jueves, 26 de mayo de 2016

Sierra del Hibeo. Circular desde Ardisana

La Sierra del Hibeo separa el concejo de Llanes, al norte, de los de Onís y Cangas de Onís, al sur. Presenta un relieve calizo y escarpado en el entorno del pico Hibeo, en el centro y montículos alomados cubierto de vegetación baja, en los extremos. El acceso se puede realizar desde las localidades llaniscas de Riocaliente, Ardisana, Malatería o Meré y, con menos esfuerzo, desde El Pedroso en Onís.

Nota: Esta ruta la hicimos hace unos años recorriendo toda la Sierra del Hibeo desde Ardisana siguiendo un itinerario circular poco habitual. Como hace unos días subimos otra vez al Hibeo también desde Ardisana por caminos más normales, vamos describir ambas opciones en esta y la próxima entrada.

Salida:  Ardisana 
Perfil de la ruta
Distancia: 15,7 km
Duración: 6 h 30 min
Subidas acumuladas: 1000 m
Altura inicial: 190 m
Altura máxima: 873 m
Fecha de realización: Febrero de 2011
Dificultad: Media
Track de la ruta




La ruta en rojo corresponde a esta entrada, la azul a la próxima.


Itinerario: Ardisana – Arroyo de Orticeda – Collado Odisea – Vega del Hibeo (Braña Grayas) – Los Collaos – Pico Hibeo – Sierra del Hibeo – Vega del Puerto  – Sierra la Cruz – Río Balbueno – Cruce los Ríos – El Escobín – Molín del Espión – La Cabaniella – Ardisana.

        Desde Posada de Llanes, siguiendo la AS-115 en dirección a Meré, en el kilómetro 5, tomamos la desviación a la derecha que lleva a Riocaliente y después otra, a la izquierda, que pasa por Palacio y Ardisana. Nada más llegar vemos un montículo rocoso con árboles, Cuetu la Caria, y hacia allí nos dirigimos para comenzar la ruta. Caminamos hacia el “cuetu” y lo rodeamos, dejándolo a la izquierda por un camino ancho que sale de la carretera al finalizar el pueblo. También podríamos dejar el cueto a la derecha siguiendo el camino que parte de la zona alta dando un pequeño rodeo que nos permitiría disfrutar del hermoso ambiente rural que transpiran estos parajes. Ambos caminos convergen a un kilómetro.

Llegando a la majada y arroyo de Orticeda. Aquí abandonamos la pista y tomamos un sendero a la izquierda.
          La pista avanza paralela al Arroyo de Orticeda y rodea por el oeste el monte La Boriza (Cabeza la Tiesa). Poco después de cruzar una puerta metálica llegamos a la cabaña de Orticeda a la altura del arroyo. El camino ancho sigue unos metros más, pero lo abandonamos para seguir a la izquierda, al este, por un empinado sendero que remonta duramente en paralelo a una riega que separa el pico La Boriza del Hibeo.
Llegando al collado Odisea miramos hacia atrás: abajo el valle de Orticeda de donde venimos, al otro lado el pico Cabeza de la Jaya.
          La riega queda encajonada a la derecha mientras los tramos herbosos se alternan con otros invadidos por los tojos. Superamos unos 250 m hasta alcanzar el collado Odisea entre Cabeza Tiesa (Boriza), al sur, y la Sierra del Hibeo, al norte.
Desde el collado Odisea vemos al este el Pico La Peña y el collado Braniella; al fondo Peña Llabres

         Giramos al sur para continuar subiendo otros 150 metros por el lomo de la sierra hasta alcanzar su cresta cerca del Colláu Ablanu. La vista de los Picos de Europa y de la Sierra del Cuera es espectacular. Para acceder a la doble cumbre del Hibeo podemos remontar la ladera oriental de la montaña hasta situarnos en el primero de los dos montículos que forman la cima y que están separados por una afilada cresta. El paso de una a otra se puede hacer por misma arista o siguiendo un sendero unos metros por debajo.
Sierra del Cuera desde el Colláu Ablanu
          Como hay una capa de nieve que cubre la pedregosa ladera oriental, en lugar de seguir este camino directo, descendemos por la canal sur, entre los tojos, para desembocar en la Vega del Hibeo situada en la base meridional de la Peña del Hibeo. Apenas quedan los restos de los que fue la Braña Grayas.
Cumbre oriental del Hibeo desde cerca del Colláu Ablanu
         Continuamos por la vallina hacia el oeste, subiendo al final, a Los Collaos, que nos dejan en el punto de acceso más común al Hibeo. La progresión por la empinada ladera la hacemos siguiendo los ocasionales hitos, sirviéndonos de referencia, además, dos grandes puntos rojos pintados estratégicamente en las peñas. Así accedemos a la segunda de las cumbres. Las vistas hacia los Picos son espectaculares.
Vega del Hibeo con Los Collados al fondo. Por encima vemos el Tiatordos.
Macizos Oriental y Central de los Picos de Europa.
          Como queremos recorrer toda la sierra hacia el oeste, bajamos primero a Los Collaos (podríamos seguir también por la arista) y seguimos un sendero que avanza a media ladera, sin perder ni ganar altura, hasta que, una vez pasada la parte más escabrosa, alcanza la cresta.

Arista occidental de la Sierra del Hibeo que vamos a recorrer.
        Otro kilómetro por ella disfrutando de las impresionantes vistas nos dejan frente al último promontorio calizo con cortados al norte. Descendemos por la ladera sur unos metros y lo rodeamos. Un sendero nos permite seguir por la arista de la sierra y superar por la izquierda dos pequeños montículos (Cabeza de la Vega del Puerto) antes de acceder a un tercero completamente invadido por el monte bajo.
Tramo final de la arista de la Sierra del Hibeo.
          Descendemos por la ladera norte perdiendo unos 50 metros entre la broza, sin sendero hasta unos pinos de donde arranca un sendero que nos lleva a un collado herboso situado al oeste. De aquí arranca un buen camino entre unos pinos que nos lleva a la Vega del Puerto, continuando después por la Sierra La Cruz. Pasamos al lado de una caseta abandonada, hasta alcanzar la riega La Cruz. El camino sigue en paralelo al arroyo hasta su desembocadura en el río Balbueno. Continuamos por un camino ancho al lado del río, superando la riega de Acebal por un rudimentario puente hecho con troncos de pino.
Vista hacia atrás de la Sierra del Hibeo. En este collado abandonamos la divisoria de los concejos de Llanes y Cangas de Onís
           Al poco llegaremos a Cruce Los Ríos, donde hay un gran establo (un nuevo y destartalado edificio) con muchas vacas que tienen el camino lleno de lodo y excrementos. Un poco más adelante, una casa en uso en la zona de L´Escobín, nos informe de que estamos próximos a la civilización. Comienza el camino asfaltado que lleva a las casas de Telléu, donde cruzamos el río para continuar en paralelo por la carretera durante un kilómetro, hasta el molín del Espión. Dejamos la carretera para seguir por la pista que sale a la derecha, cruzando de nuevo el río. Sube fuertemente entre eucaliptos hasta alcanzar el collado y los prados de La Cabaniella. No tenemos más que descender medio kilómetro por la ladera opuesta y llegamos a Ardisana.

Lorenzo Sánchez Velázquez