martes, 25 de febrero de 2014

Sierra de la Canalina. Circular desde Belerda.

Datos de la ruta:
Salida y llegada: circular desde Belerda (640 m) en concejo de Caso
Perfil de la ruta
Distancia:  16 km
Duración: 5:00 horas (sin paradas)
Altura máxima: 1711 m (en Becerrera de Atambos)
Subidas acumuladas: 1180 m
Dificultad: media
Fecha de realización: 11/I/2014
Track de la ruta

Mapa de la ruta


Nota: en el libro “Recorriendo las montañas de Asturias II”, describí una ruta circular para recorrer la Sierra de la Canalina, saliendo de la localidad casina de La Felguerina en la ladera occidental de la sierra. Las fotografías panorámicas que acompañan el texto muestran unos paisajes espectaculares de y desde esta desconocida atalaya del Parque Natural de Redes. En esta entrada del Blog quiero complementar el libro con otro recorrido de la sierra pero ahora accediendo a sus cimas desde Belerda, por su vertiente oriental. 
 






 Descripción:

 
Casas en Belerda
          
La aldea casina de Belerda, donde comienza esta ruta, tiene unos magníficos hórreos, paneras y casas antiguas, no solariegas pero bien conservadas, así como una capilla dedicada a la Virgen de la Ascensión, que forman un magnífico conjunto etnográfico. Está a unos 500 m de Soto de Caso siguiendo una carretera llana en buen estado. A la entrada del pueblo hay un aparcamiento.
Atambos, Peña Gaín y Laverde, desde Llin de la Gobia

          Comenzamos a caminar por la calle principal, continuación de la carretera, para dejarla enseguida por el primer camino que sale a la izquierda. Al poco, en la primera revuelta también a la izquierda, que vira al este, encontramos una desviación (en realidad sigue de frente) que lleva a la majada de Pandefresnu. Seguimos por el camino principal. En suave ascenso, continúa rodeando el boscoso monte de La Mota, el más oriental de la sierra de La Canalina. En medio del frondoso castañal discurre el ancho camino de tierra virando al sur a la altura de la majada Cuestancia, para pasar a continuación por las de La Corona y La Gobia, y  virar definitivamente hacia el suroeste a la altura de la majada Tabláu. Se trata del camino llamado Llin de la Gobia. En los siguientes 2 kilómetros el camino llanea pasando por las de Bories, Ducentes, Porciles (al lado está la fuente del mismo nombre), Roces y Vallines, permitiéndonos disfrutar al frente, entre los castaños y robles, de las escarpadas peñas de Becerrera de Atambos, Peña Gaín y Laverde. Entre las dos últimas majadas, en un recodo del camino, cruzamos la riega de Xistra. A la izquierda, el fondo del valle es el asiento del arroyo Vallines que cede sus aguas al río Monasterio (que viene de Brañagallones) a la altura de la majada Tabláu.
Llegando a la majada La Cabritera
            Poco después de pasar al lado de la última de las majadas antes enumeradas, cruzamos el arroyo, dando una revuelta a la izquierda y poco más adelante otra a la derecha. El camino, ahora sí, se empina y pasa por Les Campes. Más adelante dejamos a la izquierda un gran prado cercado, antes de llegar a la majada del Gavilán, justo donde termina la pista de tierra. Seguimos por un sendero en paralelo al arroyo por su margen derecha para cruzarlo enseguida. Al poco la senda se divide en dos: una que lo descruza y continúa hacia el este dando un amplio rodeo por los Verdes de Ruanzo para subir primero a un collado y bajar, al otro lado, a la majada de La Cabritera. La otra, que seguimos, mantiene la dirección suroeste, al lado del arroyo por su margen izquierdo, atraviesa una corta foz subiendo después a los amplios prados de altura, donde se sitúa, en la zona alta, a los pies de las verticales crestas de Brañapiñueli, la hermosa majada de La Cabritera. Creo que sólo queda una cabaña en pie, pero el paraje es sumamente hermoso: la gran cresta caliza que impide el paso hacia el sur, el alto de la Cabritera entre la gran peña de Brañapiñueli y la Horcadina, se encuentra a la izquierda. Hacia el oeste el amplio valle está cerrado por la Becerrera de Atambos y, entre ésta y el crestón antes aludido, vemos la amplia collada de Atambos. Desde la majada de El Gavilán hasta La Cabritera hemos recorrido poco más de un kilómetro con un ascenso de 300 metros. Ahora nos encaminamos al oeste, hacia la collada de Atambos, por un empinado sendero que nos hace subir otros 200 metros en el siguiente kilómetro.
Alto de La Cabritera
            En todo este recorrido las grandes montañas de Redes han ido emergiendo a nuestra espalda: Campigüeños, Tiatordos y Maciédome por detrás de Requexón y La Senda. A la altura del collado veremos los de Ponga (Recuencu y Colláu Zorro, Pileñes y Ten) y los Picos de Europa. El collado nos abre la vista hacia el oeste: Cortegueron, Peña Tabierna, Muezca, Retriñón, La Frayada, Riegos y Cuyargayos. Las Ubiñas y el Aramo más atrás. En la collada viramos hacia el norte para acometer la corta subida a la peña Atambos por una senda apenas perceptible que alcanza primero la cresta y enseguida la propia cima, donde hay un buzón de montaña que es una lámpara minera. Las vistas ya descritas se acrecientan. Si hemos subida a la peña por la ladera sur, ahora la descendemos por el este, para seguir la senda que traíamos desde el collado en dirección norte y descender, después, a la Collá de Zampudia. La senda sigue manteniendo la dirección norte para ascender a Visu la Grande o Laverde donde no hay buzón de montaña y sí un vértice geodésico.
Vistas del Campigüeños y el Tiatordos
            Una vez disfrutado del hermoso paisaje y de las viandas propias de la hora, descendemos por la ladera norte, siguiendo la senda entre monte bajo que facilita el descenso al asegurar mejor la pisada. Pasa por una afilada y corta cresta hasta dejarnos en el collado de La Xistra que separa  Laverde del pico el Cuervo, al que ya subimos hace unos años y esta vez no.
Peña Tabierna, Muezca y Retriñón. Por delante Cabeza de Arco
Sierras de Brañapiñueli, por delante, y Corteguero, detrás.

                Toca descender por una senda que mantiene la dirección norte y faldea el pico Cuervo por su ladera occidental. En una primera zona el sendero discurre entre matorral bajo, después alcanza un bosquete y una pradera ya en desuso, antes de llegar al collado La Collaína. Aquí enlazamos con una pista ancha que discurre entre Belerda y La Felguerina. Hacia la izquierda salen dos ramales: uno lleva a la majada La Gallera y otro a la aldea de La Felguerina pasando por otras brañas intermedias. Nosotros seguimos la pista a la derecha, hacia el este, en continuo y suave descenso. Alternando el bosque con los prados pasamos por las majadas de Villanueva, La Llera, Los Cererales y El Montés para alcanzar Belerda después de otros 4 kilómetros desde el collado. La magnífica y bien conservada aldea nos recibe con más bullicio del que esperamos: el fin de semana atrae a residentes antiguos y foráneos que acuden aquí para disfrutar del encanto de este rincón casino que ha sabido preservar lo antiguo, arreglar lo viejo y construir lo nuevo manteniendo su identidad. En el mismo pueblo cruzamos el arroyo Quixaorio continuando por la calle principal hasta el estacionamiento donde comenzamos por la mañana esta espectacular ruta de montaña.



Lorenzo Sánchez Velázquez