lunes, 26 de enero de 2015

Los Porros desde Següencu

Salida y llegada: Següencu (Concejo de Cangas de Onís)
Distancia: 14,3 km
Perfil de la ruta
Duración: 5:30 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 670 m
Altura Inicial: 570 m
Altura máxima: 952 m
Fecha de realización: 17/I/2015
Dificultad: baja
Track de la ruta

Tramo circular a partir de Ñajuentes
























Monumento al pastor en La Vara
         Aprovechamos la primera nevada de este invierno en cotas bajas para acercarnos a la aldea de Següencu en Cangas de Onís con la finalidad de disfrutar de las vistas de los Picos de Europa que nos ofrecen Los Porros. Situados en el Parque Nacional entre la profunda hendidura del río Dobra y la Sierra de Covadonga, están rodeados de majadas con sonoros nombres: Jucárabu, Ñajuentes, Sulapeña, Vizcalluenga o Narves La conocida Ruta de las peregrinaciones que trae a Covadonga a los caminantes desde el centro de Asturias pasa por estos lugares y será otro de los alicientes de la ruta.
         A Següenco o Següencu llegamos por una estrecha carretera, CO-2, que sube desde Cangas de Onís pasando por Nieda. Aparcamos al final de la aldea justo donde sale a la izquierda la pista señalizada como GR-105 Ruta de las peregrinaciones; la carretera sigue de frente hacia el Mirador de Següencu donde hay unas antenas.
Carriá, Recuencu, Pierzu y Tiatordos, entre otros
         Nada más coger el desvío, la pista se divide en dos que volverán a converger varios kilómetros más adelante en el Toral. La ida la hacemos por la pista de la derecha y regresaremos por la otra.
La suave helada nocturna apenas se deja sentir en los tramos de hormigón y la nieve blanda hace más grata la caminata. Vamos dejando a uno y otro lado prados y majadas con sus nombres rotulados en tablas: La Vara, El Toral, El Españéu, … En La Vara encontramos un llamativo monumento sobre un pedestal dedicado a los pastores de la comarca al lado de una cabaña o casa muy bien arreglada. Muestra un pastor que parece uno de esos feos enanitos que “adornan” los jardines de algunos chalet. A nuestra espalda queda la sierra del Mofrechu y, en medio, el amplio valle del río Güeña.

Majada de Jucárabu
          Más adelante, en la encrucijada de caminos de El Toral, se nos abre la perspectiva hacia poniente donde destaca la piramidal silueta del Pierzu flanqueado por el Recuencu, a la izquierda, y Tiatordos y la Peña Taranes a la derecha, entre otros. Seguimos por el camino de frente disfrutando de estas hermosas vistas que son impresionantes cuando cruzamos por El Españéu. Dejamos las Cabañas Xeriz a la derecha y Pozobal a la izquierda hasta alcanzar la majada de Ñajuentes donde finaliza la pista. El camino antiguo se divide en dos.

Valle de La Muezca nevado
           Continuamos por el de la derecha que se dirige hacia la abandonada majada de Jucárabu situada al otro lado de un crestón rocoso. El otro lleva a la majada de Narves y Covadonga siguiendo un trecho más de la Ruta de la Peregrinaciones; por él regresaremos. En Jucárabu el camino de herradura se transforma en sendero que a veces se pierde entre peñas y tojos. Continuamos hacia el oeste hasta llegar al arranque del amplio valle herboso de La Muezca, ahora cubierto de nieve, que se dirige al sur y sube a Los Porros. Alcanzado el collado, la vista se abre al Macizo Occidental quedando la profunda entalladura del Dobra a nuestros pies. Al otro lado, la Sierra de Amieva (desde la Porra Bescoba hasta el Primiello) y, más allá, el Cantu Cabroneru y Valdepino. Peña Ten y Pileñes quedan detrás del Carria; después el Recuencu y el Pierzu y, entre ambos, al fondo, el Maciédome. Al Pierzu le siguen Peña Taranes y Llambria, Los Tornos y Maoño, Vízcares y Mota Cetín. Las sierras costeras se encuentran al norte: Sueve, Mofrechu, Hibeo y Cuera.
Nos asomamos a la profunda grieta del Dobra


Cima más alta de Los Porros; a nuestra espalda queda el Dobra
           Del Macizo Occidental vemos, entre otros, Los Traviesos y Torre de la Canal Parda; a continuación un tupido conjunto de torres: Torre Santa de Enol, Torres de Cebolleda y Torre de Enmedio; siguen el Requexon y el Cotalba y, al fondo, Cabra Blanca con su característica silueta entro otros muchos. Hace tiempo recorrimos la sierra de Amieva al otro lado del Dobra y nos asomamos hasta ver el fondo de la estrecha entalladura del río. Buscando la misma una perspectiva semejante desde este lado del río, nos dirigimos a la cercana cumbre de Los Pegoyos. Sin embargo, el intrincado lapiaz que rellena la ladera cubierta de nieve la hace impracticable. Desistimos y nos dirigimos a nuestro objetivo: la cumbre más alta de Los Porros. Para ello nos vamos al este hacia a un pequeño valle herboso (ahora con una capa de nieve de unos 15 cm) situado en la base de la montaña.
          Por la fácil ladera sur cubierta de hierba y matorral remontamos hasta alcanzar las peñas que anteceden a la cresta cimera. Una vez superadas y unos pasos por su afilada silueta con peligroso agujeros cubiertos de nieve nos dejan en el punto más alto donde no hay más que un pequeño hito.
Macizo Occidental de Picos de Europa

El Dobra separa el Macizo Occidental de la Sierra de Amieva
          El lugar es incómodo y después de hacer las fotos de rigor reemprendemos la ruta descendiendo por la complicada ladera oriental: los innumerables agujeros cubiertos de nieve entre las peñas del lapiaz nos aconsejan pisar con mucho cuidado. Las zonas más despejadas están cubiertas de tojos y nos dirigimos hacia un crestón donde la roca es más compacta y permite una mejor andadura. Llegamos a una pequeña vallina que da acceso a otra más amplia donde encontramos la traza en la nieve de un sendero que se dirige hacia el gran prado y las cabañas de Vizcalluenga que llevamos viendo desde la cima. Antes de la majada encontramos unas peñas desde las que aún tenemos buenas vistas de “Picos” y paramos a reponer fuerzas.
Majada de Vizcalluenga
          En Vizcalluenga encontramos unos caballos en un prado y unas cabañas en ruinas. Seguimos por un camino claro hacia el este que nos baja a la majada de Narves, al este. Situada en un pequeño valle con una hondonada en cuyo fondo nace un abundante manantial que muere unos metros más adelante en un profundo sumidero. Las cabañas se encuentran diseminadas por la otra ladera pero no las visitamos.
          El camino vira al norte para continuar el rodeo de Los Porros por el este. Subimos a un pequeño collado desde donde vemos la cercana Sierra los Torneros en cuya ladera apreciamos el camino recientemente desbrozado que lleva a Las Mestas y Orandi por el collado Cebeo.
En el collado que vemos está la majada de Ñajuentes
          Más adelante, el camino vira a poniente siguiendo el rodeo y, a la altura de la Cuenye el Carru, enlaza con el GR 105 que se dirige a Covadonga. Lo seguimos manteniendo la dirección hasta visualizar la majada Ñajuentes donde llegamos enseguida después de pasar por Sulapeña.
Següencu después de pasar por las majadas de Payares

          Ahora toca desandar el camino hasta el cruce de El Toral donde tomamos la pista de la derecha que da un rodeo para pasar por las majadas de Payares devolviéndonos finalmente a Sigüencu. En este tramo encontramos una batida de caza. Los cazadores, situados en sus puestos, esperan para disparar sobre cualquier jabalí que suba desde el profundo valle azuzado por la jauría de perros.

Lorenzo Sánchez Velázquez