domingo, 5 de abril de 2020

Tapinón y Carva de Valseco desde Tuiza de Arriba

Salida y llegada: Tuiza de Arriba
Distancia: 12,6 km
Duración: 6:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1150 m
Altura Inicial: 1210 m
Altura máxima: 2108 m
Fecha de realización: 11/III/2020
Dificultad: media
Track de la ruta en wikiloc


Itinerario: Tuiza de Arriba – La Veiguellina – Mortera de Ceberu – Collá el Viso – Braña Foxón – Cdo la Calear – Vega el Forcáu – Carba de Valseco – Braña Valseco – Los Camparones – Tapinón o Pico Vallín – Vega el Forcáu – Las Colgás – Mortera de Ceberu – La Veiguellina – Tuiza de Arriba.

La ruta invernal organizada por el GM Ensidesa de Gijón consistía en alcanzar la cima del Tapinón, monte al nunca había subido en invierno. Como vimos que no había nieve y que por tanto los crampones y raquetas no hacían falta y, además, la ruta quedaría corta, decidimos alargarla y repetir la que hicimos hace 5 años (creía que no había pasado tanto tiempo, ver este enlace) subiendo antes a la modesta cumbre de la Carva de Valseco con vistas hacia el Valle de Jomezana.
El autobús nos dejó en el amplio aparcamiento de Tuiza de Arriba y desde allí nos dirigimos a la parte alta de la aldea donde cogemos el camino (NE) que sube al Collado el Viso. Dejamos a la izquierda la fuente de buena y abundante agua fresca, después cruzamos varias portillas que dan acceso a prados sin ganado en esta época del año de La Veiguelina y salimos a las camperas que preceden al collado (Mortera de Ceberu). La Collá el Viso se ve muy bien desde Tuiza entre las peñas Foxón a la izquierda y Castiellu a la derecha.

Imponente mole del Siegalavá desde el aparcamiento de Tuiza de Arriba

Collá el Viso. A la derecha vemos la Peña el Castiellu
Mientras rodeamos la enorme mole del pico Siegalavá, las peñas, pináculos y canales de Las Colgás, entre los que baja el sendero por el que regresaremos, queda a la izquierda. Las descoloridas marcas del PR-AS 89 nos han ido guiando y alcanzamos el citado collado después de superar unos 300 metros.
La gran Ubiña se dibuja nítida a nuestra espalda. Abajo a la izquierda vemos Tuiza de Arriba

Desde la Collá el Viso echamos la vista atrás para disfrutar de esta magnífica imagen de Las Ubiñas.
La senda se reorienta hacia el norte, pasa por las ruinas de la Braña Foxón y rodea la peña del mismo nombre mejorando la traza antes de alcanzar el Collado la Calear que da vista a la amplia panda del Tapinón al oeste, al arranque de la Vega el Forcáu y el pico Carba de Valseco al norte.
Rodeando la Peña Foxón para alcanzar el Cdo la Calear

Desde el Cdo la Calear vemos la Carva de Valseco y el arranque del valle en U (origen glaciar) de la Vega el Forcáu.

Desde el Collado la Calear vemos la amplia panda del Tapinón
Nos olvidamos de momento del Tapinón y cruzamos la vega siguiendo la senda que nos lleva a superar el pequeño crestón que baja de este pico. Así alcanzamos otra extensa vega que se dirige al norte y que los mapas topográficos llaman también del Forcáu y donde está el Lago de Valsecu. Al fondo del valle se asienta la Braña de Valsecu y toda la vega está limitada por La Camperona al sur (ladera norte del Tapinón) y la Carva de Valsecu al norte. Cruzamos la vega y tiramos directos a la arista cimera. Sin senda ni camino, pero se sube bien. La vez anterior subimos hacia la mitad de la arista.
Vega el Forcáu. Al fondo están la braña y el lago de Valseco. El pico que cierra el valle es Cruces de Fondos (continuación de la arista norte del Tapinón)

Carva de Valseco. Subiremos directamente a la derecha de la foto hasta alcanzar la arista.
Alcanzada la cresta, avanzamos por ella hacia el noroeste para alcanzar enseguida el punto más alto de la Carba de Valseco donde encontramos unas piedras que a modo de hito marcan la cumbre. Las vistas son hermosas y Peña Rueda y el Tapinón destacan por su cercanía y altivez.
Una vez en la arista de la Carva de Valseco seguimos por ella esta el punto más alto (N). A la izda vemos el Ranchón y los Huertos del Diablo (ver siguiente foto).

Panorámica desde la Carva de Valseco hacia el oeste.
Desde la cima vemos la ladera norte del Tapinón con grandes mancha de nieve. Algunos deciden ir directos a la arista a través de la Collado del Trave y acertaron porque la nieve estaba blanda, otros decidimos rodear un poco evitando la nieve y alcanzar la arista un poco más abajo dando un pequeño rodeo. Antes descendemos directamente y rodeamos la vega por la derecha, después faldeamos en suave ascenso la base de la ladera norte del Tapinón y finalmente subimos fuertemente por ella. La Camperona es esta ladera herbosa muy inclinada que nos lleva a la arista. Seguimos la arista y alcanzamos la cima del Tapinón o Pico Vallín después de cruzar un pequeño nevero de nieve blanda.
Vega el Forcáu con la Braña de Valseco. El dibujo en U del valle muestra su origen glaciar. He dibujado la trayectoria aproximada que seguimos para alcanzar la arista oriental del Tapinón.

Casi desde la cima echamos la vista atrás del tramo final de la arista oriental del Tapinón

Sólo quedan unos metros para alcanzar la cima del Tapinón
Un vértice geodésico y un viejo y oxidado buzón coronan la cima del Tapinón. Las vistas del macizo de Las Ubiñas son magníficas destacando el Siegalavá a tiro de piedra y Peña Rueda. A nuestros pies los hermoso Puertos de Agüeria. Peña Ubiña, Fariñentu, Peña Chana, Fontanes y la cuerda del Ranchón, Huertos del Diablo, entre otras grandes cimas. Por el este se alcanzan a ver los picos de Europa. También al este encontramos el Cordal de Carrocedo y los picos Cellón y Brañacaballo alineados. Las Tres Marías y Fontún están al sureste. Los Bígaros al oeste, La Sierra del Aramo, la de Tene y la de Caranga, asomando apenas el pico Gorrión. Brañavalera está al norte.
Vista hacia el oeste desde el Tapinón.

Vista del sector norte-noroeste desde el Tapinón.
 Después de disfrutar de tan formidable espectáculo y de reponer fuerzas emprendemos un rápido descenso por la empinada y pedregosa ladera este; la gran cuerda que va de La Almagrera a La Tesa pasando por La Mesa, se dibujan a contraluz al sur.
Bajando por la ladera oriental del Tapinón y llegando a la segunda Vega el Forcáu. El pico de atrás es el Foxón. Las Colgás quedan a la derecha de la muria.
La Tesa, La Mesa y La Almagrera las vemos a contraluz desde cualquier lugar alto en todo el recorrido.
Llegamos a la Vega del Forcáu donde los ganaderos han colocado una rústica alambrada de espino sobre la muria de piedra para evitar la bajada de los animales por Las Colgás. Cruzamos la cerca y avanzamos unos pasos por la pradera hasta llegar al sendero que nos va a permitir bajar por Las Colgás.
La senda bien marcada nos lleva por el primer tramo de hierba en Las Colgás.

Una de las canales por las que bajaremos en Las Colgás
Está muy inclinado y hay que fijarse bien en los hitos y la senda para bajar por las canales correctas. Después de cruzar la muria y descender unos pasos hay que desviarse unos metros a la derecha, descender un corto trecho de frente y  volver a desviarse a la derecha un tramo más largo rodeando un par de embudos. Después el descenso es  casi directo haciendo unos cortos zigzags.
Vista hacia atrás de Las Colgas en mitad de la bajada.
Vista atrás de Las Colgas por donde hemos bajado.
Una vez que pasadas Las Colgas, un tranquilo descenso por la pradera, disfrutando del hermoso día y del paisaje, nos lleva al camino de ida. Descruzamos las portillas, nos refrescamos en la fuente y entramos en Tuiza con tiempo de sobra para cambiarnos y coger el bus.

Lorenzo Sánchez Velázquez




lunes, 9 de marzo de 2020

Invernal por Peña Chana. Circular desde Torre de Babia

Salida  y llegada: Torre de Babia (Municipio de Cabrillanes)
Distancia: 17,3 km
Duración: 7:00 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 960 m
Altura Inicial: 1270 m
Altura máxima: 2105 m
Fecha de realización: 7/III/2020
Dificultad: media
Track de la ruta


Itinerario: Torre de Babia – Arroyo de Torre – Majada de las Verdes – Laguna de las Verdes – Collá de Fuente Corisco – Peña Chana – Collá de Fuente Corisco – Valle del Sil – Collado la Cueña – Puerto de las Verdes – Chabuezo – La Bárcena – Arroyo de Torre – Torre de Babia.

Ruta invernal en un día radiante con abundante nieve blanda en la que sólo tuvimos que utilizar los crampones en un par de sitios. Sólo en la arista y en la cumbre de la montaña encontramos una ligera y fría brisa. Pensábamos usar raquetas, pero como al llegar a Torre de Babia hacía frío pensamos que arriba la nieve estaría dura, decidimos no cargar con ellas. Luego nos arrepentimos sobre todo en el tramo entre la Laguna de las Verdes y el collado Fuente Corisco y en el Valle del Sil.
Los prados rellenan el valle del Arroyo Torre a su paso por esta alargada aldea babiana.
El camino, hormigonado hasta cruzar el Arroyo Torre nada más dejar atrás las últimas casas del pueblo, avanza ancho hacia el norte por la margen derecha. Las viejas marcas y paneles informativos del PR-LE 73 jalonan el camino informándonos de la flora y fauna y del modelado glaciar del relieve que vemos. Al fondo, imponente, las verticales peñas de La Cervata y el más alomado Congosto cierran aparentemente el valle que, más arriba, se orienta al noroeste.
El camino ancho va subiendo y deja a la izquierda el valle del Arroyo Torre. Al Fondo las peñas de La Cevata
Un poco más arriba el camino se bifurca siguiendo el de la derecha por el fondo del valle hacia los prados de La Bárcena (por él regresaremos) mientras que el nuestro remonta recto por la ladera baja del Montihuero. Desde arriba vemos los caballos pastando en los prados nevados de La Bárcena. Mientras el camino va virando poco a poco al noroeste los picos del cordal entre Peña Chana, La Cervata y Congosto se van dibujando en el horizonte próximo. Dejo una foto panorámica obtenida juntando 3 cuando estamos llegando a la Majada de las Verdes.
Llegando a la Majada de las Verdes tenemos esta impresionante vista. He dibujado en rojo el itinerario de regreso por el Collado la Cueña. Al otro lado de este murallón está el valle más alto del río Sil.
En la bella majada, donde termina el camino, hay dos cabañas refugio para uso ganadero y general. Siguiendo la configuración del valle, la senda sube girando al oeste hasta situarnos sobre los pequeños meandros que bajan de la Laguna de las Verdes. Cruzamos el Arroyo de Torre y seguimos unos metros por la margen izquierda hasta alcanzar la preciosa laguna.
Refugio en la Majada de las Verdes
Vista hacia atrás, la Majada de las Verdes queda abajo.
Pequeños meandros antes de llegar a la Laguna de las Verdes
Estamos en la Laguna de las Verdes.
Si digo que las fotos no reflejan en toda su belleza el paisaje que tenemos enfrente, quizás sólo me entiendan los aficionados a la montaña. Pero es así. Después de muchas fotos y un chocolate que nos trajo Miguel (¡qué más se puede pedir¡ Gracias), reanudamos la marcha subiendo por la valle nevado y donde echamos en falta las raquetas. Poco a poco, haciendo huella en la nieve blanda, vamos subiendo y aprovechamos las pequeñas paradas para ver como dos montañeros suben al Montihuero por una de las canalucas que bajan verticales por la Espadaña. Desde nuestra posición impresiona.
Subiendo al Collado Fuente Corisco echo la vista atrás para ver la Laguna de las Verdes. Dejo una flecha para marcar el punto en la canaluca de La Espadaña por donde suben al Montihuero dos montañeros
Alcanzamos el Collado Fuente Corisco y la vista se abre hacia el noroeste donde se ubican los Puertos de Calderones. Al fondo destacan los Picos Blancos y por detrás la Peña Chana de Somiedo. A la izquierda el impresionante murallón que Forman Las Coloradas y su continuación en las cercanas Peña de los Años y Punta la Sierra que recorrimos no hace mucho cuando llegamos al Montihuero desde La Cueta (ver esta entrada en este mismo blog). Subimos por la pedregosa ladera de la Peña Chana hasta alcanzar la cercana arista. Por ella avanzamos sin ninguna complicación pues la nieve escasa de la arista es poca y está blanda. Alcanzamos la pequeña planicie de la cima que hace honor a su nombre. Dejo algunas fotos de las preciosas panorámicas que desde aquí se divisan.
Una imagen de la arista de Peña Chana
Mirando al sur desde Peña Chana

Vista al oeste desde Peña Chana

Sector que va desde el norte al este desde la arista de Peña Chana
Bajamos y reponemos fuerzas en el collado Fuente Corisco. Reanudamos la marcha yendo hacia el norte para acabar de rodear el crestón de Peña Chana y bajar por la ladera norte con la nieve blanda que facilita el descenso. Abajo, como vemos en la foto de arriba, está el valle del Sil por el que subimos siguiendo una senda que se intuye bajo la nieve. No he dicho que dos perros nos han acompañado desde la Laguna de las Verdes y una regresó con otros montañeros. Pero esta que vemos en la imagen nos acompañó hasta Torre.
Buena y fiel perra que nos acompañó en casi toda la ruta. Aquí posó en el valle del Sil con los Picos de la Mortera al fondo.
Sobrepasadas las verticales peñas de Peña Chana y de El Chabuezo por donde aquella continúa hacia el este, dejamos la valle del Sil y nos encaminamos al sur para rodear un montículo (quedará entre nosotros y el río). Una vez superado, la senda, que a veces aflora en donde la capa delgada de nieve lo permite, retoma la dirección este y sube hacia el Collado la Cueña. En este tramo encontramos un tramo helado y tenemos que ponernos los crampones. La bajada del collado es muy vertical y además la nieve está muy blanda por lo que debemos extremar las precauciones para no provocar un pequeño alud y bajar con ella.
Tramo de nieve helada. A la izda vemos La Cervata. El Collado la Cueña es el de la derecha.
Canal muy inclinada que baja desde el Collado la Cueña. Debemos extremar las precauciones.
Una vez superado esta corta canal, la nieve comienza a desaparecer y la marcada senda faldea en descenso hacia el este la inclinada ladera hasta dejarnos en los preciosos Puertos de las Verdes donde una pequeña laguna parcialmente helado nos proporciona más material para nuestras incansables cámaras fotográficas.
Pequeña laguna en el Puerto de las Verdes. Al fondo vemos la Peña Congosto y el arranque del Morronegro a la dcha.
La senda rodea un montículo, pasa por la majada de Chabuezo, cruza un pequeño arroyo y faldea descendiendo la ladera sur de la Peña Treméu. Finalmente desembocamos en la pista que viene de Torre y sube al Collado Veiga Redonda que da acceso al Valle de la Majúa o del Congosto.
La senda baja por la ladera sur de la Peña Treméu hacia el fondo del valle donde está la Majada de la Bárcena

Cascada de Treméu

Tramo final de la bajada a Torre de Babia.
Enseguida pasamos junto a la Cascada de Treméu, los prados de La Bárcena, cruzamos por un puente el Arroyo Torre, que con el deshielo viene crecido, y enlazamos con el camino de ida. No hay más que desandar cómodamente un par de kilómetros para regresar a Torre de Babia donde queda nuestro amigo canino.

Lorenzo Sánchez Velázquez

jueves, 5 de marzo de 2020

Sierra de Concilleros y Ruta de la Cangrexa entre Playa los Molinos y Portizuelo

Salida  y llegada: Barcia (Concejo de Valdés)
Distancia: 27,8 km
Duración: 6:15 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 1000 m
Altura Inicial: 100 m
Altura máxima: 528 m
Fecha de realización: 4/III/2020
Dificultad: media-alta
Track de la ruta


Nota: Si la ruta se hace completa en un día son muchos kilómetros y por eso la he calificado como media-alta. Pero si se separa en dos independientes resultan dos rutas fáciles porque discurren por caminos anchos, bien marcados y fáciles de caminar.

Itinerario: Barcia (Bº de Raneda) – Cruce bajo autovía A-8 – Ermita de San Antonio de Concillero – Pico Concilleros – Camino de Misa – Campo Ambasvías – Argumoso (Ermita) – Pico la Gubia – Pico Pomar – Forcón – Arroyo de Ricante – Cruce bajo autovía A-8 – Barcia – Lavadero de El Pontigón – Leiján – Playa los Molinos – Arroyo las Reguerinas (cascada) – Punta Rubión – Playa de Chao – Apeadero de FEVE (Barcia) – Playa de Portizuelo – El Flanco – Barcia.

La ruta circular organizada por el GM Ensidesa de Gijón consistía en recorrer la Sierra de Concilleros desde la aldea de Barcia. Como es una ruta corta y sencilla, que discurre por caminos anchos, con poco desnivel acumulado y terminamos pronto, decidí explorar la zona costera entre las playas de Los Molinos y Portizuelo. Me llevé una grata sorpresa pues encontré la senda costera perfectamente señalizada y recientemente arreglada incluso la antigua senda a Los Molinos.

Imagen de la rasa costera con Barcia más cerca y Luarca a la izda. Foto sacada desde la Sierra de Concilleros
Comenzamos a caminar en Barcia cruzando la carretera N-634 para dirigirnos al cementerio y el campo de fútbol. Enseguida pasamos bajo la Autovía del Cantábrico A-8 y, en el cruce de caminos cercano, cogemos el que sube hacia el suroeste marcado con la indicación Concilleros. Señalar que toda la sierra es asiento de enorme pinar en explotación sostenible: las calvas de los recientes cortes tienen ya los retoños de pinos que en unos años de rápido crecimiento lo regenerarán.
Comienzo de la ruta por la Sierra de Concelleros
Un kilómetro de cómoda subida casi recta, una revuelta que nos encamina al este durante otro kilómetro y otro medio kilómetro hacia el sur nos deja en un cruce de caminos donde se sitúa la Ermita de San Antonio de Concilleros.
Ermita de San Antonio de Concilleros. Por ese camino hemos venido.
Abandonamos el camino principal y cogemos otro ancho y pedregoso (un cortafuegos) que sube hacia el este hasta lo alto del alomado Pico Concilleros sin ningún distintivo y sin apenas vistas al estar completamente rodeada su cumbre de altos pinos. Sólo mientras subimos por el cortafuegos podemos ver el hermoso paisaje costero entre los árboles.
A través del ancho surco del cortafuegos podemos ver el paisaje costeros con Luarca arriba.
Dejamos el cortafuegos que baja por la ladera opuesta y descendemos hacia el sur por un camino entre los pinos que desemboca en otro de más entidad llamado Camino de la Misa. Este camino faldea la ladera sur de la sierra desembocando en la carretera que va a la aldea de Argumoso.
Camino que baja al Camino de la Misa
Continuamos por la carretera hacia el noreste, casi en llano, rodeando el Pico Pomar, el más alto de la Sierra de Concelleros, para dirigirnos a la dispersa aldea de Argumoso. Varias brañas con apenas un par de casas y cuadras todas con cubierta de pizarra típica de la zona y rodeadas por verdes prados aparecen como islas en este inmenso pinar. Pomar, Margalito, La Capilla, El Pie de la Braña son los nombres que reciben estas brañas. En torno a la pequeña Ermita de Nta Sra de Argumoso se concentran la mayoría de la viviendas. Y allí mismo abandonamos la carretera para seguir por un camino que sigue faldeando la sierra hacia el norte y nos lleva a un collado y cruce de caminos.
Prados, casas y cuadras dispersas en Argumoso

Capilla de Nta Sra de Argumoso

Barrio de Pie de la Braña en Argumoso
Nos desviamos unos metros para subir al modesto Pico la Gubia que no tiene ningún interés; tan rodeados estamos de pinos en la cumbre que no se ve nada en ninguna dirección. Bajamos al collado y seguimos por la pista hacia el sur faldeando la sierra por la otra ladera. Como esta zona contiene al monte más alto decidimos abandonar el ancho camino y cogemos otro cortafuegos que nos permite subir por el cordal hasta el Pico Pomar. Bajando por la otra ladera tenemos a la vista una buena imagen de la Sierra del Estoupo.
Sierra del Estoupo desde el camino de bajada del Pico Pomar
Desembocamos en el Camino de la Misa que recorremos unos metros en sentido contrario hasta encontrar un desvío a la derecha que enseguida comunica con el que traíamos antes de acometer la subida al Pico Pomar. Este camino continúa en suave descenso faldeando la cara norte de la sierra y en medio de un inmenso mar de pinos. A veces, entre el enjambre de árboles intuimos e incluso vemos el paisaje costero.
Rasa costera entre los pinos desde la ladera norte de la Sierra de Concilleros
Bajando por este camino supera un hombro de la sierra en el Forcón, cruza sobre el nacimiento del Arroyo Ricante un poco más adelante y desemboca en el cruce donde iniciamos prácticamente la ruta al lado de la autovía. No tenemos más que pasar bajo el viaducto, dejar atrás el campo de fútbol y el cementerio, cruzar la N-634 y estamos en la aldea de Barcia. Era la una del mediodía y quedaban más de 4 horas hasta que saliera el autobús. Decidí hacer un tramo de la ruta costera. Para ello me dirigí hacia el mar y, nada más pasar la iglesia tomé la calle que se dirige a Leiján (E) pasando por el barrio de El Pontigón donde encontré un magnífico lavadero recientemente restaurado y algunas casas antiguas rodeadas de otros muchos chalets de reciente factura.
Lavadero en El Pontigón

Algunas casas antiguas en El Pontigón
Pronto encuentro la indicación hacia Los Molinos y hacia allí me dirijo. Cuando las casas quedan atrás el camino pasa entre prados, después se sumerge en un eucaliptal y sale a otro prado que, una vez atravesado nos deja en la senda costera al borde del acantilado. Acaban de ampliar y reforzar la antigua senda que en varias revueltas me deja en la Playa de los Molinos. Dos pequeños edificios recientemente restaurados al lado del arroyo dan fe de su actividad industrial que dan nombre a la pedregosa playa y al entorno.
Entre los eucaliptos ya vemos el mar. El Cabo Busto se intuye entre las ramas.

Llegando a la Playa de los Molinos. La pasarela construida recientemente permite seguir la senda litoral hacia la Playa de Cueva y Cabo Busto.

Antiguos molinos próximos a la Playa de los Molinos.
Playa de los Molinos
Desando el camino hasta los alto del acantilado y continúo por el borde para descender enseguida al Arroyo las Reguerinas que cae directo al mar formando una pequeña cascada. No trae mucha agua. Para sacar las fotos hay que situarse con cuidado en la margen derecha sobre una peña en el acantilado.
El Arroyo las Reguerinas cae directamente al mar formando esta pequeña cascada.
Este es el Arroyo de las Reguerinas antes de precipitarse al mar. Al fondo Cabo Busto.
Acantilado entre Los Molinos y el Arroyo de la Reguerina
Seguimos la señalizada Ruta de la Cangrexa subiendo a lo alto del acantilado mediante varias revueltas. Continúa por el mismo borde dejando los prados a la izquierda. En algunas zonas hay bosquetes de pinos y laureles y unas vistas maravillosas.
Laureles a la izquierda y Pinos a la derecha flanquean la senda por lo alto de los acantilados.

Otra vista desde lo alto del acantilado
El marcado camino avanza muy pegado al acantilado (cuidado en caso de viento, como hoy), da un pequeño rodeo para salvar una riega y pasa al lado de la vías de la FEVE justo cuando estas se adentran en un túnel. Después baja mediante varias revueltas a la Playa de Chao, que más que playa son escollos rocosos.
En una revuelta del camino, bajando a la Playa de Chao tenemos este mirador

Playa de Chao con la isla de Chao. A la derecha, fuera de foto, siempre se ve el Cabo Busto.
El camino vuelve a subir pero ahora se aparta del borde del acantilado para seguir entre algunos prados dejando a la izquierda el apeadero del FEVE en Barcia. Finalmente desemboca en el camino asfaltado que baja a la Playa de Portizuelo. Un paseo por la carretera y baja hasta un establecimiento hotelero primero y enseguida a la misma playa. El camino atraviesa el Arroyo de la Magdalena en la playa y continúa hacia Luarca, pero para mí ya es suficiente. La temperatura es ideal, el viento aquí abajo ha desaparecido y un sol tibio ayuda a disfrutar del magnífico espectáculo de este fotogénica playa. Paro a comer el bocadillo.
Playa de Portizuelo

Playa de Portizuelo
Después de disfrutar de estas magníficas vistas, decido regresar. Subo por la carretera que arriba continúa entre prados hasta las primeras casas del barrio de El Flanco en Barcia. Sigo por las calles hasta el aparcamiento del autobús al lado de la N-634. Y como aún me queda algo de tiempo, sigo por la carretera en dirección este otro kilómetro hasta ver el cementerio musulmán que se construyó en la Guerra Civil para dar sepultura a los moros mercenarios que murieron en el bando nacional.

Lorenzo Sánchez Velázquez