 109 (Camino Natural de la Cordillera Cantábrica que en su tramo1 discurre entre Potes y Alles) y con el PR-AS 175 (Senda del Jarcu-Cuñaba-Minas de Argayón-Panes).
Por la Calzada Coperi; Pica Peñamellera y Sierra del Cuera al fondo
       Salimos de Robrigueo (108 m) por una pista de hormigón que se dirige al sur dando un amplio rodeo evitando después dos pistas que salen a la derecha y otra a la izquierda. Por esta última viene el PR-AS 175 que seguimos dando una cerrada curva a la derecha en el paraje de El Roncal. Al poco, salen otras dos pistas a la izquierda; por cualquiera de ella accedemos a la Calzada Coperi. Nosotros preferimos la segunda, dejando al PR continuar hacia Cuñaba, porque está más abierta (por la segunda habría que coger más arriba un camino más empinado, embarrado y algo perdido). El ancho camino finaliza al lado del Prao l’Escampá donde hay abundante ganado que tiene embarrado el final de la pista.
       Aquí comienza la preciosa senda llamada Calzada Coperi (350 m) que tiene muchos tramos armados y supera la Peña Robriguero zigzagueando continuamente. Atrás va quedando la aldea a la orilla del río Cares poco antes de juntarse con el Deva. Al otro lado del valle, el extremo oriental de la Sierra del Cuera (picos Liño –nevado- y El Paisano, entre otros) nos oculta el mar y, al oeste, la modesta Pica de Peñamellera se yergue imponente cerrándolo.
Valle de Valdanza con el pico Cerréu al fondo
        La fuente Coperi con un gran pilón construido por el ICONA en un año ilegible se encuentra cerca del collado Canto los Praucos (610 m) que permite superar el crestón que baja por la ladera oriental del pico La Cerezal, cumbre de la gran Peña de Robriguero. Accedemos así al vallecito y majada de Valdanza situado entre la citada peña y el Cerréu, nuestro primer objetivo.
         Continuamos por la senda que llanea dejando las primeras cabañas algo más abajo a la izquierda. Más adelante, alcanzamos el fondo del valle a la altura de la fuente y cabaña de Peju’l Valle (660 m). La empinada ladera nevada con algo de matorral nos lleva hacia el collado La Siella entre el Cerréu y La Cerezal. Buscamos el ascenso más cómodo pues la nieve nos oculta la senda virando ligeramente hacia la ladera del Cerreú. Cruzamos una alambrada puesta para evitar el paso del ganado y subiendo unos metros más nos situamos en la cresta occidental de la montaña muy cerca de la cumbre (860 m). Unos pasos por ella y alcanzamos el punto más alto de esta jornada (894 m).
Fuente y cabaña de Peju'l Valle
         La vista nos lleva al desfiladero de La Hermida y al valle de Cuñaba limitado al sur por la Sierra de Cocón (por encima se aprecian entre las nubes cumbres emblemáticas del Macizo Occidental: Samelar, La Rasa, Pica del Jierro o La Morra de Lechugales) y, al norte, por la Sierra Nedrina, prolongación occidental del pico en el que nos encontramos. Al otro lado del desfiladero de La Hermida vemos con claridad algunas cumbres modestas como Sel del Cantu, la Pica de Sestón y Peña Llaneces; por detrás de la segundo encontramos a La Gamonal y a la derecha de la tercera, en este lado del desfiladero, la vertical pirámide de Los Ageros. El frente norte está completamente dominado por la cercana peña de La Cerezal que nos oculta la Pica Peñamellera y, al fondo, por la extensa Sierra del Cuera. En el valle intermedio por donde discurre el Cares vemos las aldeas de Alevia y Abandames, y en la confluencia con el Deva nos encontranos con Seijo y Panes.
Subiendo al Cerréu por Valdanza


Cumbre del Cerréu desde la cresta de la montaña
Desfiladero de La Hermida, Cuñaba, Sierra de Cocón y Picos de Europa
Bajando por la cresta del Cerréu

         El viento frío hace desapacible la estancia y la niebla parece bajar de las cumbres difuminando el paisaje. Seguimos la ruta por la afilada cresta occidental de la montaña hasta bajar al Collado La Siella (796 m) donde encontramos una gran cantidad de prados y cabañas en los ricos pastos de la ladera sur; son los Invernales de Tremaño que pertenecen a Cuñaba. Nuestra ruta continúa hacia el oeste rodeando la muria de un prado hasta una balsa de agua cercada con alambre de espino. Dejando la balsa a la izquierda, seguimos por una senda entre los tojos que baja entre una peña y un socavón a la derecha producido por una de las minas del Argayón, hasta llegar al Collado Tremaño (733 m) por donde pasa una pista que viene de Robriguero y va a Cuñaba.
Pica Peñamellera desde las Minas de Argayón
        En la zona encontramos abundantes muestras de las explotaciones mineras que hubo en esta zona desde la década de los años 70 del siglo XIX. Las Minas de Argayón se explotaron a cielo abierto y en galerías de hasta 200 metros y de ellas se extraían minerales de Zn y Plomo y barita (sulfato de bario y principal mena de este metal). Hoy están abandonadas aunque en los años 70 del XX aún se explotaba barita en alguna de las galerías.
         El PR-AS 175 viene desde Robriguero, pasa por el collado y baja a Cuñaba. Siguiendo sus marcas, bajamos por la pista atajando en algunas revueltas y dejando a un lado la Fuente Juentanuca (600 m) y, más abajo, una balsa de agua. En una revuelta de la pista hacia la izquierda, sale de frente un camino que nos llevaría directamente a Robriguero y, poco más abajo en el Valleyu de los Praos (470 m), otra que va a Bores. Por aquí viene el GR 109 que seguimos en subida hasta el cercano Collado La Serna (430 m) donde abandonamos definitivamente al GR para que baje a Mier, siguiendo nosotros casi en llano, por la pista para rodear el Canto Miravete (que tiene una antena) por el sur dando una revuelta a la derecha y ascender al Colláu (496 m) en la base de la Pica de Peñamellera.
Acercándonos a la cresta de la Pica Peñamellera
         Una senda nos lleva en suave ascenso por la pradera para sobrepasar unas matas de avellanos y continuar después por la pedregosa ladera donde aumenta la pendiente. La senda hitada nos conduce a una horcada situada en la vertical cresta oriental de la montaña, dando vista al norte. Aquí comienza la trepada. Dejamos mochilas y bastones y, ayudados por las manos, emprendemos la vertical trepada expuesta al precipicio pero con buenos agarres. Con mucho cuidado, procurando tener siempre tres puntos de apoyo, alcanzamos la antecima casi llana. Unos pasos por ella y llegamos al punto más alto (763 m) donde hay una cruz colocada allí por el Grupo de Montaña Monsacro.
Trepando hacia la cumbre
Cumbre de la Pica Peñamellera

        Mientras descendíamos del Cerréu el tiempo mejoró y las nubes ocultaban sólo las cimas más altas, pero ahora, en lo alto de La Pica, el frio viento las ha devuelto a los valles dificultando las vistas: en la base suroeste de la peña está Mier, en una revuelta del Cares; al otro lado, el Monte Arábanes y, más allá, al oeste la Sierra de Juan Robre. Al este se encuentra el valle del Cares con los pueblos de Bores, Robriguero y Panes. Al norte, la Sierra del Cuera a la altura del pico Liño.
         En el descenso extremamos las precauciones y, una vez recuperadas las mochilas, bajamos al Colláu. Continuamos por la pista hormigonada hacia el este, atajando en algunas revueltas, hasta finalizar en la plaza de Bores (229 m) al lado de las ruinas del palacio barroco de Orejuz o Palación, construido en los siglos XVII-XVIII, donde habíamos dejado un segundo vehículo.


Lorenzo Sánchez Velázquez









lunes, 26 de enero de 2015

Los Porros desde Següencu

Salida y llegada: Següencu (Concejo de Cangas de Onís)
Distancia: 14,3 km
Perfil de la ruta
Duración: 5:30 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 670 m
Altura Inicial: 570 m
Altura máxima: 952 m
Fecha de realización: 17/I/2015
Dificultad: baja
Track de la ruta

Tramo circular a partir de Ñajuentes
























Monumento al pastor en La Vara
         Aprovechamos la primera nevada de este invierno en cotas bajas para acercarnos a la aldea de Següencu en Cangas de Onís con la finalidad de disfrutar de las vistas de los Picos de Europa que nos ofrecen Los Porros. Situados en el Parque Nacional entre la profunda hendidura del río Dobra y la Sierra de Covadonga, están rodeados de majadas con sonoros nombres: Jucárabu, Ñajuentes, Sulapeña, Vizcalluenga o Narves La conocida Ruta de las peregrinaciones que trae a Covadonga a los caminantes desde el centro de Asturias pasa por estos lugares y será otro de los alicientes de la ruta.
         A Següenco o Següencu llegamos por una estrecha carretera, CO-2, que sube desde Cangas de Onís pasando por Nieda. Aparcamos al final de la aldea justo donde sale a la izquierda la pista señalizada como GR-105 Ruta de las peregrinaciones; la carretera sigue de frente hacia el Mirador de Següencu donde hay unas antenas.
Carriá, Recuencu, Pierzu y Tiatordos, entre otros
         Nada más coger el desvío, la pista se divide en dos que volverán a converger varios kilómetros más adelante en el Toral. La ida la hacemos por la pista de la derecha y regresaremos por la otra.
La suave helada nocturna apenas se deja sentir en los tramos de hormigón y la nieve blanda hace más grata la caminata. Vamos dejando a uno y otro lado prados y majadas con sus nombres rotulados en tablas: La Vara, El Toral, El Españéu, … En La Vara encontramos un llamativo monumento sobre un pedestal dedicado a los pastores de la comarca al lado de una cabaña o casa muy bien arreglada. Muestra un pastor que parece uno de esos feos enanitos que “adornan” los jardines de algunos chalet. A nuestra espalda queda la sierra del Mofrechu y, en medio, el amplio valle del río Güeña.

Majada de Jucárabu
          Más adelante, en la encrucijada de caminos de El Toral, se nos abre la perspectiva hacia poniente donde destaca la piramidal silueta del Pierzu flanqueado por el Recuencu, a la izquierda, y Tiatordos y la Peña Taranes a la derecha, entre otros. Seguimos por el camino de frente disfrutando de estas hermosas vistas que son impresionantes cuando cruzamos por El Españéu. Dejamos las Cabañas Xeriz a la derecha y Pozobal a la izquierda hasta alcanzar la majada de Ñajuentes donde finaliza la pista. El camino antiguo se divide en dos.

Valle de La Muezca nevado
           Continuamos por el de la derecha que se dirige hacia la abandonada majada de Jucárabu situada al otro lado de un crestón rocoso. El otro lleva a la majada de Narves y Covadonga siguiendo un trecho más de la Ruta de la Peregrinaciones; por él regresaremos. En Jucárabu el camino de herradura se transforma en sendero que a veces se pierde entre peñas y tojos. Continuamos hacia el oeste hasta llegar al arranque del amplio valle herboso de La Muezca, ahora cubierto de nieve, que se dirige al sur y sube a Los Porros. Alcanzado el collado, la vista se abre al Macizo Occidental quedando la profunda entalladura del Dobra a nuestros pies. Al otro lado, la Sierra de Amieva (desde la Porra Bescoba hasta el Primiello) y, más allá, el Cantu Cabroneru y Valdepino. Peña Ten y Pileñes quedan detrás del Carria; después el Recuencu y el Pierzu y, entre ambos, al fondo, el Maciédome. Al Pierzu le siguen Peña Taranes y Llambria, Los Tornos y Maoño, Vízcares y Mota Cetín. Las sierras costeras se encuentran al norte: Sueve, Mofrechu, Hibeo y Cuera.
Nos asomamos a la profunda grieta del Dobra


Cima más alta de Los Porros; a nuestra espalda queda el Dobra
           Del Macizo Occidental vemos, entre otros, Los Traviesos y Torre de la Canal Parda; a continuación un tupido conjunto de torres: Torre Santa de Enol, Torres de Cebolleda y Torre de Enmedio; siguen el Requexon y el Cotalba y, al fondo, Cabra Blanca con su característica silueta entro otros muchos. Hace tiempo recorrimos la sierra de Amieva al otro lado del Dobra y nos asomamos hasta ver el fondo de la estrecha entalladura del río. Buscando la misma una perspectiva semejante desde este lado del río, nos dirigimos a la cercana cumbre de Los Pegoyos. Sin embargo, el intrincado lapiaz que rellena la ladera cubierta de nieve la hace impracticable. Desistimos y nos dirigimos a nuestro objetivo: la cumbre más alta de Los Porros. Para ello nos vamos al este hacia a un pequeño valle herboso (ahora con una capa de nieve de unos 15 cm) situado en la base de la montaña.
          Por la fácil ladera sur cubierta de hierba y matorral remontamos hasta alcanzar las peñas que anteceden a la cresta cimera. Una vez superadas y unos pasos por su afilada silueta con peligroso agujeros cubiertos de nieve nos dejan en el punto más alto donde no hay más que un pequeño hito.
Macizo Occidental de Picos de Europa

El Dobra separa el Macizo Occidental de la Sierra de Amieva
          El lugar es incómodo y después de hacer las fotos de rigor reemprendemos la ruta descendiendo por la complicada ladera oriental: los innumerables agujeros cubiertos de nieve entre las peñas del lapiaz nos aconsejan pisar con mucho cuidado. Las zonas más despejadas están cubiertas de tojos y nos dirigimos hacia un crestón donde la roca es más compacta y permite una mejor andadura. Llegamos a una pequeña vallina que da acceso a otra más amplia donde encontramos la traza en la nieve de un sendero que se dirige hacia el gran prado y las cabañas de Vizcalluenga que llevamos viendo desde la cima. Antes de la majada encontramos unas peñas desde las que aún tenemos buenas vistas de “Picos” y paramos a reponer fuerzas.
Majada de Vizcalluenga
          En Vizcalluenga encontramos unos caballos en un prado y unas cabañas en ruinas. Seguimos por un camino claro hacia el este que nos baja a la majada de Narves, al este. Situada en un pequeño valle con una hondonada en cuyo fondo nace un abundante manantial que muere unos metros más adelante en un profundo sumidero. Las cabañas se encuentran diseminadas por la otra ladera pero no las visitamos.
          El camino vira al norte para continuar el rodeo de Los Porros por el este. Subimos a un pequeño collado desde donde vemos la cercana Sierra los Torneros en cuya ladera apreciamos el camino recientemente desbrozado que lleva a Las Mestas y Orandi por el collado Cebeo.
En el collado que vemos está la majada de Ñajuentes
          Más adelante, el camino vira a poniente siguiendo el rodeo y, a la altura de la Cuenye el Carru, enlaza con el GR 105 que se dirige a Covadonga. Lo seguimos manteniendo la dirección hasta visualizar la majada Ñajuentes donde llegamos enseguida después de pasar por Sulapeña.
Següencu después de pasar por las majadas de Payares

          Ahora toca desandar el camino hasta el cruce de El Toral donde tomamos la pista de la derecha que da un rodeo para pasar por las majadas de Payares devolviéndonos finalmente a Sigüencu. En este tramo encontramos una batida de caza. Los cazadores, situados en sus puestos, esperan para disparar sobre cualquier jabalí que suba desde el profundo valle azuzado por la jauría de perros.

Lorenzo Sánchez Velázquez




lunes, 19 de enero de 2015

Pandescura y Cabeza Camba. Circular desde Benia de Onís

Salida: Benia de Onís (Concejo de Onís)
Perfil de la ruta
Llegada: Avín
Distancia: 21,4 km
Duración: 7:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1470 m
Altura Inicial: 195 m
Altura máxima: 1111 m
Fecha de realización: 10/I/2015
Dificultad: media-alta
Track de la ruta
 
Punto de partida y llegada
Dejamos un coche en la plaza de Benia de Onís donde llegamos por la carretera AS-114 desde Cangas de Onís. Otro coche queda dos kilómetros más adelante en Avín cerca del Camping .

Descripción
          Las nieblas matinales de este día de invierno anticiclónico presagiaban un hermoso día soleado. Cruzamos el río Güeña en Benia de Onís por el puente Villoria situado en el barrio del mismo nombre para coger después el camino hormigonado que sube hacia las cabañas de El Cañáu, Cruz de la Oración, Llaspra, Posadorio y La Llende, entre otras. Dos revueltas nos dejan en el desvío que lleva a la aldea de Castru mientras, por el camino, las nieblas se van disipando y la sierra del Hibeo emerge de ellas a nuestra espalda al otro lado del río. El valle del Güeña avanza hacia poniente bajo el manto de nubes que dejan ver por encima la Sierra del Sueve.

Puente Villoria sobre el río Güeña en Benia de Onís
           Los prados van quedando a ambos lados de la pista que es de tierra cuando la pendiente disminuye y avanza hacia el sur para finalizar en la zona de Posadorio. Algo antes, en el llano, la abandonamos para seguir el camino antiguo que baja unos metros y cruza el nacimiento del reguero Los Duyos o Jaedo. En el siguiente desvío cogemos el camino de la derecha que sube hasta el Práu Colláu desde donde tenemos buenas vistas hacia el noroeste. El camino se dirige haia el cercano crestón rocoso que forma el Cantu la Xerra. Arriba se transforma en sendero y nos lleva entre los prados de El Llanón hasta la cabaña de La Berruga donde termina una pista que viene de Demués. Las vistas del Macizo Occidental de los Picos de Europa son espectaculares: la nieve que cubre sus cumbres brilla helada sobre los picos Cabeza Camba y Cantón de Texéu.
 
          Dejamos a la pista bajar hacia la aldea y continuamos por un camino más antiguo que avanza por el Llanu la Cruz cerca de la cumbrera de la sierra. En lugar de continuar la progresión por el mismo lomo de la Sierra (Cantu de las Cuchillas) descendemos unos metros para acercarnos a las ruinas de las cabañas circulares de la antigua majada de El Cabañayu por donde pasa la ruta PR-PNPE 8 que va de Demués a Los Lagos de Covadonga. Es el camino utilizado por pastores y ganaderos del concejo de Onís (Bobia, Demués y Gamonedo de Onís) para acceder a Los Lagos. Más adelante cogeremos esta pista.
         Buscando las zonas más despejadas de cotoya, emprendemos la dura remontada hasta situarnos en la base de la Peña del Pandescura. Alcanzamos su cima por el sureste. Como otras veces, nos vuelve a deslumbrar con sus vistas.


Cabezo Llerosu, Jascal y Peña Ruana al otro lado del río Casaño
         Hacia el sur, el frente norte del Macizo Occidental: desde el Jultayu hasta el Cotalba pasando por el Cuvicente, Verdiluenga, Peña Blanca y Robliza, Punta Gregoriana y Los Cabrones, Peña Santa detrás de Peña del Alba o los Traviesos y Torre de la Canal Parda, Torre Santa de Enol y las de Cebolleo y Requexón. Al este, el Macizo Central está oculto por Cabezo LLerosu, Jascal y Peña Ruana. Al oeste algunas cimas de del Cordal de Ponga (Pierzu, Carriá, Tiatordos, Campigüeños y Llambria) y al norte las sierras costeras del Sueve, Mofrechu, Hibeo o la del Cuera. Vemos las aldeas de Avín y Talavero en el valle del Güeña que anteceden a la Sierra del Hibeo.

Macizo Occidental

         Bajamos de la peña. Como es temprano y el día soleado, decidimos extender la ruta hasta el Cabeza Camba aunque esto nos suponga otros 7 kilómetros y 500 metros de subidas adicionales. Descendemos por la herbosa ladera sur hasta la majada de Gustaselvín con una cabaña en uso y donde llega el camino que viene del Colláu Regueru, al sur. En este collado, donde hay un cercado de madera para uso ganadero, enlazamos con la pista hormigonada que viene de Demués y sube a Soñín de Arriba. De este mismo collado sale hacia el este un camino maderero que termina pronto y sigue en forma de sendero descendiendo hasta el mismo río Casaño (ver el libro Recorriendo las montañas de Asturias).

Camino antiguo a Soñín

          La pista sube duramente rodeando por el oeste el pico Cabeza Cuécara. Pero enseguida, cuando vemos a la izquierda un tramo empedrado del camino antiguo que vertebraba estos lugares antes de construir la citada pista, lo seguimos. En algunos tramos aun conserva el empedrado original pero en otros está perdido o invadido por el matorral. Más arriba, en el colado Lincos, enlazamos con la pista hormigonada (902 m).
          Otra fuerte subida nos deja en el collado Camba donde hay un mirador hacia poniente: la Peña Joulagua en esta dirección nos separa de la Vega de Comeya. Buscando mejorar las vistas nos encaminamos al cercano Cabeza Camba, al oeste, desde donde volvemos a encontrarnos con el macizo Occidental. Pero ahora, por encima del collado Camplengo entre el Canto Mascadorio y la Cabeza Xatera cerca de la Peña Jascal al sureste, vemos como sobresalen las crestas más altas del macizo Central (Torrecerrado, Los Cabrones, etc).
          Nos tomamos un respiro para reponer fuerzas y admirar este hermoso paisaje. Vemos también como la pista que nos ha traído hasta aquí finaliza unos metros más adelante en Soñín de Arriba donde se encuentran las casas bien arregladas de La Xatera a los pies del vertical Cantón de Texéu. El camino de herradura que da continuación a la pista por la que subimos sigue por la majada Belbín y, más allá, hasta el lago Ercina. Pero se nos hace tarde, las nubes van rellenando los valles cercanos y hay que regresar completando el circuito.


Regresando al collado Reguero por la pista, adelantamos a un rebaño de cabras mientras la niebla nos rodea y debemos hacer uso del GPS. Continuamos la ruta subiendo a la majada de Gustaselvín y más arriba a la base del Pandescura.

Cabeza Camba y Peña Ruana. En medio el profundo corte del río Casaño
          Como la suerte es de quien la busca, justo al llegar a la base de la peña, las nubes regresan momentáneamente a los valles dejándonos unas vistas espectaculares y nítidas del Macizo Occidental. Las cámaras de fotos no dejan de registrar las grandes cumbres nevadas y los hermosos cirros que las ornan. ¡Deprisa, deprisa que la noche se avecina!

Macizo Central desde Cabeza Camba

          Seguimos una senda que rodea la peña por el noroeste y unos metros más abajo nos envuelve de nuevo la niebla. No queda más opción que encomendarnos al GPS. Vamos dejando a la derecha las peñas de Porru Salón y Cabeza Dubia. Después, en llano, nos lleva por los pastos de Vega Redonda donde oímos, que no vemos, el cencerro de las vacas. Más adelante nos desviamos al norte entre vegetación rastrera para descender y atravesar la Riega Calderón, ascender después al Colláu Pedrosa y cruzar la cercana Xerra las Pociliegas. En el Colláu Beranzas hay un pilón y hasta él llega un camino apto para vehículos todoterreno que baja hasta la pista que viene de Avín. Como la tarde va dando paso a la noche, atajamos virando al norte en lugar de seguir la rodera hasta la pista. Fue un pequeño error pues nos metimos en una zona invadida por la maleza casi sin posibilidad de cruzar el prado de Jolagua y acceder a la pista. Después de un corto trecho de pelea con la punzante cotoya saltamos la muria del prado y salimos por la puerta principal a la pista.
Pandescura y Porru Salón

        Casi de noche seguimos en llano por Julacienda y el Colláu el Pandal donde se inicia un fuerte descenso por la pista de hormigón que, más abajo, da varias revueltas y nos deja, ya de noche, en el Camping de Avín.

Lorenzo Sánchez Velázquez



lunes, 5 de enero de 2015

Pico Fario o Cima. Circular desde Rioseco

        Aunque la cumbre del Pico Fario o Cima se encuentra entre los concejos de Siero y Sariego, su alargada loma norte se interna en el de Gijón mientras que la ladera este, a partir de la Peña de los Cuatro Jueces, pertenece al de Villaviciosa. La extensa cima contiene dos cumbres superpobladas de antenas de telefonía y televisión; la más alta y grande corresponde al pico Cima (737 m) y se encuentra al este; la pequeña, llamada Cerro Gavio o Cimero (707 m), da vista al concejo de Siero al suroeste.
         Entre el gran pinar que puebla sus laderas con algunas breves plantaciones de eucaliptos, van brotando esporádicamente algunos robles, abedules y acebos que formarían la primitiva vegetación autóctona. Recientemente han cortado los pinos de una zona quemada en el Monte del Llagón y se ha cercado para proteger los nuevos plantones de los pinos sembrados.
         Al pico se puede acceder en coche desde el Alto de la Fumarea en la AS-331 por una estrecha carretera que da servicio a las antenas. Además, como hay muchas pistas que recorren la sierra desde las distintas aldeas y parroquias que pueblan sus laderas, es frecuente encontrar ciclistas en el circuito circular que vamos a describir.


Salida: Área recreativa de Rioseco (Concejo de Gijón)
Distancia: 12,4 km
Perfil de la ruta
Duración: 2:30 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 480 m
Altura Inicial: 380 m
Altura máxima: 737 m
Fecha de realización: 2/I/2015
Dificultad: baja
Track de la ruta

  Comienzo y fin de la ruta
          La zona rural de Gijón comprende varias parroquias dividas a su vez en aldeas y caserías conectadas por caminos asfaltados u hormigonados que, como una tupida red, vertebran el concejo y dan un mapa aparentemente caótico de caminos, carreteras y pistas. Para llegar al punto de partida situado en un Área Recreativa próxima a Rioseco, debemos dejar la carretera AS-248, que comunica Gijón con Pola de Siero, en el kilómetro 7 para acercarnos a la parroquia de Caldones. Justo después del cruce de La Bombilla, en la misma aldea, tomamos a la derecha el Camín de la Llomba que al poco se revuelve hacia el sur. La carretera sube sobre el mismo lomo de la montaña entre chalets y prados hasta enlazar más arriba con el camino asfaltado que baja a San Pelayo. Cruzada la aldea, el asfalto da paso al hormigón y desemboca en otra carretera asfaltada que lleva a Rioseco, dejando una casa a la izquierda. Continuamos por esta carretera (Camín de Rioseco) bajo una cubierta de castaños, robles y avellanos hasta alcanzar de nuevo el lomo de la sierra. Allí hay un cruce de caminos: a la izquierda sale una pista de tierra que llevaría, siguiendo el cordal, hasta Monte Deva; de frente la carretera baja a Rioseco de Caldones y a la derecha, por donde continuamos, la carretera sube por el cordal hacia Brañanueva y Rioseco de Baldornón. A unos 400 m del cruce, alcanzamos una pequeña área recreativa donde dejamos el vehículo.
Área recreativa de Rioseco. Punto de partida

Descripción
           En nuestro recorrido seguimos casi completamente la Ruta del Fario señalizada como PR-AS 118 y cuyas marcas y señales están ocultas y descoloridas. Situados en la citada área recreativa (380 m), tomamos la empinada cuesta hormigonada que deja a la derecha el Camín de Llagos y a la izquierda la carretera que lleva a Rioseco de Baldornón y Brañanueva. Enseguida encontramos el depósito de agua de Rioseco cuyo mantenimiento corre a cargo de la Empresa Municipal de Agua (EMA) y el hormigón da paso al camino de tierra y piedra. Este tramo de camino lo han arreglado hace poco. Al principio entre eucaliptos y enseguida de manera definitiva entre los pinos que cubren prácticamente toda la Sierra del Fario, proseguimos la subida siempre por el lomo de la montaña. A ambos lados de la pista, bajo la cubierta arbórea, el matorral de cotoyas, los helechos, las ramas secas y las altas hierbas forman un tupido e intransitable entramado. Antes de llegar a lo alto de la extensa cima, encontramos varios cruces que obviamos siguiendo siempre de frente. Algunas afloraciones rocosas de cantos rodados compactados nos informan sobre la procedencia marina de estos lugares antes del plegamiento alpino. Al fin, alcanzamos la extensa planicie de la cima donde encontramos un mirador (664 m) a la derecha desde el que se obtiene una buena vista de la ciudad de Gijón sobre las copas de los pinos y varios prados que rodean el complejo de antenas situadas en la cumbre.

Pista de subida al Fario, entre los pinos

Afloraciones de cantos rodados compactados
Área recreativa Loma de Siero
            Un kilómetro de paseo nos llevan a un cruce donde se encuentra el Área recreativa Loma de Siero perteneciente a los ayuntamientos de Siero y Sariego. Por la izquierda subiríamos al pico Cima, el más alto, pero antes preferimos subir al Cerro Gavio a la derecha porque nos ofrece vistas mucho mejores. Así pues, continuamos por la pista de la derecha, cruzando una portilla de madera, para ascender al montículo del Cerro Gavio (707) donde encontramos una caseta, una antena, varias mesas de madera, una rosa de orientación y unas vistas espectaculares del centro de Asturias, de sus sierras y montañas.



Cerro Gavio
          La vista por el este comienza en la Sierra del Sueve y llega hasta los Picos de Europa, donde distinguimos Torrecerredo, Peña Santa, …, Peña Bermeja y la Sierra de Beza (Cantu Cabronero). Más cerca está Sierra de Aves (Vízcares), las grandes montañas septentrionales del Cordal de Ponga (Llambria, Campigüeños, etc), otras cimas del Parque Natural de Redes y la cercana Sierra de Peñamayor.

Picos de Europa desde el Cerro Gavio

Montes de Redes desde el Cerro Gavio

Peñamayor, Torres y Retriñón, entre otros

           El Torres, el Retriñón y la zona del Nogales se encuentran al sureste al igual que Peña Mea, más cercana. Al sur vemos las cimas que hay entre el Estorbín y el Cellón al que siguen el cercano Cordal de Urbies por delante del de Carrocedo. La Tesa, La Mesa y La Almagrera enlazan con el Macizo de Las Ubiñas que, a su vez, da paso a la Sierra del Áramo, situándose el Llosorio por delante, y finaliza en La Mostayal. A la Sierra de Tameza le sigue la de La Manteca (más retrasada), llegando la vista hasta algunos picos de Somiedo. Al oeste vemos la Sierra de Begega y el Courio, y mucho más cerca, el Gorfolí cerca de Avilés. Con buena vista se llegan a distinguir los aerogeneradores que cubre la Sierra de Begega y los de Tineo.
Entre el Nogales y Peña Mea
Las Ubiñas desde el Cerro Gavio
Pola de Siero y la Sierra del Aramo desde el Cerro Gavio

           La extensa planicie central de Asturias se encuentra a nuestros pies: Pola de Siero, Oviedo y el Naranco, Avilés y Gijón. Mucho más cerca están los picos San Martín y del Sol al oeste y pico Cima al noreste, nuestro siguiente objetivo.

           Descendemos del Cerro Gavio y retrocedemos hasta el cruce donde está el área recreativa. Allí hay un pequeño aparcamiento del que sale un sendero que baja a la aldea de La Rimada en Sariego. Podemos bajar un corto tramo por él hasta un mirador desde donde se obtienen buenas vistas del citado concejo. Continuando por el camino ancho, ascendemos al cercano Pico Cima (737 m), cumbre mayor de la Sierra del Fario, poblada de antenas y prados y cuya grande y alomada panza ofrece peores vistas que el Gavio. Siguiendo las marchas del PR, en la cima, cruzamos una portilla metálica y emprendemos el descenso entre prados cercados con alambre de espino y con unas formidables vistas de Gijón, su puerto y su bahía.
Gijón desde la bajada del pico Cima

Peña de los Cuatro Jueces
             Más abajo cruzamos otra portilla penetrando en un prado con algunos pinos. Una vez cruzado y saliendo de él por una portilla canadiense, accedemos a una pista justo al lado de la Peña de los Cuatro Jueces (640 m) donde convergen los concejos de Gijón, Villaviciosa, Siero y Sariego. Accedemos al pequeño Área Recreativa que rodea la pequeña peña que a modo de mesa representa el lugar donde se reunían los representantes de los cuatro concejos para decidir cuestiones relacionadas con el pastoreo y el aprovechamiento de la madera. Un panel informativo nos cuenta la historia. Nuestro camino continúa hacia el norte siguiendo el Cordal de Deva por el Monte Llagón cubierto de pinos de repoblación. Llaneamos un par de kilómetros hasta un cruce de caminos (540 m) donde finaliza un sector del monte donde han cortado pinos y repoblado con plantones nuevos. Viramos casi 180º a la izquierda para, enseguida, emprender un fuerte descenso donde alternaremos tramos de tierra y piedras con otros hormigonados hasta alcanzar la fuente con grifo y el lavadero de Rioseco (373 m).
          En este punto podemos seguir de frente hasta Rioseco de Baldornón donde cogeríamos la carretera que, en un kilómetro, nos dejaría en el área recreativa donde tenemos estacionado el vehículo. Otra opción, que es la mostrada en el track, consiste en coger en el lavadero el camino de la izquierda que nos lleva a Brañanueva (385 m). Y al llegar a la carretera continuar un kilómetro y medio bajo un hermoso dosel de castaños, robles y avellanos para alcanzar finalmente el Área Recreativa de la que partimos.

Lorenzo Sánchez Velázquez