viernes, 30 de enero de 2015

Cerréu y Pica Peñamellera. Circular desde Robriguero

Salida: Robriguero (Concejo de Peñamellera Baja)
Llegada: Bores
Perfil de la ruta
Distancia: 15,3 km
Duración: 6:15 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1220 m
Altura Inicial: 108 m
Altura máxima: 894 m
Fecha de realización: 24/I/2015
Dificultad: media-alta
Track de la ruta

Mapa de la ruta
Robriguero desde El Roncal

Descripción
       A Robriguero, en el concejo de Peñamellera Baja, llegamos por el ramal que sale en el kilómetro 174 de la carretera N-621 cruzando el río Deva por el Puente Lles cerca de Panes.
       Las nubes cubren las montañas por encima de los 1500 metros y permanecerán en esa cota el resto del día. Pisamos nieve a partir del collado Cantu los Praúcos en la subida al Cerréu y hasta las Minas de Argayón en la bajada, pero no en la Pica de Peñamellera. Por el camino coincidimos en un pequeño trecho con el GR 109 (Camino Natural de la Cordillera Cantábrica que en su tramo1 discurre entre Potes y Alles) y con el PR-AS 175 (Senda del Jarcu-Cuñaba-Minas de Argayón-Panes).
Por la Calzada Coperi; Pica Peñamellera y Sierra del Cuera al fondo
       Salimos de Robrigueo (108 m) por una pista de hormigón que se dirige al sur dando un amplio rodeo evitando después dos pistas que salen a la derecha y otra a la izquierda. Por esta última viene el PR-AS 175 que seguimos dando una cerrada curva a la derecha en el paraje de El Roncal. Al poco, salen otras dos pistas a la izquierda; por cualquiera de ella accedemos a la Calzada Coperi. Nosotros preferimos la segunda, dejando al PR continuar hacia Cuñaba, porque está más abierta (por la segunda habría que coger más arriba un camino más empinado, embarrado y algo perdido). El ancho camino finaliza al lado del Prao l’Escampá donde hay abundante ganado que tiene embarrado el final de la pista.
       Aquí comienza la preciosa senda llamada Calzada Coperi (350 m) que tiene muchos tramos armados y supera la Peña Robriguero zigzagueando continuamente. Atrás va quedando la aldea a la orilla del río Cares poco antes de juntarse con el Deva. Al otro lado del valle, el extremo oriental de la Sierra del Cuera (picos Liño –nevado- y El Paisano, entre otros) nos oculta el mar y, al oeste, la modesta Pica de Peñamellera se yergue imponente cerrándolo.
Valle de Valdanza con el pico Cerréu al fondo
        La fuente Coperi con un gran pilón construido por el ICONA en un año ilegible se encuentra cerca del collado Canto los Praucos (610 m) que permite superar el crestón que baja por la ladera oriental del pico La Cerezal, cumbre de la gran Peña de Robriguero. Accedemos así al vallecito y majada de Valdanza situado entre la citada peña y el Cerréu, nuestro primer objetivo.
         Continuamos por la senda que llanea dejando las primeras cabañas algo más abajo a la izquierda. Más adelante, alcanzamos el fondo del valle a la altura de la fuente y cabaña de Peju’l Valle (660 m). La empinada ladera nevada con algo de matorral nos lleva hacia el collado La Siella entre el Cerréu y La Cerezal. Buscamos el ascenso más cómodo pues la nieve nos oculta la senda virando ligeramente hacia la ladera del Cerreú. Cruzamos una alambrada puesta para evitar el paso del ganado y subiendo unos metros más nos situamos en la cresta occidental de la montaña muy cerca de la cumbre (860 m). Unos pasos por ella y alcanzamos el punto más alto de esta jornada (894 m).
Fuente y cabaña de Peju'l Valle
         La vista nos lleva al desfiladero de La Hermida y al valle de Cuñaba limitado al sur por la Sierra de Cocón (por encima se aprecian entre las nubes cumbres emblemáticas del Macizo Occidental: Samelar, La Rasa, Pica del Jierro o La Morra de Lechugales) y, al norte, por la Sierra Nedrina, prolongación occidental del pico en el que nos encontramos. Al otro lado del desfiladero de La Hermida vemos con claridad algunas cumbres modestas como Sel del Cantu, la Pica de Sestón y Peña Llaneces; por detrás de la segundo encontramos a La Gamonal y a la derecha de la tercera, en este lado del desfiladero, la vertical pirámide de Los Ageros. El frente norte está completamente dominado por la cercana peña de La Cerezal que nos oculta la Pica Peñamellera y, al fondo, por la extensa Sierra del Cuera. En el valle intermedio por donde discurre el Cares vemos las aldeas de Alevia y Abandames, y en la confluencia con el Deva nos encontranos con Seijo y Panes.
Subiendo al Cerréu por Valdanza


Cumbre del Cerréu desde la cresta de la montaña
Desfiladero de La Hermida, Cuñaba, Sierra de Cocón y Picos de Europa
Bajando por la cresta del Cerréu

         El viento frío hace desapacible la estancia y la niebla parece bajar de las cumbres difuminando el paisaje. Seguimos la ruta por la afilada cresta occidental de la montaña hasta bajar al Collado La Siella (796 m) donde encontramos una gran cantidad de prados y cabañas en los ricos pastos de la ladera sur; son los Invernales de Tremaño que pertenecen a Cuñaba. Nuestra ruta continúa hacia el oeste rodeando la muria de un prado hasta una balsa de agua cercada con alambre de espino. Dejando la balsa a la izquierda, seguimos por una senda entre los tojos que baja entre una peña y un socavón a la derecha producido por una de las minas del Argayón, hasta llegar al Collado Tremaño (733 m) por donde pasa una pista que viene de Robriguero y va a Cuñaba.
Pica Peñamellera desde las Minas de Argayón
        En la zona encontramos abundantes muestras de las explotaciones mineras que hubo en esta zona desde la década de los años 70 del siglo XIX. Las Minas de Argayón se explotaron a cielo abierto y en galerías de hasta 200 metros y de ellas se extraían minerales de Zn y Plomo y barita (sulfato de bario y principal mena de este metal). Hoy están abandonadas aunque en los años 70 del XX aún se explotaba barita en alguna de las galerías.
         El PR-AS 175 viene desde Robriguero, pasa por el collado y baja a Cuñaba. Siguiendo sus marcas, bajamos por la pista atajando en algunas revueltas y dejando a un lado la Fuente Juentanuca (600 m) y, más abajo, una balsa de agua. En una revuelta de la pista hacia la izquierda, sale de frente un camino que nos llevaría directamente a Robriguero y, poco más abajo en el Valleyu de los Praos (470 m), otra que va a Bores. Por aquí viene el GR 109 que seguimos en subida hasta el cercano Collado La Serna (430 m) donde abandonamos definitivamente al GR para que baje a Mier, siguiendo nosotros casi en llano, por la pista para rodear el Canto Miravete (que tiene una antena) por el sur dando una revuelta a la derecha y ascender al Colláu (496 m) en la base de la Pica de Peñamellera.
Acercándonos a la cresta de la Pica Peñamellera
         Una senda nos lleva en suave ascenso por la pradera para sobrepasar unas matas de avellanos y continuar después por la pedregosa ladera donde aumenta la pendiente. La senda hitada nos conduce a una horcada situada en la vertical cresta oriental de la montaña, dando vista al norte. Aquí comienza la trepada. Dejamos mochilas y bastones y, ayudados por las manos, emprendemos la vertical trepada expuesta al precipicio pero con buenos agarres. Con mucho cuidado, procurando tener siempre tres puntos de apoyo, alcanzamos la antecima casi llana. Unos pasos por ella y llegamos al punto más alto (763 m) donde hay una cruz colocada allí por el Grupo de Montaña Monsacro.
Trepando hacia la cumbre
Cumbre de la Pica Peñamellera

        Mientras descendíamos del Cerréu el tiempo mejoró y las nubes ocultaban sólo las cimas más altas, pero ahora, en lo alto de La Pica, el frio viento las ha devuelto a los valles dificultando las vistas: en la base suroeste de la peña está Mier, en una revuelta del Cares; al otro lado, el Monte Arábanes y, más allá, al oeste la Sierra de Juan Robre. Al este se encuentra el valle del Cares con los pueblos de Bores, Robriguero y Panes. Al norte, la Sierra del Cuera a la altura del pico Liño.
         En el descenso extremamos las precauciones y, una vez recuperadas las mochilas, bajamos al Colláu. Continuamos por la pista hormigonada hacia el este, atajando en algunas revueltas, hasta finalizar en la plaza de Bores (229 m) al lado de las ruinas del palacio barroco de Orejuz o Palación, construido en los siglos XVII-XVIII, donde habíamos dejado un segundo vehículo.


Lorenzo Sánchez Velázquez