viernes, 23 de marzo de 2018

Pico La Múa y Cerisco. Circular desde Fraynoquiso en Nava

Salida y llegada: Fraynoquiso (La Vilortera, concejo de Nava)
Distancia: 16,5 km
Duración: 7:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1230 m
Altura Inicial: 250 m
Altura máxima: 987 m
Fecha de realización: 17/III/2018
Dificultad: media
Track de la ruta

Itinerario: Fraynoquiso (La Vilortera, concejo de nava) – Casas del Pozo la Reina – Cueva Alta – Mayáu Pinar – Camino de los Pilones – Collado los Piloños – Pico Cabezu – Pico Trapa – Colláu la Verde (laguna) – Pico la Múa – Muezca las Fuentes – Pico Cerisco – Campetu los Aceos (Colláu les Fuentes) – Prados de Pendón – Reguero de los Negrones – Brañabernés – Reguero de Brañabernés – Reguero de Los Bilortenes – Fuente les Sapes – Peña Nidia – Casielles – Monte Casielles – El Pozón – El Colladín – La Llera – Fraynoquiso.


En 2007 subimos al Pico la Múa para ampliar la pequeña ruta de las Foces del Pendón (PR AS-45) subiendo por Brañabernés y bajando por los prados de Pendón. No habíamos vuelto a esta cima, y como también se nos quedaba corta la que sigue el PR AS-46 desde Fraynoquiso, la ampliamos hacia el cercano Pico Cerisco intentado después repetir la bajada por los prados de Pendón y la subida a Brañabernés.
Vista hacia atrás del establecimiento hotelero del Molino de Fraynoquiso
El molino de Fraynoquiso, hoy día convertido en establecimiento de turismo rural, se sitúa sobre el mismo cauce del río Fuensanta después de recibir la abundante aportación del río Pendón y aguas abajo de la planta embotelladora de la empresa Aguas de Fuensanta. Aparcamos frente a los edificios arreglados del antiguo molín, al lado del río y del panel que señaliza la ruta PR AS-46. Indicar que las marcas y señalizaciones en el camino de ida por los Picos de Trapa están bien, pero las del camino de regreso o han desaparecido o están descoloridas.
Comenzamos a caminar siguiendo la carretera hacia las cercanas Casas del Pozo la Reina donde obviamos el desvío a la derecha para bajar a cruzar el arroyo Gamonal y comenzar realmente la ascensión. El siguiente desvío a la derecha nos lleva hasta Cueva Alta donde hay varias casas y una nave ganadera custodiada por dos perros ladradores. Una cerrada curva a la izquierda nos sitúa en la pista hormigonada que nos permitirá subir a la cumbrera de las Crestas de Trapa en el límite de los concejos de Nava y Piloña.
Vista hacia atrás de los prados y casas dispersas en Cueva Alta y Casas del Pozo la Reina en el concejo de Nava.
Las camperas parcialmente invadidas por la cotoya dan paso enseguida a los pinares; andamos por el Camino de los Pilones. Los praderías de El Campu Cimeru se sitúan justo al alcanzar el hombro de la sierra, después, a la derecha, está prado del Mayáu Pinar rodeado de pinos, más adelante rodeamos por la izquierda los picos de La Gallera y llegamos a una bifurcación. El camino de Los Pilones sigue de frente faldeando la sierra, el nuestro se desvía a la derecha para recuperar el alto del cordal en el Collado los Piloños.
La pista se adentra en el pinar
A la derecha está el valle de Gamonal cerrado al otro lado por los picos de Brañabernés y Casielles, que a su vez separan este valle del río Pendón. Por el collado pasa transversalmente un camino que lleva a los prados del valle Gamonal, camino que obviamos para seguir una senda por la misma cumbrera de la Sierra de Trapa.
Collado los Piloños. A la derecha se encuentra el valle del arroyo Gamonal
Unos 100 metros de desnivel nos separan de la cresta cuarcítica del Cabezu. Al otro lado, una pequeña bajada y otra subida nos llevan al Pico Trapa poco más alto que el anterior. Ante nosotros se interpone otro montículo de nombre desconocido cuya ladera está completamente invadida por la cotoya. Seguimos una senda que lo rodea en ascenso por la derecha y nos sitúa en el amplio collado La Verde con su pequeña laguna a los pies de La Múa.
Vista hacia atrás del Pico Cabezu. A su izquierda vemos el collado Los Piloños y el pinar que cruzamos.
Otra vista atrás de los Picos de Trapa. Vemos en primer término el Pico Trapa, detrás el Cabezu y más atrás el Collado los Piloños.
Collado y laguna de La Verde con el Pico la Múa por detrás.
Cumbre del pico La Múa
La senda rodea la montaña por la derecha pasando entre dos peñas y culmina la ascensión por la ladera occidental. Un oxidado buzón de montaña en forma de piolet y buenas vistas sobre las montañas de Redes (Sierra del Frieru –pico Facéu–, Vízcares, Maoñu, Los Tornos, Llambria, Frayada, Ordaliega,…), La Xamoca y la Sierra de Peñamayor que nos oculta las vistas a poniente, el tajo del río Pendón que da paso al peñasco de pico Varallonga a cuya izquierda vemos los pastos de Les Praeres…

Vista del pico Vízcares y el collado Traslafuente desde el pico La Múa
El collado Traslafuente da paso al pico Maoñu, al collado Pandemules, al pico Los Tornos y al cordal que contiene el Cuetón de los Traviesos y la Frayada entre otros. Por detrás de Pandemules vemos La Llambria y Peña Taranes y por delante del Maoño, desdibujado por la nieblina, está la peña Ciébana del Castiechu y por delante de Los Tornos la Sierra de Xiblaniella. A la derecha, fuera de la foto, está el pico Facéu de la Sierra del Frieru (Cordal del Sellón).
Panorámica hacia occidente: Sierra de Peñamayor, campera de Les Praeres y pico Varallonga. Por delante de este último están las Foces del río Pendón.
El día está frío y ventoso, pero es temprano y decidimos extender la ruta hacia el cercano pico Cerisco. Mientras bajamos por la ladera suroeste comienza el primer chaparrón del día en forma de granizo blando; durante el resto de la jornada se alternarán cortos chubascos con ratos de sol. La Muezca les Fuentes es el collado que separa La Múa del Cerisco y por allí baja un sendero hacia los prados de Pendón que usamos hace años. Ahora remontamos directamente la empinada ladera por un sendero que nos deja en la cumbre más alta invadida por el brezo y la cotoya. La siguiente y cercana cumbre, algo más baja, está más despejada y tiene unas rocas de cuarcita.
Pico Cerisco desde La Múa. Es por donde continuará nuestra ruta. Por detrás la Sierra de Peñamayor.
Monte abajo por la ladera occidental llegamos enseguida al collado Les Fuentes o Campetu los Aceos donde finaliza un camino ancho que es un ramal de una pista que viene desde Les Praeres y baja al Valle de la Marea (por este camino pasa el GR 105 Ruta de las Peregrinaciones). Obviamos el camino ancho y nos dirigimos hacia norte, dejando a la izquierda la Xerra la Llama y el amplio bosque de Les Teyeres. No hay camino ni senda pero bajo los árboles se pasa bien evitando las abundantes ramas que han caído durante el invierno. Es una zona bastante salvaje. Más abajo encontramos un camino que rodea los prados de Pendón, pero como está bastante cerrado por las ramas y árboles caídos, optamos por bajar por los prados semiabandonados.
Collado la Fuente o Campetu los Aceos. Por detrás la Xerra la Llama y el arranque del bosque Les Teyeres
Bajando por el bosque limpio pero con abundantes ramas caídas.

Este camino que pasa por encima de los prados de Pendón se encuentra tapado por la caída de árboles, ramas y por la maleza.
Aprovechamos uno de los pocos momentos de sol para comer al lado de una cabaña en ruinas. Aunque traemos el track de hace años, apenas nos sirve porque el camino está impracticable; no obstante por los prados se baja bien aunque hay que procurar no intentar cruzar el arroyo demasiado pronto para evitar el profundo barranco. Más abajo, cerca de Les Meceures que es punto más meridional de la ruta de las Foces del Pendón, cruzamos el Reguero los Negrones que nace en los barrancos septentrionales de La Múa y comenzamos una dura subida. Sin camino ni sendero, por prados bastante inclinados parciamente invadidos por las zarzas y la cotoyas, dejando a la izquierda un bosquete con abundante maleza, remontamos hasta salir a una senda que pasa por encima de lo que fueron buenos prados. Aunque nuestro antiguo track nos señala perder unos metros hacia la izquierda, vemos la senda más despejada y en ascenso hacia la derecha por el límite de los prados.
Cabaña en ruinas en los prados de Pendón
Monte abajo para cruzar el Reguero los Negrones

Cruzando el Reguero los Negrones
Como desde el Collado les Fuentes vimos más arriba otra senda muy marcada que lleva a Brañabernés y la que hemos encontrado se dirige al barranco de Los Negrones, la abandonamos y remontamos campo a través la empinada ladera entre cotoyas (se pasa bien). Así llegamos a lo que en su día fue un camino ancho que bajaba haciendo un largo zigzag y hoy es una marcada senda que entre cotoyas nos sube al primer prado con cabaña arreglada de Brañabernés.
Aquí enlazamos con las marcas del PR AS-46 que dejamos en el pico La Múa. Señalar que el camino de ida del PR ofrece el aliciente de las vistas desde la arista de la Sierra de Trapa, pero el camino de regreso, aunque va por la ladera occidental de los picos Brañabernés y Casielles sin grandes vistas, pasa por bosques y majadas de un gran atractivo, y además nos permite asomarnos a la Foz del río Pendón.
Prado con cabaña en Brañabernés

Cabaña en Brañabernés
Siguiendo las escasas y descoloridas marcas del PR continuamos un corto tramo en paralelo a la pared del prado. Pero cuando el camino, siguiendo el prado, gira hacia la izquierda, lo abandonamos para continuar por un casi imperceptible sendero que pronto nos va a bajar, entre el bosque umbrío, al fondo de la riega donde encontraremos un camino ancho de buena traza. A partir de aquí la ruta discurrirá por buenos caminos o pistas.
Los palos que se ven pertenecen a la linde de un prado en Brañabernés. El camino lo rodea y hay que abandonarlo y seguir por este sendero (la foto está hecha hacia atrás)

Por la sendilla que nos bajará al fondo de una riega por donde discurre un camino ancho.
Este camino ancho rodeando un hermoso bosque y dejando a la izquierda el profundo tajo del río Pendón, nos llevará a Casielles.
Prácticamente en llano y disfrutando de este magnífico entorno pasamos el reguero de Los Bilortenes y la Fuente el Sapo. Después, en ligera y suave subida, nos acerca a los grandes prados y cabañas bien arreglados de Casielles. Justo al llegar a la primera encontramos a la izquierda una peña que se precipita vertical sobre el río Pendón: no dudamos en acercarnos al formidable mirador. Impresiona la vertical caída y el camino labrado en la roca de la otra orilla por donde discurre la ruta de las Foces del Pendón. Aunque los mapas sitúan el nombre de Peña Nidia un poco más al norte, creemos que el nombre debe corresponder a este mirador por ser bastante más alto.
Vista hacia atrás desde la Fuente les Sapes. Vemos el pico La Múa y los prados de Brañabernés. El que vemos en el collado lo dejamos a la izquierda y bajamos por el bosque al fondo de la riega por por discurre un camino ancho.
En lo alto de Peña Nidia con caídas verticales hacia las foces del río Pendón.
Contrafoto de la anterior desde Peña Nidia. Arriba se ve el camino que traemos.
Regresamos al camino que va rodeando las cabañas de Casielles situadas más cerca de las caídas hacia el río Pendón (más al oeste). Cuando la pista da una cerrada curva a la derecha para dirigirse al camino asfaltado de Casielles, la abandonamos y seguimos de frente por otro camino más estrecho y antiguo que baja dejando a la izquierda un prado y a la derecha un bosquete y las peñas del Monte Casielles. Un poco más abajo los prados quedan a la derecha, para continuar después por un bosque y dejar también a la derecha un solitario prado, El Pozón, que como su nombre indica parece un profundo sumidero.
Buenas casas bien arregladas y prados en Casielles

Entre los prados de Casielles
Camino antiguo que baja desde Casiellesque deja a la derecha el Monte Casielles y la pista asfaltada que baja a las Casas del Pozo la Reina.
Camino de Foces del río Pendón desde el camino que baja de Casielles

Casas y prados de La Llera llegando a Fraynoquiso.
A partir de aquí el camino ancho es una pista hormigonada que baja rápidamente rodeando los prados de La Berruga (El Colladín), atraviesa después un bosquete y nos lleva hasta los prados, casas y cabañas de La Llera muy cerca del establecimiento de turismo rural del Molino de Fraynoquiso que vemos por detrás.
Lorenzo Sánchez Velázquez