martes, 3 de mayo de 2016

Pico Feliciano. Circular desde Cabornera (concejo de Gordón)

Salida y llegada: Cabornera (cerca de Pola de Gordón)
Perfil de la ruta
Distancia: 18.5 km
Duración: 6:30 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1100 m
Altura Inicial: 1050 m
Altura máxima: 1822 m
Fecha de realización: 24/IV/2016
Dificultad: media
Track de la ruta




Mapa de la ruta


Itinerario: Cabornera – Río Casares – Foz del Calero  – Puerto Fonfrea  – Puerto Espineo – Puerto de Santa Cruz – Pico Feliciano – Puerto de Santa Cruz – Arroyo de Focescura – Focescura – Foz la Puente – Río Casares –  Paradilla de Gordón – La Pena – Cabornera.

          Hace años, haciendo una ruta para conocer el precioso desfiladero de “Los Calderones”, remontamos al otro lado por pistas que nos encumbraron al cordal del Amargones y el Alto del Palomar, muy cerca del pico Feliciano. Entonces nos llamó la atención el porte calizo de este último que contrastaba con los otros más alomados y cubiertos de brezo. Haciendo de la necesidad virtud, cruzamos la cordillera por el puerto de Pajares huyendo de esta lluviosa primavera asturiana y nos dirigimos a Pola de Gordón y de allí a la cercana aldea de Cabornera. La ruta pretendía alcanzar un doble objetivo: subir al Pico Feliciano y recorrer la ruta señalizada como “Los Puertos de Verano” en la aproximación y el regreso.
Azud en el río Casares.

        Dejamos el vehículo en una de las muchas plazas de aparcamiento que hay a la entrada del pueblo (1050 m) y cruzamos por un puente el río Casares que viene crecido con el reciente deshielo. Las aguas caen por el azud de la pequeña represa pesquera produciendo una magnífica estampa. Una flecha a la derecha señala la ruta hacia la “Foz del Calero” por el camino que comienza al otro lado del pueblo y sube más directo. Pero, nada más cruzar el río, en lugar de obedecer la señal, giramos a la izquierda para dar un rodeo que nos va a permitir adentrarnos en un magnífico y joven robledal.
Por la Foz del Calero

         Al cabo de un kilómetro enlazamos con el camino directo justo a la entrada de la Foz del Calero (1150 m). Las hayas han ido reemplazando a los robles y, en las escarpadas laderas calizas de Peña Forcada y Los Arbalejos, las sabinas o enebros medran entre los verticales, planos y hermosos estratos y pliegles. En la estrechura de la corta “foz” el camino está empedrado y el arroyo Fuente el Fraile que la cruza canalizado.
Sabinas en la ladera sur del pico Arbalejos al salir de la Foz del Calero

        Al finalizar la “foz”, el camino ancho se empina hasta alcanzar el Puerto de Fonfrea (1346 m) donde el escobar se alterna con prados en uso, unas pocas cabañas y las ruinas de algunos corros que han perdido su cubierta vegetal. Tan sólo encontramos uno en uso en el cercano Puerto de Espineo (1359 m) dentro de un prado con cabaña pequeña de cubierta de teja árabe y cierre de piedra y alambre lisa.
Desde el Puerto de Fonfrea vemos el Pico Feliciano con su cresta a la derecha y el valle por el que subiremos.

        Después del último collado el camino sigue casi llano al principio y con más inclinación después hasta alcanzar el Puerto de Santa Cruz (1477 m) donde encontramos una gran nave ganadera y un pequeño refugio. Los pastos no son demasiados extensos pero el agua es abundante. Aquí finaliza el camino ancho.
Vista atrás desde cerca del Puerto de Espineo. Cabañas y Puerto de Fonfrea a la derecha del pico Arbalejos

        Dejando a la derecha la nave ganadera nos dirigimos al sur por la pradera siguiendo un sendero que rodea por la izquierda el vertical peñasco calizo en el que finaliza la gran cresta del Feliciano. La senda se encamina hacia el reguero por donde desagua el verde valle que baja desde los cantiles del pico. Rodeado el peñasco nos adentramos en el valle alto con zonas de hierba y otras invadidas por la escoba. En la subida rodeamos el escobar por la ladera del Amargones (la sur) pero en la bajada, buscando una bajada más directa, lo hicimos por la ladera norte (la del Feliciano).
Por los pastos del Puerto de Santa Cruz. Rodeamos por la izquierda el peñón que vemos

Sendero por la vaguada que sube al Feliciano (que vemos de frente). En principio nos dirigimos al collado de la izquierda.

       Poco antes de alcanzar el evidente collado, nos escoramos a la derecha para alcanzar directamente la cumbre. En los peñascos cimeros hay un buzón de montaña (1822 m) colocado por el grupo de montaña “La Peñuca” de Gijón y la vista abarca buena parte de las montañas del norte de León y de las que limitan con Asturias.
Vistas desde la cima del Pico Feliciano hacia el oeste: Montes Tijera y Sierra de Arniza

         El cielo ha permanecido cubierto todo el día y las cimas más altas quedan ocultas: del Cellón o el Brañacaballo o Las Tres Marías ni rastro; en cambio vemos bien el cercano Amargones, la gran peña del Fontún y el Povoredo o Correcillas.
De izda a dcha: Montes Tijera, Pico de Vega Cercada, El Pedroso (más atrás), La Silla y La Carba.

          En la cima el viento es muy frío y buscamos un abrigo en la ladera sur para reponer fuerzas mientras las nubes descienden y amenazan con dejarnos envueltos por la niebla. Reanudamos la marcha descendiendo por la ladera sur en paralelo a la subida y nos encaminamos a una colladina situada al final de la cresta del Feliciano con la intención de evitar el rodeo de la última peña. Al otro lado detrás de un bosquete no hay más que cortados. Desistimos y continuamos el descenso hasta el Puerto de Santa Cruz (1477 m) por el mismo camino por el que subimos.
Volviendo al Puerto de Santa Cruz. Cabaña ganadera y refugio. El camino supera el hombro que vemos el centro.

          Para completar el circuito continuamos hacia el norte por el sendero señalizado con marcas amarillas recientes. No hay posible pérdida: cuando la senda se adentra en el escobar, el desbroce permite el paso y las excesivas señales marcan correctamente el camino. Después de un giro a la izquierda (1461 m) alcanzamos la vaguada regada por el arroyo Focescura donde aún queda algo del pastizal que cubría antiguamente estas laderas. Siguiendo el curso del reguero nos acercamos a la “foz” que comienza (1420 m) después de dejar a la izquierda las ruinas de una cabaña.
Ruinas de cabañas y pedrero donde se inicia la "foz" de Focescura y el arroyo.

Pedrero y estratos calizos en Focescura

         El descenso por un pedrero nos lleva, después, a cruzar la riega varias veces hasta que al final, en el punto más estrecho, camino y arroyo van unidos. Como lleva bastante agua por el deshielo debemos pisar con cuidado en las inestables piedras mojadas hasta salir de la angostura (1300 m). Entonces nos adentramos en un precioso hayedo y la senda continúa por la margen derecha hasta alcanzar un camino más ancho justo donde da una curva cerrada (1240 m).
En el tramo más estrecho el reguero ocupa el camino y hay que bajar con cuidado cuando lleva agua.

         Seguimos de frente ya con buena traza y al salir del bosque alcanzamos el tupido escobar. Otra cerrada curva a la izquierda (1201 m) nos lleva de nuevo a la riega que cruzamos. Descendemos después por una pradera en cuyo extremo volvemos a descruzarla y acceder a un ancho y buen camino que se adentra en la corta hoz llamada “Foce la Puente” (1130 m). Al poco de salir cruzamos el río Casares (1090 m) y llegamos a la carretera LE-473 que comunica Pola de Gordón con Geras y Aralla de Luna.
Al salir de la hoz entramos en el hayedo.

Llegando a la Foz de la Puente. En la ladera opuesta las sabinas medran en el roquedal calizo.

Subiendo a Paradilla de Gordón en un tramo de carretera. Se ven algunas sabinas y algunos contrafuertes el camino antiguo.
        Podríamos haber dejado aquí un vehículo y finalizar así la ruta, o bajar por la carretera hasta Cabornera a 3 kilómetros. Pero queremos completar la ruta de los “Puertos de Verano” y para ello tomamos la carretera que sube a la cercana aldea de Paradilla de Gordón. Como la carretera sube mediante grandes revueltas y nos gusta poco el asfalto, optamos por atajar siguiendo los restos del antiguo camino de subida. Los primeros tramos están aún en buen estado, pero el último, hacia el final está cerrado por la maleza y tuvimos que acceder a la carretera cruzando un prado.
Iglesia de Paradilla de Gordón.
         Paradilla (1239 m) tiene pocas casas, algunas bien restauradas y otras en ruina. En lo más alto, sobre el sabinar, se yergue la iglesia (1252 m) que constituye además un excelente mirador: las “foces” de Focescura y La Puente se ven perfectamente así como los picos Feliciano o El Pedroso hacia el suroeste y oeste respectivamente y Amargones, Altico y Bustiello o La Muezca al sur.
Paradilla de Gordón desde la iglesia

Vemos el camino entre Paradilla y el primer collado.

         Bajamos de la Peña la Iglesia y continuamos hacia el este por la ancha pista entre prados y bosques de robles. El camino sube hasta un collado (1291 m) a la vez que faldea la sierra y va paralela a un tendido eléctrico de alta tensión. Las vistas son magníficas y ha merecido la pena remontar estos casi 200 metros para disfrutar de este magnífico paisaje leonés. Una vez alcanzado el collado el camino sigue en llano algo más de un kilómetro y hay que estar atentos para bajar por la canal que nos permitirá cerrar el circuito en Cabornera.
Canal de bajada a Cabornera

Vista atrás de la canal por la que hemos bajado

Tramo final de la canal con Cabornera a la vista.

        Una señal y un hito (1250 m) indican la senda de bajada. Así pues, abandonamos la pista y bajamos fuertemente por la canal, al principio entre algunos robles jóvenes, después por la hierba con algunas piedras sueltas; más abajo la canal se estrecha y vuelve a abrirse donde las peñas forman un abrigo casi cueva y finalmente desemboca en Cabornera. Deambulamos por sus calles buscando casas antiguas o bien arregladas y salimos finalmente a la carretera cerca del punto donde estacionamos.

Lorenzo Sánchez Velázquez