lunes, 13 de enero de 2020

Invernal por Las Tablas, Mediodía, Coto del Calvo y Tresmojones desde la Collada de Valdeteja

Salida: Collado de Valdeteja o Ubierzo (Municipio de Cármenes, León)
Distancia: 15,5 km
Duración: 7:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 930 m
Altura Inicial: 1370 m
Altura máxima: 1962 m
Fecha de realización: 11/I/2020
Dificultad: media
Track de la ruta

Nota: aunque no tiene ninguna dificultad, al ser una ruta invernal con nieve dura y hielo, en muchos tramos nos tuvimos que poner los crampones.

Itinerario: Collada de Valdeteja (Ubierzo) – Valdelasrubias – Sancenas – Peña las Tablas – Peña del Mediodia – Pico Coto del Calvo – Sancenas – Pico Sancenas – Collado de los Tres Mojones – Pico los Tres Mojones – Chozo – Sancenes – Valdelasrubias – Collada de Valdeteja.


Los campos y charcos helados en la Collada de Valdeteja nos confirman la información que nos ha venido dando el coche; desde que cruzamos el Puerto de Pajares el termómetro ha marcado siempre varios grados bajo cero. La collada se encuentra en la carretera que une Cármenes con Valdeteja, aldea esta última del municipio de Valdelugeros.
Llegando al collado, desde la carretera, podemos ver al sur los impresionantes farallones que bajan de las peñas del Mediodía, Las Tablas y Fucheros con el profundo y pequeño circo de Fesusán rodeado por los verticales tajos que bajan desde los dos primeras.
Desde la Collada de Valdeteja vemos al sur las peñas Fucheros en medio y Mediodía a la derecha. Caminamos por el prado con tendencia a la derecha hasta entroncar con una pista.
Aunque se puede dejar el coche unos metros antes de llegar al collado justo donde sale una pista hacia el sur, nosotros lo dejamos en la misma collada y atravesamos la campera helada para interceptar con él después de cruzar una riega. A medida que subimos y nos metemos en la umbría de las peñas (ladera norte) el suelo helado va dando paso a una primera fina de capa de nieve dura que más arriba va espesando y helando. Llegamos a la cabaña y nave ganadera de Valdelasrubias con una gruesa capa de nieve helada que nos hace orillarnos o buscar una zona despejada de nieve en los márgenes del camino.
Abajo vemos las cabañas de Valdelasrubias y por detrás Peña Fucheros. La senda corta en diagonal de dcha a izda la foto pegada a la peña.
La senda que arranca por encima de la nave da un amplio rodeo en ascenso y pasa junto a las verticales paredes de la Peña Fucheros. Aunque ponemos los crampones un poco más arriba debimos llevarlos desde antes de Valdelasrubias (de hecho en la bajada nos los quitamos hasta bastante más abajo). Alcanzamos el pequeño rellano de Las Vizarreras donde el camino se reorienta al sur para subir por una canal y alcanzar las praderas nevadas de Sancenas.
Vista atrás mientras subimos por la canal aún cerca de Valdelasrubias.
Esta pequeña campera es la de Las Vizarreras. Se sale de ella por la derecha (fuera de la foto) para subir a Sancenas; el amplio valle está por detrás de las peñas que vemos.
El amplio valle se extiende se extiende de noroeste a sureste en la cota de los 1700 metros y desde aquí haremos un circuito subiendo primero a los picos calizos de Las Tablas, Mediodía y Coto del Calvo que vierten verticales hacia norte y después a los más alomados que vierten al sur, como el Tresmojones.
Tramo final de la subida al Valle de Sancenas
Al llegar al collado que vemos en la foto de arribase abre a la izquierda el amplio Valle de Sancenas. Nosotros seguimos hacia la derecha (O) por una herbosa y llana canal desde la que vemos la primera cumbre: la Peña las Tablas.
La Peña las Tablas queda en medio de la foto, pero antes hacemos la cumbre del pico mas escarpado que vemos a su izda.
Nos encaminamos hacia el primer pico que vemos y remontamos por la ladera helada hasta alcanzar el roquedo donde quitamos los crampones para alcanzar la su cima por un terreno mixto de piedra entreverada de enebros rastreros.
Vista hacia atrás (E) desde la cima de esta primer cumbre sin nombre: Valle de Sancenas (dcha) y la peña que hemos rodeado desde Las Vizarreras.
Desde la misma peña sin nombre miramos vemos (O) los picos más altos que vamos a subir: a la dcha y más cerca Las Tablas, en el medio la Peña del Mediodía y a la izda el Coto del Calvo.
Por la arista situada en la parte inferior izquierda de la foto anterior bajamos hasta el tramo no rocoso y sin nieve que vemos en el centro por donde pasa una senda que con facilidad nos eleva a la Peña las Tablas.
Desde la Peña las Tablas vemos hacia el oeste los siguientes objetivos: Mediodía y Coto del Calvo.
Vista hacia el noreste desde el Pico las Tablas.
Bajamos de Las Tablas por la ladera noroeste dejando a la derecha las impresionantes caídas verticales hacia el pequeño circo de Fesusán y, después del collado, remontamos por la sencilla arista este de la Peña del Mediodía hasta coronarla.
Desde el Pico Mediodía hacia el este vemos en primer término Las Tablas y la ladera por la que bajamos; por detrás y de izda a dcha la Peña Valdorria (más oscura) y los picos Tresmojones y Sancenas (los últimos objetivos del día)

Desde la Peña del Mediodía vemos el Coto del Calvo y Polverada. Subiremos por la ladera de la derecha para coger la arista en el tramo final y bajaremos por esa misma arista.
Bajamos por la ladera suroeste de la Peña Mediodía y volvemos a poner los crampones para subir por la ladera nevada que vemos en la zona de la derecha en la foto anterior. Cuando llegamos a la zona de roca quitamos los hierros y cogemos la arista que nos lleva a la cumbre. La vista abarca una buena parte de la Cordillera Cantábrica: desde Las Ubiñas hasta el Espigüete, Murcia y Peña Prieta en Palencia; al sureste la cercana cresta del Correcillas o Polvareda.
Vista hacia el este del Valle de Sancenas desde la cima del Coto del Calvo. Al fondo hacia la derecha los últimos picos que nos quedan por subir: Sancenas y Tresmojones.
Bajamos directos por la arista noreste y en la base de la Peña del Mediodía virar al sur por la canal nevada que vemos en la para inferior derecha de la foto anterior. Sin caer en la hondonada nevada que vemos en el centro de la zona inferior proseguimos hacia las camperas de Sancenas (centro de la foto) y cuando lo vemos factible nos dirigimos a la arista del Pico Sancenas. En este tramo al atravesar el valle Sancenes la nieve se ha fundido parcialmente y hacemos huella.
Poco antes de llegar al Valle Sancenes echamos la vista atrás para despedirnos del Coto del Calvo.
Otra vista atrás ahora ya desde Sancenes. El Coto del Calvo sobresale apenas a la izda mientras que Las Tablas quedan a la derecha.
Largo trayecto por la arista (1 km) casi sin nieve entre matas de escobas de bajo porte nos llevan hasta las pequeñas peñas del Pico Sancenes. Apenas paramos en la cumbre pues está fresco. Bajamos al cercano collado Tresmojones donde convergen los municipios de Cármenes, Valdelugeros y Valdepiélago y paramos a comer. Reanudamos la marcha subiendo al alomado pico Tresmojones, cumbre más alta de la jornada. Dejo un par de fotos.
Desde la cima del Tresmojones vemos la Peña Valdorria hacia el este.

Al oeste vemos el Coto del Calvo y las peñas Mediodía y Las Tablas. Al fondo por detrás del Coto del Calvo se ve Brañacaballo, Peña Celleros y el Estorbín entre otros.
Vista norte desde el Pico Tresmojones
Retrocedemos hasta el collado Tresmojones donde volvemos a poner los crampones pues la tarde está muy avanzada y la umbría de la ladera norte mantiene el hielo duro. Bajamos por una empinada canal (N) que baja hasta Sancenes donde encontramos un chozo o Palloza. Aquí viramos al oeste para rodear la peña que cierra el valle y completamos el circuito. No queda más que desandar una primera canal (N) que baja a Las Vizarreas, otra canal que deja a la izquierda los verticales farallones de Peña Fucheros y llegamos a las cabañas y nave ganadera de la Valdelasrubias.
Bajando desde el Collado Tresmojones a Sancenas. Sin nieve vemos la sierra entre el Coto Cabañas y el Pico Bodón.

Valle de Sancenes. Al fondo pegado a la peña está el chozo. El camino por la canal entre las dos peñas que vemos abajo.

Chozo o Palloza en Sancenes. El Camino rodea la peña por la izquierda.
Estamos llegando al punto donde cerramos el circuito antes de bajar por la canal que se intuye a la derecha después de completar el rodeo de la peña.
Bajando por la zona de las Vizarreas
La pista baja mediante varias revueltas hasta dar con la carretera, pero antes la abandonamos para seguir por la pradería y alcanzar la Collada de Valdeteja cuando apenas queda ya luz natural.

Lorenzo Sánchez Velázquez

viernes, 25 de octubre de 2019

Cordal de los Llanos de Somerón. Travesía entre Pajares y Campomanes

Salida: El Ruchu (Pajares, Concejo de Lena)
Llegada: Campomanes (Concejo de Lena)
Distancia: 22,3 km
Duración: 6:15 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 1000 m
Bajadas acumuladas: 1710 m
Altura Inicial: 1070 m
Altura final: 380 m
Altura Máxima: 1365 m
Fecha de realización: 22/X/2019
Dificultad: media
Track de la ruta

Itinerario: El Ruchu (Pajares) – Bosque de Valgrande – Desvío a San Miguel (Camino de San Salvador) – San Miguel del Río – La Malveda – Gasoducto Asturias-León – Camino de los Llanos de Somerón – Finca de Pando – Gasoducto – Cordal de los Llanos de Somerón – Pico Carril – Puerto del Tronco – Corullo Braña – Gasoducto – Cubillas – Castro (Carretera Herías a Bendueños) – Herías (Camino de San Salvador) – Campomanes.

Esta ruta, organizada por el GM Ensidesa de Gijón, consistía en una travesía entre El Ruchu y Campomanes siguiendo el señalizado camino jacobeo de San Salvador que une Oviedo con León a través del Puerto de Pajares. Como disponíamos de tiempo de sobra decidimos recorrer el cercano Cordal de los Llanos de Somerón subiendo desde San Miguel del Río.
Comenzamos la ruta por la ancha pista que desde El Ruchu (Pajares) se dirige hacia el Bosque de Valgrande faldeando a baja altura la ladera norte del Cueto Negro. El camino lleva hasta la entrada asturiana del túnel del Negrón y se utilizó durante su construcción, es además asiento del PR AS-93. Las hayas comienzan en estos días a cambiar su coloración habitual por la del otoño y, a medida que avanzamos en ligero descenso por la cómoda pista, disfrutamos de las hermosas vistas del valle de Valgrande que apenas se ven afeadas por el trazado de la AP 66 que en esta zona se adentra en el túnel de Pando, bajo la sierra homónima.

Por las camperas cercanas al Ruchu

Vemos el Bosque de Valgrande con la AP-66 entre los túneles del Negrón (izda) y Pando (dcha). La Peña del Castillo se yergue imponente a la izda.
Cuando llevamos caminado algo más de 4 kilómetros y estamos frente a la piramidal Peña del Castillo, encontramos el Camino de San Salvador que la cruza viniendo de San Miguel del Río para subir al Puerto de Pajares. Bien señalizado con la marcas del Camino de Santiago, bajamos por él dejando al lado las cabañas y prados de La Casona y Palizaliega.
Valle de Valgrande. Abajo se ven las casas de San Miguel del Río.
El río Valgrande a la izquierda viene crecido por las recientes lluvias y el camino baja rápidamente hasta los prados que a la orilla preceden a la aldea de San Miguel del Rio. Al llegar al pueblo lo cruzamos por el puente y seguimos un camino hormigonado que por la otra orilla retrocede en duro ascenso. Pronto abandonamos el hormigón y seguimos otro de tierra que más arriba llanea y vuelve a remontar hasta la abandonada aldea de La Malveda. Ahí termina el camino ancho.
Llegando a San Miguel del Río vemos arriba las casas de La Malveda. El trazado del gasoducto se dibuja arriba en el centro.

Desde La Malveda echamos la vista atrás: Abajo San Miguel, al otro lado del valle Pajares y arriba con algo de nieve la cordal del Cellón.

Casa en La Malveda
Dejando las casas a la derecha el camino continúa llano unos metros más. Pero, cuando vemos que sigue faldeando la ladera, lo abandonamos subiendo por un prado después de atravesar una portilla. Buscamos las zonas más limpias con la orientación hacia la derecha por donde pasa el Gasoducto Asturias-León que debería estar desbrozado. El camino antiguo está completamente invadido y seguimos una incipiente senda al lado de una alambrada. Más arriba, cuando vemos más limpia la traza del gasoducto, cruzamos dos alambradas y accedemos a ella para subir duramente hasta alcanzar el camino ancho que viene de Llanos de Somerón.
Cuando la conducción del gas entronca con el camino que viene de Los Llanos de Somerón miramos hacia la aldea de Pajares y el Pico Cellón.
La pista, hormigonada en los tramos de mayor pendiente, sube hasta lo más alto del cordal. Por el camino deja a los lados prados y cabañas como la de Pando. La pista da una amplia vuelta para encumbrarse, pero nosotros preferimos el empinado atajo de la conducción del gas. Arriba el camino ancho avanza entre grandes escobas que en muchos tramos entorpecen la vista. Pero cuando esta se manifiesta es espléndida: el macizo de las Ubiñas a un lado y al otro el valle de Pajares cerrado por el Cellón. Aunque la mañana ha estado despejada, las nubes comienzan a cubrir los picos más altos; más tarde lo cubrirán todo y, cuando lleguemos al Corullo casi nos envolverá la niebla.
Al llegar a lo alto del cordal vemos como las Ubiñas se van cubriendo de nubes.

La Tesa desde el Cordal de los Llanos de Somerón antes de que se oculte bajo las nubes.
El Cordal de los Llanos de Somerón está compuesto por pequeñas lomas que el camino, superpuesto al gasoducto, supera por la misma cumbrera. La primera cota, apenas la más alta, no tiene nombre en los mapas, aunque la zona se llama Llandelagachina. Después se baja a Los Busquemaos que dan paso al Pico las Estacas en cuya bajada posterior encontramos un magnífico hayedo a la izquierda del camino.
Amplio trazado que recorre el cordal por donde pasa el camino y el gasoducto Asturias-León

Bajando del Pico las Estacas encontramos a la izda estas magníficas hayas.
En siguiente pico es el Carril donde encontramos un rebaño de cabras protegidos por dos jóvenes mastines. En la larga y suave bajada posterior dejamos a la izquierda el hayedo del Monte las Chinares que baja hasta la AP-66 y la aldea de Piñera.
El Pico Carril en la mitad, más o menos, del cordal.

Cabras en el Pico Carril
Llegamos así al collado Puerto del Tronco por donde cruza el camino ancho que comunica Llanos de Somerón con la aldea de Carraluz en la ladera occidental del Cordal de los Llanos y al lado de la AP-66.
Al final de esta corta bajada está el Puerto del Tronco. Las últimas hayas del Monte las Chinares se ven a la izda.

Desde el Puerto del Tronco vemos la cima del Corullo Braña
En el puerto hay una abundante vacada a la que llegan con facilidad por la pista los ganaderos de Carraluz. El pico Corullo Braña y su gran cruz de madera se dibujan claros en el horizonte. La subida a la cima es corta y dura.
Último tramo de la subida al Corullo Braña. Arriba se dibuja la gran cruz de madera.

Cruz de madera en el Corullo Braña colocada por los vecinos de Carraluz.
El día se ha nublado y casi nos envuelve la niebla; el tiempo es desapacible y para la tarde dan lluvia: bajamos por la ladera opuesta siguiendo la conducción del gas. Hasta el prado (magnífica cerca de piedra) y la cabaña de Cubiles el camino prácticamente coincide con el gasoducto. En ese punto el camino se desvía a la izquierda para rodear un montículo. Más abajo cruzamos el trazado del gas y seguimos por el tupido bosque de Prial dando un amplio rodeo para bajar a la carretera que une Herías con Bendueños. Otra opción que traíamos cargada en el GPS era bajar directos por el gasoducto hasta enlazar con otro camino que nos deja en la misma carretera a la altura del Quento la Cruz.
Bajando por la ladera norte del Corullo Braña. Abajo se dibuja el valle de Lena y el Pico Brañavalera

Cabaña y prado de Cubiles que el camino rodea por la izquierda
Bajamos unos metros por la carretera hasta llegar a la aldea de Herías por donde pasa el señalizado camino jacobeo de San Salvador. Lo seguimos hacia el norte y, tras una corta subida y una larga bajada con algunos tramos de resbaladizas lajas de piedra, llegamos a Campomanes.
Llegando a Herías

Magníficos edificios en Herías

Por el camino de San Salvador entre Herías y Campomanes.
El autobús nos espera y, nada más asearnos y entrar en el bar para comer con una buena y merecida cerveza, comienza a caer una lluvia fina que al poco se transforma en diluvio. Continuará lloviendo sin parar todo los que resta del día, el siguiente y la mañana del tercero.

Lorenzo Sánchez Velázquez