domingo, 6 de julio de 2014

Moncuevu y Barriscal desde el Angliru

Datos de la ruta
Salida y llegada: Aparcamiento del Angliru (en la Sierra del Aramo) 
Distancia: 8,2 km 
Perfil de la ruta

Duración: 3:00 h (sin contar paradas) 
Subidas acumuladas: 725 m 
Altura Inicial y Final: 1548 m 
Altura máxima: 1719 m 
Fecha de realización: Julio 2013
Dificultad: baja
Track de la ruta

Mapa de la ruta

Descripción
Arandanal y Moncuevu desde el Angliru
          La subida por carretera al Angliru es famosa por ser fin de etapa y puerto de categoría especial en algunas ediciones de la Vuelta Ciclista a España. Subiéndola en coche se aprecia el inhumano esfuerzo de los ciclistas retorciéndose en las empinadas rampas que alcanzan el 24% de desnivel. La carretera desde La Vega (Riosa) está perfectamente indicada, es muy estrecha, sobre todo en el tramo final, y con muchas curvas.
Tramo final de la subida al Moncuevu por el norte
      Dejamos el vehículo en el gran estacionamiento en el que termina la carretera. Por las vaguadas pastan las vacas roxas de montaña, abundantes durante el verano para aprovechar los ricos pastos de altura. A nuestra espalda, según llegamos (al norte), está el pico La Gamonal con su pequeña cruz visible desde el mismo estacionamiento. Al sur, al otro lado de la vaguada, vemos cerca una gran peña que nos oculta el pico Moncuevu; al sureste se encuentra la herbosa montaña del Barriscal, algo más alejada.
        Vamos a ascender al Moncuevu por la ladera occidental y descender por la oriental. Para ello, descendemos primero al fondo de la vaguada, evitando el camino ancho que se dirige al sur. Después, seguimos por una senda en dirección oeste rodeando la peña hasta llegar a un pequeño lago artificial que mantiene el agua en verano y da de beber a la abundante cabaña ganadera. Dejamos la senda principal y acometemos la herbosa y empinada ladera occidental por un sendero que nos ayuda en la progresión al principio. Después, continuamos la remontada acercándonos al crestón occidental de la montaña, hasta alcanzar una colladina que da vista al este. Aquí desaparece la hierba y el ascenso final de los últimos 40 metros, superando los sucesivos escalones rocosos, se hace sin dificultad. Así, alcanzamos la estrecha cumbre, donde se ha colocado una placa de acero corten (este tipo de acero posee un alto contenido en cobre, cromo
Vallongo, cerca; las Ubiñas (Peña Rueda, Fondanes, etc), al fondo.
y níquel que hace que adquiera un color rojizo anaranjado característico; la formación de óxidos impermeables en su superficie crea una capa protectora que evita la corrosión) que muestra la silueta de un montañero. Buenas vistas hacia el macizo de Las Ubiñas, de las cercanas sierras del Gorrión, Caranga y Tene y del resto de la Sierra del Aramo (Gamonal al norte; Barriscal y Gamoniteiro al este y sureste; Pelitrón, Champaza y Alba cerrando la sierra por el oeste). Más allá, en esa misma dirección, la vista llega hasta los montes de Somiedo, y por el este, a los Picos de Europa.
          Regresamos a la colladina herbosa para descender después por la ladera opuesta siguiendo un sendero. A continuación, rodeamos una peña, atravesamos un jou de hierba dirigiéndonos al norte, para reencontrar la senda que pasa entre dos peñas (este paso se ve bien desde la cima del Moncuevu). Una pequeña subida por el pastizal y la siguiente bajada por la ladera opuesta nos deja en el camino ancho que viene desde el Angliru atravesando la sierra. El ancho camino da acceso a los pastizales del extenso valle de Vega Barrera en la base del pico Barriscal. A la derecha, oculta, dejamos las ruinas de la Braña de Vallongo.
Moncuevu desde el Barriscal
Gamonal y Angliru desde el Moncuevu
          Descendemos al valle donde hay un gran estanque y, en verano, una abundante cabaña ganadera Nos encontramos en la base del Barriscal. La ladera herbosa con algo de piedra no tiene ningún sendero claro: hay varios de animales que discurren transversalmente. Debemos superar 250 m de desnivel para alcanzar la alomada cumbre de la montaña. No encontramos más que un montón de piedras y un antiguo, roto y oxidado buzón de montaña. El descenso lo hacemos por la misma ladera hasta enlazar con el camino ancho que nos devuelva al Angliru, no sin antes subir por él otros 150 metros que separan la Vega de la Barrera de la del Angliru.

Lorenzo Sánchez Velázquez