lunes, 28 de septiembre de 2020

Sierra del Ajo y Serranía de las Fuentes de Invierno. Travesía desde el Puerto de San Isidro a El Pino

Salida: La Raya (Puerto de San Isidro)

Llegada: El Pino (Concejo de Aller)
Distancia: 21,0 km
Duración: 7:15 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 1300 m
Bajadas acumuladas: 2200 m
Altura Inicial: 1520 m
Altura final: 630 m
Altura máxima: 2074 m
Fecha de realización: 23/IX/2020
Dificultad: alta
Track de la ruta

Nota: la dificultad de la ruta está sólo en la distancia y los desniveles acumulados de subida (1300 m) y de bajada (2200 m). 

Itinerario: La Raya (Puerto de San Isidro) – Majada de Entresierras – Pico de la Loma – La Bizarrera – Pico el Ajo – Pico Laverde – Xerru Blanco – Pico Fuentes – Los Castillones – Pico del Oso – Collado Nogales – Pico Nogales – Collado Verde – Pico Jeje – Mayá Alta – Pico La Cabritera – Majada Caniecha – Valle Caniecha – Las Campas – Foces del Río Pino – Molín de Peón – El Pino.

La exigente travesía, organizada por el GM Ensidesa de Gijón, incluyó subir 9 cumbres de la Cordillera Cantábrica por la Sierra del Ajo y la Serranía de las Fuentes de Invierno. El autobús nos dejó en La Raya del Puerto de San Isidro en una mañana con nubes y claros y pronóstico de lluvia escasa que finalmente no se materializó.

Casas en La Raya con el Pico Torres detrás

Comenzamos la larga caminata siguiendo una pista hacia el sur que subía a la Majada de Entresierras y hoy sirve para acceder a los remontes de la estación de esquí de Fuentes de Invierno cuyas telesillas vamos dejando a la izquierda. El oscuro Pico Toneo nos mira imponente desde el sur. La pista finaliza en la cabina del remonte más alto y a partir de aquí seguimos una senda que culmina en la divisoria cantábrica entre Asturias y León. Unos metros a la izquierda está el modesto Pico de la Loma cuyos peñascos alcanzamos con facilidad. Las nubes cubren en parte las cimas de los picos Toneo y Agujas en el frente sureste, mientras que en nuestro camino hacia el oeste predominan los claros y la visibilidad es perfecta.

Subiendo por la pista que da acceso a los remontes de la estación de esquí de Fuentes de Invierno con el pico Torneo detrás.

Subimos en paralelo a las vallas de la estación de esquí. Las abruptas peñas de La Bizarrera se ven detrás. A la derecha el Pico del Ajo por el que pasaremos.

Vista desde la cima del Pico de la Loma hacia el Toneo (este).
Sector de Riopinos en la estación de esquí de San Isidro. El Pico Agujas está detrás entre las nubes.
Desde el Pico de la Loma vemos la mayoría de los picos que vamos a subir.

Bajamos de La Loma por el mismo camino y nos dirigimos al oeste siguiendo la cordillera. La sendilla pasa por la escarpada zona de La Bizarrera entre el brezo y las arandaneras de bajo porte donde tenemos que extremar las precauciones; la arcilla y las raíces húmedas resbalan y las pendiente son muy grandes. Es el único tramo con peligro en toda la ruta. Bordeando los últimos peñascos salimos a una zona más amable y de fácil tránsito.



Subiendo al Pico del Ajo miramos hacia atrás las escarpadas laderas de Las Bizarreras por donde hemos pasado.

Llegando a la cima del Pico del Ajo

Subimos al Pico del Ajo coronado con unas resbaladizas peñas. Hay que señalar que en esta zona de la Cordillera Cantábrica predominan las cuarcitas, rocas blanquecinas que se cubren de líquenes y cuando están húmedas resbalan. Un par de subidas y bajadas más nos llevan, un kilómetro más adelante y en un corto desvío en León, al alomado Pico Laverde desde el que vemos casi todos los picos que nos quedan por delante en esta travesía.

En la cima del Pico del Ajo

Bajando del Pico del Ajo vemos los picos Laverde (izda) y Fuentes (dcha). Atrás asoman las crestas del Oso, Jeje y Nogales.

Desde la cima de Laverde vemos las cumbres que tenemos por delante.

Retomamos la divisoria cantábrica para alcanzar pronto las peñas del Xerru Blanco con verticales caídas al norte pero más suaves hacia el sur. En la base del Pico Fuentes que es el siguiente hay una sendilla que nos permitiría bajar por la ladera norte aunque está muy perdida. La dura subida al Fuentes nos deja en el primer pico que supera los 2000 metros en la jornada de hoy.
Bajando el Xerru Blanco tenemos cerca el Pico Fuentes

Poco paramos arriba. Cerca vemos los verticales peñascos de Los Castillones que vierten al norte en el circo de la preciosa Majada del Alba encerrada por ellos. Aunque la planificación de la ruta los rodeaba por el sur decidimos subir sus tres cumbres. En la primera encontramos un parapeto seguramente de la Guerra Civil que conserva los ventanucos por los que asomaban los cañones de las ametralladoras. Para subir al tercero desde este lado hay que hacer una corta y sencilla trepada. El descenso por el otro lado no tiene dificultad.

Restos de una trinchera en la cima oriental de Los Castillones. Detrás queda la cima del Pico Fuentes por el que acabamos de pasar.

Desde la cima oriental de Los Castillones vemos, afilada, su cumbre más alta. A su izda está el Pico del Oso y a la derecha el Nogales.

Desde la cima más alta de Los Castillones (la occidental) vemos los picos Del Oso, Jeje (por detrás) y el piramidal Nogales.

Bajamos de Los Castillones y de un pequeño montículo posterior hasta el Collado del Oso en la base del  pico homónimo. Toca subir otros 100 metros para alcanzar la cima del Oso donde un buzón de montaña con la silueta de un oso nos da la bienvenida. Ya vemos cerca, imponente, la piramidal silueta de la cumbre cimera de esta región, el Pico Nogales. Sus desmenuzadas cuarcitas dejan unos regueros y sendas de arenilla blanca inconfundible.
Vista hacia atrás de la cumbre más alta de Los Castillones

Buzón de montaña del Pico del Oso

Bajamos el Oso hasta el collado Nogales a donde también se llega con más facilidad desde El Fielato en la carretera que sube al Puerto de San Isidro. Otros 150 metros de subida nos dejan en la cima del Nogales con su vértice geodésico caído desde hace ya bastantes años. Unas fotos y reemprendemos la ruta. 
Desde el Pico del Oso vemos el Collado Nogales, el Pico Nogales y el Jeje a la izda.

Antecima del Pico Nogales. El color blanco de la roca desmenuzada es propio de la cuarcita.

Llegando a la cima del Nogales.

Desde la cima del Nogales echamos la vista atrás: a la dcha el Pico del Oso y a la izda el Pico Fuentes, en medio a arista de Los Castillones.

La siguiente bajada y posterior subida nos llevan al alomado pico Jeje (o Xexe o Xexa). Continuamos por su larga arista occidental contemplando el amplio circo y valle de Riopinos al norte cuyo origen glaciar parece claro.
Bajando del Nogales al Collado el Verde que da acceso al Pico Jeje o Xexe o La Xexia
Llegando al Jeje con el Nogales detrás


Foto de grupo en el Jeje (falta el autor)
Larga arista occidental del Jeje. Al final de la arista sobresale el cordal de los Altos de Riopinos que vira a la derecha. Su cumbre más alta (La Cabritera) será el próximo objetivo. Estas rocas cercanas son de cuarcita recubiertas de líquenes y contrastan con la blanca caliza de Peña Redonda que vemos al fondo iluminada por el sol.

En una zona más plana y herbosa en donde estuvieron la Majada Alta y La Cabritera la sierra va virando al norte para volver a culminar en las afiladas calizas del Pico la Cabritera cumbre cimera de los Altos de Riopinos que encierran el valle del mismo nombre por el oeste. Siguiendo esta cuerda llegamos al Pico de la Cabritera, el último de hoy en cuya cima hay un pequeño buzón de montaña oxidado. El viento frío y la amenaza de lluvia nos obligan a seguir la ruta.

Llegando a la cima de La Cabrita, punto más alto de los Altos de Riopinos.

En la cima de La Cabritera

Vista atrás desde La Cabritera: Pico Nogales (izda) y Pico Jeje (dcha) 

El descenso por la muy inclinada ladera oeste lo hacemos al bies encontrando pronto la traza de una antigua senda que lo facilita. Cuando vemos que el tiempo mejora paramos a reponer fuerzas.
Abajo a la izda está la Majada Caniecha a la que se accede por pista desde Rioaller. Vemos el arranque del Valle de Caniecha por donde bajaremos. Al fondo la inconfundible y blanca caliza de Peña Redonda.

Majada Caniecha desde la ladera de La Cabritera

Reanudamos la marcha terminando el descenso y dejando a la izquierda las arregladas cabañas de la Majada Caniecha a donde sube una pista desde Rioaller. Nuestra marcada senda sigue por el fondo del Valle Caniecha hacia el norte. Pronto se adentra en el hayedo donde la humedad hace resbaladizo el empedrado que tiene el camino en algunos tramos. Encontramos las marcas del PR Foces del Río Pino.
Zona de Las Campas muy cerca de la Foces del Río Pino que se adivinan en medio de la foto.

Un par de kilómetros bajando por el valle nos dejan en Las Campas a donde también llega desde el este el Valle Pedroso. Un giro hacia el oeste y una fuerte bajada entre prados, majadas y bosquetes nos conducen a las cortas pero hermosas Foces del Río Pino. El camino totalmente empedrado las cruza al igual que los puentes de piedra hacen con el río. No me entretengo en describir esta conocida ruta, tan sólo decir que hemos pasado del terreno de las cuarcitas en la divisoria cantábrica al de la caliza.

Camino empedrado y puente de piedra en las Foces del Río Pino

Bajando por la Foces del Río Pino

Salimos de las foces y seguimos hacia el norte por una ancha pista entre prados y cabañas, y mientras el río baja al fondo del valle, nuestro camino sigue llano casi dos kilómetros. Al final desciende y finaliza en el puente y molino de Peón donde confluye con otro camino que viene por la otra margen del río. Un camino asfaltado nos lleva en medio kilómetro a la aldea allerana de El Pino donde finaliza esta larga ruta.

Lorenzo Sánchez Velázquez





sábado, 15 de agosto de 2020

Pico Mediodía (Ricacabiello) y Peña de la Cruz. De Liegos a Burón

Salida: Liegos (Municipio de Acebedo)
Llegada: Burón
Distancia: 15,5 km
Duración: 5:30 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 890 m
Altura Inicial: 1150 m
Altura máxima: 1865 m
Fecha de realización: 12/VIII/2020
Dificultad: media
Track de la ruta



Itinerario: Liegos – Majada Vieja – Majada Ricacabiello – El Llano – Collado del Portillo – Pico Mediodía (Ricacabiello) – Pico Recacabiello (según el IGN) – Collado de las Traviesas – Peña de la Cruz (1ª cumbre) – Peña de la Cruz (2ª cumbre) – Peña de la Cruz (1ª cumbre) – Collada Liegos – Las Traviesas – La Camperona – Camino y Valle de San Pelayo – Río Belluco – Desvío a Burón – Embalse de Riaño – Puente antiguo (Embalse de Riaño, Río Esla) – Burón.

El GM Ensidesa de Gijón nos llevó está vez a la comarca de Valdeburón en el alto Esla leonés en un día nublado con amenaza de lluvia que se materializó en el último tramo de la ruta camino de Burón. El autobús aparcó junto a la fuente de cuatro caños situada en el centro de la aldea y comenzamos la caminata subiendo por la calle (NO) que deja a la izquierda la iglesia y el antiguo potro de herrar.

Iglesia de Liegos
Potro para herrar en Liegos

Pronto la pista se orienta hacia el suroeste, cruza una portilla metálica y se adentra en el precioso y joven hayedo del Monte Cotao. Las jóvenes hayas recubiertos sus troncos con densos líquenes que nos informan de la pureza del aire que respiramos en estos hermosos parajes libres de contaminación, se entremezclan con otras, las menos, viejas y enormes de oscuros troncos de los que salen gruesos brazos  que incrementan considerablemente su envergadura.
La pista sube por el hayedo que recubre el Monte Cotao
Salimos del bosque en la Majada Vieja que tiene su continuidad en la de Recacabiello y en sus feraces pastos se alimenta una yeguada de hermosos ejemplares. El gran circo que encierran las peñas Mediadía, Recacabiello y De la Cruz tiene una evidente impronta glaciar de suaves laderas inferiores modeladas por los hielos y escarpados crestones dominando las alturas. En la Majada Recacabiello, con refugio ganadero, termina la pista. Seguimos una senda que vence un resalte por el norte, reorientándose hacia el oeste arriba en El Llano.
Entre la Majada Vieja y la de Ricacabiello cruzamos estos extensos pastos limitados por la Peña de la Cruz (izda) de la que vemos las sus dos cumbres, el Pico Recacabiello (IGN) y el Mediodía o Ricacabiello (a la derecha del todo; parece más bajo).
Caballos pastando en la Majada de Ricacabiellos con las dos cumbres de la Peña de la Cruz detrás.

Cruzamos El Llano que hace honor a su nombre y comenzamos una dura remontada siguiendo unas veces la marcada senda y otras atajando directamente hasta alcanzar el Collado del Portillo donde hay que atravesar una alambrada. En todo este tramo las antenas que coronan la cima del Pico Mediodía son perfectamente visibles.
Este es El Llano, valle alto que da acceso al Collado de la Portilla, arriba a la derecha.

En el collado de La Portilla giramos a la izquierda (S) buscando la senda entre abundantes matas de escobas, brezos y enebros rastreros para acometer la dura subida al Pico Mediodía, como lo llaman en Acevedo, mientras que en Liegos lo llaman Ricacabiello. Durante la subida las nubes se han metido en la cima de la montaña y casi no vemos nada. Llegamos a cima con un viento frío que hace poco apetecible la estancia, nos abrigamos algo y seguimos toda la larga y afilada arista que une este pico con la Peña la Cruz.
Antena en la cima del Pico Mediodía (Ricacabiello)

Llegando a la cumbre echamos la vista atrás: vemos el Collado de la Portilla y El Llano por donde hemos subido. El Valle de Valdeburón y la aldea de Lario dominan el centro de la foto.

 La larga arista (de más de un kilómetro) hasta la Peña de la Cruz forma un arco orientado al norte y en un primer tramo es llana y muy alomada de fácil caminar hasta el saliente que en los mapas del IGN llaman Pico Recacabiellos. Aquí se inicia la verdadera arista.
Primer tramo de la arista hasta los que el IGN llama Pico Recacabiello, detrás vemos la Peña de la Cruz.

Cuando se acaba el tramo alomado comienza la afilada arista hasta la Peña de la Cruz. Es lo que vemos en la foto que está tomada desde el Pico Recacabiello (IGN). A la derecha está el Pico Yordas.

La entretenida arista no tiene dificultades pero hay que ir con cuidado porque las caídas a ambos lados son considerables, aunque sólo en un punto hay sensación de vacío. Nos queda un kilómetro de arista hasta alcanzar la primera y principal cumbre de la Peña de la Cruz. Una vez completada la parte más agreste de la arista llegamos a una amplia vaguada de hierba por la que fácilmente subimos a las peñas cimeras de la primera cumbre de la Peña de la Cruz.
Casi desde la cima de la Peña de la Cruz echamos la vista atrás: arista por la que hemos venido, Pico Recacabiello (IGN) y Pico Medidodía (Ricacabiello) con su antena.

Desde la primera cumbre de la Peña de la Cruz vemos cerca la segunda pero ambas separadas por una arista aún más afilada y compleja no apta para personas con vértigo. En un punto intermedio hay que hacer un pequeño destrepe y después una ligera y fácil subida hasta el hito que marca la segunda cumbre. Al otro lado aún habría que descender unos 20 metros por una franja de hierba muy inclinada para llegar a la una cruz de madera visible desde Liegos. Como la ruta diseñada incluye volver a la primera cumbre por este mismo camino decidimos no bajar hasta la cruz y damos la vuelta. Una corta trepada, unos pasos por la afilada arista y estamos en ella.
Afilada arista que separa la cumbre principal de la Peña de la Cruz de la segunda cima.

Desde la segunda cumbre de la Peña de la Cruz vemos el resto de la arista hasta la peña donde está una gran cruz de madera. Algunos compañeros están allí porque van a seguir todo el cordal. La ladera de hierba por la que se baja se ve algo en la parte inferior de la foto.
Vista del Pico Yordas (izda) de la Peña de la Collada de la cima principal de la Peña de la Cruz.

Descendemos de la Peña de la Cruz por la misma vaguada herbosa por la que subimos, pero nos olvidamos de la arista y seguimos el descenso por la empinada ladera suroccidental de la peña sin camino ni senda. Esquivando la maleza damos con una senda que vira al sureste cortando un espigón rocoso y, aunque se pierde en algunos tramos, nos lleva pronto al Collado Liegos donde encontramos pastando algunas vacas y una alambrada. 
Pico Mediodía con su antena y toda la crestería que recorrimos hasta la Peña de la Cruz. Aquí vemos la vaguada de hierba por la que subimos y ahora bajamos de la Peña de la Cruz. Seguimos bajando hacia la izquierda.

Según bajamos por la vaguada de hierba vemos la larga crestería que recorrimos entre el Recacabiello y la Peña de la Cruz 
Cruzamos la alambrada y seguimos descendiendo cómodamente hacia el sureste por una ladera de hierba y en paralelo a las verticales peñas que caen de la Peña de la Cruz a la que estamos rodeando. Más abajo viramos al sur en la zona conocida como Las Traviesas donde hay abundantes pastos. Desde el Collado Liegos hasta Las Traviesas crece la hierba que en ausencia de ganada está alta. En este tramo tenemos buenas vistas del Pico Yordas y de la Peña de la Collada.





Por esta ladera de hierba bajamos hasta el lomo donde viramos a la derecha. Las dos peñas que vemos detrás son Peña Prieta (izda) y Peña de las Canales. Entre ambas está la Collada de la Hoz. A la izda de Peña Prieta vemos la Collada de la Peña que la separa de la Peña de la Cruz, fuera de foto. 


Arista que une las dos cumbres de la Peña de la Cruz y que recorrimos antes

Desde Las Traviesas vemos el Pico Yordas y el Valle de San Pelayo adonde vemos a bajar.
Valle de San Pelayo y Peña de la Collada. Nos dirigiremos hacia la derecha para entrar en el hayedo.

Dejando atrás la amplia pradera nos adentramos en el hayedo por una marcada senda que nos permitirá un cómodo descenso hasta un pequeño claro donde hay un refugio ganadero (La Camperona). Allí nace una pista que mantiene la dirección y desemboca en la más amplia, el Camino de San Pelayo.
Imagen del bosque joven que atravesamos.

Cabaña o refugio ganadero en La Camperona. A la izda Pico Yordas y a la dcha Peña de la Collada.

La amplia pista a la que llegamos es la que comunica las aldeas de Lois y Liegos y también se llama Camino de San Pelayo. Nada más que llegamos a él comienza a llover con fuerza y no saco más fotos. Para más información sobre este camino ver la entrada al Pico Yordas en este mismo Blog. Caminamos por la pista unos 3 kilómetros en dirección a Liegos. Como sabemos que el nivel del pantano de Riaño está bajo, en lugar de ir hasta Liegos (N) y después por carretera a Burón, atajamos por los prados que siguen el valle del Río Belluco (E) hasta dar con uno de los ramales del pantano. Poco a poco vamos virando al norte hasta dar con un camino ancho que da servicio a los prados y nos lleva a cruzar el río Esla por el antiguo puente. Este recorrido no se podría hacer con el embalse lleno. Finalmente llegamos a Burón en medio un aguacero.

Lorenzo Sánchez Velázquez