jueves, 14 de febrero de 2019

Sierra del Pumar (Llan de Cubel) y brañas Vaqueiras de Cudillero

Salida y llegada: San Martín de Luiña (Cudillero)
Distancia: 26,5 km
Altura máxima: 751 m
Altura inicial: 100 m 
Subidas acumuladas: 1100 m
Duración: 8:00 h (sin paradas)
Fecha de realización: 3/II/2019
Dificultad: media
Track de la ruta


San Martín de Luiña – Valle de la Barca – Río Uncín – Cruce sobre las vías de la FEVE – Arroyo Fornón – Arroyo de Lleiredo – El Foncanón – Cdo Fonte la Hoz – Pico Llan de Cubel – Cdo Lahuz – Pico Lahuz – Pico de Comals – Cdo Fuente Llagunayu – Campo la Bordinga –Peñas del Viento – Peñas de Los Picones – Campo la Bordinga – Gayuelos – Desvío a Texidiello – Braña de Texidiello – Desvío a Braña Felguerúa – Braña de Gallinero – Braña de El Cueto – Río Uncín – San Martín de Luiña.

La iglesia de San Martín de Luiña tiene una lápida en el suelo que dice “No pasar de aquí a oír misa los baqueros”. Hasta ese punto llegaba la discriminación que sufrían los vaqueiros de alzada que vivían en el monte durante el verano y bajaban a invernar. Esta costumbre de subir el ganado en primavera y bajarlo con las primeras nieves pervive en muchos lugares de Asturias; sin embargo, en esta zona, con cotas máximas por debajo de los 800 metros, es posible que los vaqueiros bajaran mucho menos a la aldea y que vivieran casi siempre en el monte y solo bajaran para abastecerse de alimentos y herramientas.
Iglesia de San Martín de Luiña (s. XVIII)
Se llega a San Martín de Luiña por la AS-222 después de coger la salida 431 de la A-8 y continuar unos kilómetros por la N-632 en dirección a Galicia. En las calles cercanas a la iglesia hay sitio para aparcar. Comenzamos esta larga caminata siguiendo una calle asfaltada que sale hacia el este por detrás del bar-restaurante El Rosal: al frente los altos viaductos de Artedo (el de la carretera nacional y el de la A-8, mucho más alto) que salvan el valle de La Barca por donde discurre el río Uncín.
Doble viaducto  (carretera nacional y autovía) que cruza el Valle de la Barca (río Uncín) muy cerca de la Concha de Artedo
Dejamos a la derecha el cementerio y nos adentramos en el barrio de Castañéu dejando prados a uno y otro lado del camino asfaltado, que avanza paralela a la carretera nacional. Más adelante da un par de curvas y continúa hormigonada hasta el último barrio; el del Fontán, muy cerca de la carretera. Al comienzo de la amplia curva a la derecha aparecen las marcas del PR AS-272 y a cuando la dirección sur se materializa cruzamos el río por un puente para continuar después por una amplia pista terrera que se empina para remontar a la sierra del Pumar.
Vista hacia atrás del Valle de la Barca
Entre extensas plantaciones de pinos, algún que otro eucalipto y unos pocos castaños que crecen al lado del camino, la pista continúa dando varias revueltas. En una de las primeras cruza sobre las vías de FEVE por un puente y finalmente alcanza el lomo de la Sierra en un cruce de caminos etiquetado en los mapas como El Focanón (451 m).
Vista del Valle de la Barca (se ve en el medio la iglesia de San Martín) desde cerca de El Foncanón
El camino ancho sigue de frente rodeando el pico Carceda por su ladera oeste hasta situarnos casi en el collado Fonte la Hoz que lo separa del Llan de Cubel.  Hemos recorridos 5 km y estamos a 550 m de altura. Abandonamos la pista siguiendo una sendilla a la izquierda que nos acerca al collado y desde él, más marcada al principio y difusa al final, remonta entre cotoyas y monte bajo en una dura ascensión  de 150 metros hasta alcanzar el pico Llan de Cubel. Un viejo buzón de montaña sobre unas piedras entre cotoyas y escobas señala esta modesta cima.
Buzón de montaña en el pico Llan de Cubel
La vista al noreste llega abarca desde la isla de Deba y el playón de Bayas o el Sablón hasta, con buena visibilidad, el Cabo de Peñas. Al norte, por encima de esta sierra, la ensenada y playa de San Pedro, la localidad de Oviñana sobre el cabo Vidio y los prados que cierran la playa de la Vallina. La Sierra de Troncedo nos oculta el resto de la costa occidental. Al oeste, al otro lado del valle surcado por el río Uncín, la sierra de Los Vientos cubierta de aerogeneradores, que tiene continuación con la de Los Baos. Al suroeste el monte Lahuz en esta misma sierra del Pumar que oculta nuestra prespectiva, pero deja ver a su izquierda, al sur, el pico Courio y la Sierra de Begega también rellena de aerogeneradores. Al sureste se ve la Sierra de Yernes y Tameza (Caldoveiro) y por detrás las Ubiñas y al este la Sierra del Aramo.
Lamuño visto desde el pico Llan de Cubel

Soto de Luiña a este lado de la autovía, Oviñana al otro lado y al fondo el Faro de Cabo Vidio, desde Llan de Cubel.
El descenso lo hacemos por la limpia ladera sur siguiendo un marcado sendero que nos deja al herboso Collado Lahuz que a su vez permite el suave ascenso al alomado homónimo (676 m), donde encontraremos un depósito de agua para los servicios de extinción de incendios. Hace unos años hicimos esta misma ruta y desde aquí emprendimos el regreso por pistas que faldean la Sierra del Pomar a menor cota que en la subida para bajar por caminos antiguos hasta el río Uncín. Pero en esta ocasión queremos recorrer el resto de la sierra hasta los aerogeneradores situados al sur.
Bajando de Llan de Cubel al Cdo Lahuz y el alomado pico del mismo nombre detrás

Vista atrás desde el Pico Lahuz: vemos la despejada ladera sur del Llan de Cubel
Descendemos por la ladera sur recientemente desbrozada hasta el collado y continuamos hasta alcanzar el Pico Comals en cuya ladera oriental parece que hay algunos túmulos de los que no encontramos ni rastro. Descenso por la ladera suroeste, siguiendo la configuración de la sierra, hasta el collado Fuente Llagunayu donde hay un cruce de caminos que obviamos. Subimos otro montículo más de nombre desconocido y la bajada subsiguiente por otra ladera recientemente desbrozada nos deja en el Chanu la Muela donde seguimos una pista hacia el suroeste que en poco tiempo y rodeando por el oeste el pico Ardolingas nos deja en el cruce de caminos del collado Campu la Bordinga.
Llegando al Cdo Fuente Llagunayu después de bajar del Pico Comals. Al fondo vemos el resto de la Sierra de Pumar con los aerogeneradores y hacia allí nos dirigimos.

Dejamos los anchos caminos y emprendemos una dura subida de unos 100 metros por un cortafuegos entre pinos hasta culminar en las Penas del Viento donde un sendero nos lleva a la base del primer aerogenerador de la Sierra del Pumar.

Duro repecho de un cortafuegos (no se aprecia la inclinación) que nos encumbra en el pico más alto de la Sierra del Pumar, Los Picones que vemos hacia la mitad derecha de la foto.
Queremos alcanzar el punto más alto de la sierra en la cresta que los mapas llaman Los Picones. Caminamos unos metros por la pista de servicio de los aerogeneradores y cuando lo vemos factible subimos entre punzantes cotoyas que invaden completamente el cresterío. Es un tramo muy corto pero no hay camino ni senda. Arriba paramos a comer.
A la derecha se ven las peñas cimeras de Los Picones, pero antes que subir por la ladera completamente invadida por altas cotoyas.

Vista hacia atrás  (hacia el norte) desde Los Picones: vemos los sucesivos picos por los que hemos ido pasando

Valle del río Uncín desde la cima de Los Picones.

Vista sur de la Sierra del Pumar desde Los Picones
Desandamos el camino hasta el Campu la Bordinga y aquí seguimos por la pista que faldea a menor cota y hacia el norte la sierra del Pumar. Plácido paseo casi llano sobre el valle del río Uncín.
De regreso, y después de bajar de Los Picones, seguimos por la pista de acceso a los dos últimos aerogeneradores de la sierra.

Desandamos el camino por el cortafuegos quedando ahora el pinar a la derecha,
Pasamos al lado de la cabaña Gayuelos y, debemos ir atentos, cuando hemos sobrepasado el pico Lahuz abandonamos la pista para seguir las marcas e hitos del PR AS 272 en dirección a las brañas de Brañaseca y Teixidiellu por una preciosa senda. Entre antiguos prados con murias de piedra y viejos pinos que han ido dando paso al bosque autóctono de abedules, castaños, acebos y robles, el camino marcado pasa al lado de los muros sin cubierta de una antigua casa y, bien hitada, nos lleva a la braña de Texidiellu, reconvertida en centro de turismo rural.
Después de caminar un par de kilómetros por una pista, seguimos este antiguo camino que baja a Texidiellu por el bosque autóctono

Otra imagen del camino muy cerca de Texidiellu
Hasta aquí llega una pista ancha que viene desde San Martín. Continuamos por ella apaciblemente entre los viejos pinos de repoblación que poco a poco van dejando medrar abedules, castaños, robles y acebos. A nuestra izquierda irán saliendo las desviaciones que en pocos pasos nos llevarían a las antiguas brañas, hoy modernizadas, de El Zarrín, Folguierúa, La Puerca, y Gallinieru. Son 5 kilómetros desde Teixidiellu de suave bajada en medio del bosque. Cuando el camino se convierte en carretera asfaltada y se encamina hacia San Martín, sale también a la izquierda el desvío hacia El Cuetu y Gallineru. Lo seguimos hasta llegar al primero, donde termina el asfalto.
Amplia pista que baja desde Texidiello entre pinos con algunos robles, acebos y abedules.

Llegando a El Cueto que atravesamos entre las dos casas para acceder a un antiguo camino completamente abandonado
El antiguo camino por el que bajamos hace 5 años sale a la izquierda de la última casa y lo encontramos totalmente cerrado por la maleza al principio (no es el más evidente que sigue de frente). Rodeamos la maleza por un prado y lo retomamos más limpio descendiendo al fondo del valle. Casi abajo, hay un punto en que los arbustos caídos y la maleza hacen casi imposible pasar, pero lo conseguimos y llegamos al río Uncín. Si no se limpia este camino se acabará de cerrar completamente.
Cruzando el río Uncín como se puede

Llegando a San Martín de Luiña
Unos metros aguas arriba había un precario puente de madera que permitía el paso; ha desaparecido y el río viene crecido. Lo cruzamos y accedemos a un camino ancho que avanza casi llano y paralelo al río. En un kilómetro desemboca en la carretera asfaltada que antes abandonamos y justo a las afueras de San Martín de Luiña; buena imagen del pueblo con la gran iglesia presidiéndolo.

Lorenzo Sánchez Velázquez

viernes, 1 de febrero de 2019

Dolmen de Merillés, Alto de Reigada y Peña la Merienda. Circular desde Tuña

Salida: Tuña (concejo de Tineo)
Distancia: 18,0 km
Duración: 5:00 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 1100 m
Altura Inicial: 240 m
Altura máxima: 982 m
Fecha de realización: 30/I/2019
Dificultad: media
Track de la ruta


Itinerario: Tuña – Merillés – Pico Sopladiecha – Dolmen de Merillés – Alto de Reigada – Peña’l Mosqueiru – Gallinero – Peña de la Merienda – Gallinero – Espinaredo – La Faxa – La Costeiriza (desvío) – Valle Reguero la Muria – Tuña.
La ruta organizado por el GM Ensidesa de Gijón se inicia en la aldea tinetense de Cuña, cuna del General Riego. Cruzamos el Ponte de Carral de origen romano y enseguida nos encontramos las marcas del PR AS-256 Dolmen de Merillés.
Ponte de Carral
El camino ancho se retuerce en la empinada ladera entre algunos prados y un bosquete de robles y castaños, más arriba alcanza la planicie de Merillés donde casi llano avanza entre prados con murias de piedra. Pronto llegamos a la aldea que cruzamos siguiendo las marcas del PR.
Tuña  y Castañedo desde el camino antiguo a Merillés

Llegando a Merillés
Una pista ancha sale sube al norte y pronto cruza un pequeño bosque de robles y abedules, después, en zona más despejada, da un par de amplias revueltas y nos sitúa cerca de la Peña Sipladiecha, atalaya sobre el Embalse de la Barca en el río Narcea.
Embalse de la Barca en el Narcea visto desde desde la Peña Sipladiecha

Otra vista del emblase
Regresamos al camino principal y subimos hasta el Dolmen de Merillés situado en medio de un prado y con una cabaña-refugio al lado. Obviando el ancho camino, proseguimos la ruta subiendo por la pradera, buscando los tramos más limpios, hasta situarnos en la alomada planicie del Alto de Reigada donde los altos brezos casi tapan la pequeña arista rocosa. Coronamos las peñas cimeras que nos ofrecen buenas vistas sobre las sierras de la Manteca y Begega.
Dolmen de Merillés y caseta-refugio construido al lado
Alto de Reigada
Peñas cimeras del Alto de Reigada

Sierra de Begega y mina de Boinás desde el Alto de Reigada
 Desandamos un tramo del extenso lomo de la montaña y, manteniendo la dirección oeste, emprendemos un rápido descenso siguiendo algunas sendillas que van apareciendo entre los brezos y escobas que no entorpecen apenas la marcha. Retomamos el camino principal cuando nos situamos sobre la Peña’l  Mosqueiru encaminándonos hacia el este para faldear la montaña.
Sierra de Peña Manteca en el camino hacia la Peña la Merienda que vemos más cerca a la derecha.

Fana de Genestaza yendo a la Peña de la Merienda
Alcanzamos un collado sobre los prados de la cercana aldea de Abangu. Un camino ancho baja por la ladera occidental hacia la aldea de Espinaredo y es por ahí por donde va la ruta programada por el GM. Como se nos hace corta decidimos alcanzar la pequeña cumbre de Peña la Merienda situada al sur. Para ello seguimos una senda que recorre la cumbrera de la sierra, dejando a la izquierda algunos prados, y terminando en los prados y cabañas de Gallinero. Un camino amplio que viene de Espinaredo se dirige a una carretera que procede de la aldea de Alcéu.
Vista de Espinaredo dominado el valle del río Genestaza. Desde la senda que nos lleva a Gallinero.
Estamos en la base del pico. Cruzamos la pista y nos acercamos a la campera que precede la ladera noroeste, empinada y limpia, por la que subimos otros 150 metros hasta alcanzar la cima donde hay un hito y unas matas de brezo entre las escasas peñas. Al estar más cerca, las vistas sobre la Sierra de Peña Manteca y la Fana de Genestaza (Sierra de la Cabra) son espectaculares.
Zona de Gallinero a los pies de la Peña de la Manteca. Atrás, nevada, parte de la Sierra de la Manteca

Fana de Genestaza (Sierra de la Cabra) desde la Peña de la Merienda.

Sierra de la Manteca desde la Peña de la Merienda

Sierra de Begega y a la derecha la Peña el Castiellu. Hacia la izda se ve la mina de oro de Boinás.
Descendemos por la misma ladera hasta Gallinero donde cogemos la pista ancha que baja hacia el suroeste dando dos amplias revueltas en las que atajamos. En la tercera abandonamos la pista y continuamos de frente, en ligera subida, por un camino antiguo que faldea la ladera y nos deposita en el que baja del Alto de la Raigada y por donde pasa la ruta principal del GM. Por él bajamos a Espinaredo, aldea situada sobre un promontorio dominando el valle del río Genestaza. La vista de la aldea colgada sobre el valle es espectacular desde cualquier punto de este tramo de la ruta.
Espinaredo  sobre el promontorio y abajo, en el valle del Genestaza, la aldea de Torayo. 

Llegando a Espinaredo
En Espinaredo cogemos un precioso camino que faldea la sierra hacia norte pasando por las casas de La Faxa, supera después algunos bosquetes de pinos, antiguos castaños y robles para alcanzar los prados y cabaña de La Costeriza en un alto cerca de la aldea de Merillés.
Pasado Espinaredo miramos hacia atrás para la aldea desde el otro lado cuando faldeamos a media altura.

Camino que faldea a media altura el Alto de Reigada en paralelo al Valle del Genestaza.
Podríamos acercarnos a ella y bajar por el camino de subida, pero vamos a atajar por una senda que sale entre los prados al lado de un poste del tendido eléctrico. La senda arcillosa (cuidado si está mojada) baja muy inclinada hacia el fondo del valle, retorciéndose y terminando en un camino ancho que viene de los prados situados en el valle del Reguero la Muria.
El valle se abre y aparece la aldea de Castañedo y las primeras casas de Tuña.
El camino finaliza el descenso en el fondo del valle y cruza el río Genestaza unos metros antes de desembocar en la carretera. No queda más que continuar por ella unos 200 metros para entrar en Tuña pasando al lado de la casa natal del General Riego.

Lorenzo Sánchez Velázquez

jueves, 31 de enero de 2019

Pico Canalón. Circular desde Tuña

Salida y llegada: Tuña (concejo de Tineo)
Distancia: 17, km
Duración: 5:30 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 810 m
Altura Inicial: 240 m
Altura máxima: 930 m
Fecha de realización: 9/VI/2018
Dificultad: baja
Track de la ruta


Itinerario: Tuña (concejo de Tineo) – Valle del río Faxeirúa – Desvío a la dcha a 1 km – Cruce río Faxeirúa – Desvío a la dcha a 2,5 km – Cruce río (viejo puente de madera) – Pista maderera – Camino asfaltado a Llamas del Mouro – Llamas del Mouro – Mouro (desvío hacia el Pico Canalón) – Pico Canalón – Peñas el Canalón (San Lázaro) – Pico el Payarón – La Cantera (coger senda) – La Granda – Enlace con camino ancho – Castañéu – Tuña.

Tuña, concejo de Tineo, localidad natal del general liberal Rafael del Riego (General Riego). Iglesia de Santa María del Pedrero de 1771 y varios palacios (Los Riego y Tineo o El Barreiro, Cabo el Río, Cienfuegos de Tuña o Casa Pepón,…), todos en piedra rosácea, Ponte de Carral (romano), paneras y hórreos bien conservados, casas modernas y antiguas (como Casa Chamborra donde nació el general) arregladas: pueblo ejemplar de Asturias en el año 2000. A esta breve e incompleta lista sólo se le puede criticar el lamentable estado de conservación de los palacios. Aunque no nos acercamos, desde lejos se aprecia el estado de abandono del Palacio de Cabo el Río, pero el de Los Riego y Tineo (El Barreiro) situado en el barrio alto de Castañéu es una cuadra, que aunque conserva bien sus columnas de fuste bien torneado que soportan una balconada de madera y su escudo de armas, está en completo abandono. Una pena.
Estatua del General Riego en Tuña

Palacio de los Riego y Tineo (El Barreiro). 
Aparcamos en la plaza al lado de la iglesia y comenzamos la ruta caminando unos metros por la carretera que atraviesa la aldea en dirección a Genestaza. Cuando gira a la izquierda la dejamos siguiendo de frente por la calle que pasa al lado de la casa natal del General Riego y del busto sobre un pedestal colocado al otro lado de la calle obra del escultor José Luis Iglesias Luelmo. El general participó activamente en el alzamiento liberal de las Cabezas de San Juan (Sevilla) en enero de 1820, dando inicio al llamado Trienio Liberal, entre 1820 y 1823, que reinstauró la Constitución de 1812. Con el restablecimiento de la monarquía absoluta (los Cien Mil Hijos de San Luis) el general fue abandonado por sus tropas y, hechos prisionero, hundido física y moralmente, fue ahorcado en la plaza de la Cebada de Madrid y posteriormente decapitado.
Casa natal del General Riego en Tuña
A la salida de la aldea, el camino asfaltado da una cerrada curva a la derecha para subir al barrio de Castañeru y a la aldea de Llamas del Mouru, pero nosotros seguimos de frente por un camino ancho que discurre paralelo al río Faxeirúa que vierte en el Narcea a través del río Tuña. Unos metros antes de llegar a una pequeña área recreativa y a cruzar el río, dejamos el camino ancho por otro de menor entidad a la derecha. Llano y algo embarrado, manteniéndose en la margen izquierda del río, avanza entre la exuberante vegetación primaveral con viejos castaños, avellanos,…
Saliendo de Tuña vemos las casas de Castañéu por donde regresaremos.

Por el valle del río Faxeriúa
Por un puente cruza el río que viene crecido e impetuoso por las recientes lluvias y, al poco, cuando se empina, lo abandonamos por un ramal a la derecha que mantiene la altura en paralelo al río. Es un camino bastante abandonado, con muchos árboles caídos recientemente que dificultan la marcha. Casi por el fondo del valle, caminamos en paralelo a lo que parece un canal antiguo entre helechos, musgos y árboles de ribera, mientras el río baja bronco a la derecha.
Otra imagen del camino en primavera
Un kilómetro por este camino, cuando estamos cerca del cauce, lo abandonamos y seguimos una senda que baja al cauce donde hay un rustico y antiguo puente, resbaladizo y algo inestable. Nos sitúa en la otra orilla donde una senda remonta duramente hacia el norte. Un brusco giro al oeste mantiene la ascensión, atravesando un argayo reciente, para salir a una pista maderera.
La senda, algo abandonada sigue paralela al río por su margen derecha.

Precario puente de madera que nos permite cruzar el río Faxeirúa.
El hermoso paisaje de ribera, pleno de vegetación, da paso a los pinos de repoblación quemados recientemente que rellenan la empinada ladera. Los están arrancando con maquinaria pesada, cortando, pelando y almacenando en grandes montones. Más arriba cuando lleguemos a la cima del Pico Canalón veremos más maquinas y más montones de troncos preparados para un posterior transporte, quizás hacia la industria papelera.
El bosque de ribera da paso, más arriba, a un pinar de repoblación recientemente quemado.

Los troncos se apilan a la espera de ser transportados
La pista desemboca en el camino asfaltado que viene de Tuña. Un kilómetro casi llano nos deja en la pequeña aldea de Llamas de Mouro que pertenece al concejo de Cangas de Narcea y famosa por su cerámica negra. Llegó a tener hasta 17 hornos pero hoy día sólo queda el alfar de la familia de Jesús Rodríguez Garrido en el barrio del Xardín situado a 1 kilómetro al sur. Llegando se ve el gran edificio del Palacio de los Sierra del s. XVI con su torre, su edificio principal y la espadaña de la capilla.
Llegando a Llamas de Mouro

Palacio de los Sierra (s. XVI) en Llamas de Mouro
Como casi siempre en estas lides montañeras, vamos con prisa; la espléndida mañana augura tormenta vespertina. No nos acercamos al palacio. Por un camino ancho subimos hacia el norte hasta las dos casas de Mouro situadas en el collado entre las Peñas Blancas a la izquierda y el pico Canalón a la derecha. Una portilla metálica da acceso a un gran prado que culmina en el alomado Canalón. El camino  sigue al otro lado pero pronto lo dejamos para encumbrar. Una alambrada de espino recorre transversalmente el lomo de la montaña y debemos cruzarla para acceder al vértice geodésico. Otro montón de maderos requemados, colocados y listos para su transporte.
Alomada ladera del Pico Canalón

Más madera quemada en la cima del Canalón
Comemos disfrutando de las vistas: la Fana de Genestaza y la Sierra de la Cabra se ven al sureste por encima de la Loma del Paredón y de la Sierra de Dagüeño, la Sierra de la Manteca (Pico Horru) se muestra claro al este y al noreste se sitúan los aerogeneradores que rellenan la Sierra de Begega, tras el profundo tajo del Narcea. Al norte queda la localidad de Tineo rodeada de prados con árboles linderos y bosquetes; por detrás un bosque rellena la sierra en la que se perfilan alineados otro sinfín de aerogeneradores.
Sierra de la Manteca desde el Pico Canalón

Fana de Genestaza (Sierra de la Cabra) desde el Pico Canalón
La pista maderera baja por la arista oriental dejando a ambos lados montones apilados de maderos de pino quemado y la maquinaria pesada con la que los están cortando y transportando. Casi toda la empinada ladera sur del pico Canalón estaba repoblado de pinos, sólo mantiene su flora autóctona la zona más baja cercana al río Faxeirúa por donde hemos venido. El prado de la izquierda da paso a un precioso robledal y los pinos quemados de la derecha a un denso brezal a donde no llegó el fuego.
La pista baja por la ladera oriental del Pico Canalón. A la dcha el pinar quemado, a la izda el robledal.
Una corta subida nos encumbra en El Payerón virando después al noreste para bajar a una ancha pista que viene del camino asfaltado entre Tuña y Llamas de Mouro. Unos pasos por ella y, cuando da una cerrada curva a la derecha, la dejamos para continuar de frente por un camino recientemente desbrozado. Se ha preparado para servir de circuito de motocross y bicicleta de montaña. Más tarde nos cuentan en Tuña que la semana pasada hubo una competición de la primera y en la primera semana de julio está prevista celebrar otra de BTT.
Senda acondicionada para competiciones de motocross o BTT.
Seguimos este camino por el hombro de la montaña hasta que, al finalizar, gira a la derecha para bajar dando un amplio rodeo a Tuña. En lugar de seguirlo, lo abandonamos para continuar por otro sendero a la izquierda muy empinado que, en el límite entre un bosquete y un prado, va virando a la izquierda hasta dar con un camino ancho que viene de los prados de La Hortiquina. El camino avanza hacia el norte entre prados y bosquetes, más adelante da una cerrada curva a la derecha y nos permite ver cerca la aldea de Tuña y el amplio valle en el que se asienta.
Desembocamos en este precioso camino entre prados y bosquetes cerca de Castañéu

En el valle vemos cerca la aldea de Tuña

Palacio de los Riego y Tineo. Puerta principal de acceso.
Otras dos cerradas curvas nos sitúan en el barrio de Castañéu donde encontramos destartalado el Palacio de los Riego y Tineo o El Barreiro. Bajamos directos a Tuña donde llegamos poco antes de que los primeros goterones de la anunciada tormenta se materialicen. Hubo suerte.

Lorenzo Sánchez Velázquez