domingo, 9 de septiembre de 2018

Ibón y Pico Catieras. Circular desde Panticosa

Salida y llegada: Panticosa
Distancia: 23,5 km
Duración: 10:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1650 m
Altura Inicial: 1170 m
Altura máxima: 2607 m
Fecha de realización: 3/VII/2018
Dificultad: alta
Track de la ruta

Itinerario: Panticosa – Río Caldarés (puente medieval) – Camino de los Esponales – Río Bolática (Puente de La Zoche) – Barranco Faceras (Fuente de la Campana) – Río Bolática (Puente de la Rata) – Pista hacia La Ripera – Puente de Laulot (desvío a Yenefrito) – Cuello (collado) de Yenefrito – Refugio de Yenefrito – Barranco de Yenefrito (cruce del arroyo de Yenefrito) – La Avanzada – Ibón de Catieras – Collado Catieras – Pico Catieras – Collado Catieras – Lagunas  – Valle de Piniecho (Barranco Varón) – Mallata Piniecho – Collado de hierba – Collado – Bajada por pedrero – Prados – Pista a La Ripera – Desvío a la Peña del Saso y Panticosa por el Camino La Albarosa – Bosque de La Corona – Camino de los Esponales – Río Caldarés (puente medieval) – Panticosa.

Ruta dura por la distancia a recorrer y los desniveles a superar. Partimos de Panticosa una mañana radiante de verano y desde el centro del pueblo nos dirigimos al aparcamiento de la Estación de Esquí situado al otro lado del río Caldarés que cruzamos por un precioso puente medieval. De la trasera del edificio de telecabina sale el camino antiguo de Los Esponales (etiquetado como PR-HU 95) que, después de un pequeño rodeo entre prados, sigue aguas arriba el valle del río Bolática entre un denso bosque de boj. El Bolática aporta su caudal al Caldarés unos metros por debajo del puente medieval.
Puente medieval sobre el río Caldarés en Panticosa
Al principio el camino pedregoso discurre entre prados y quejidos, después avanza con mejor traza entre el boj dejando a la izquierda el ramal que sube hasta la Peña del Saso y enlaza con la una pista ancha que sube hasta La Ripera (por aquí bajaremos). Más adelante cruza el río Bolática por el puente de La Zoche de un solo arco de hormigón. A partir de aquí el camino se transforma en senda y se adentra en un bosque de abedules por donde sube hasta los Panares de la Trabesona que son unas praderías donde llanea y enlaza con un camino ancho.
Camino de los Esponales entre una densa vegetación mixta en la que abundan los bojes.

Puente de la Zoche
Cruzamos el Barranco Faceras (Ordenal) para seguir en llano entre prados hasta retornar al río Bolática que cruzamos por el puente de La Rata. El camino ancho retrocede para enlazar con la pista de La Ripera, pero para no desandarlo remontamos un empinado terraplén y nos situamos en la ancha pista que unos obreros están reparando.
Echamos la vista atrás desde los Panares de la Trabesona para ver el Valle de Tena con la Sierra Partacua cerrándolo.

Río Bolática desde el Puente de la Rata
La pista que viene del oeste da una amplia curva siguiendo la configuración del valle glaciar de La Ripera para orientarse hacia el sur. Antes de este giro abandonamos la pista para subir por la senda que recorre el Barranco de Yenefrito (o Aulot) inconfundible por la formación rocosa que en forma de dedo (Dedo de Yenefrito o de Dios) jalona el valle.
Valle de Yenefrito con el "dedo" a la izda. El collado que vemos es el Cuello de Yenefrito que da acceso a la zona alta del valle.

Otra imagen del valle y "dedo" de Yenefrito
El calor aprieta y la subida se hace dura. Dejamos atrás “el dedo” y alcanzamos el collado o Cuello de Yenefrito que permite una fácil subida al “dedo” y abre el camino a la zona alta del valle.  Dejando el arroyo a la izquierda la senda avanza en paralelo con poca inclinación entre zonas de pasto. Llegamos al edificio del refugio que no tiene buena pinta y continuamos valle arriba  para cruzar más arriba el arroyo de Aulot unos metros por encima del que baja del Ibón de Catieras situado a la izquierda de la marcha. El camino realmente lo cruza más adelante dando una gran vuelta.
Valle alto de Yenefrito que más arriba vira a la derecha (al sur), seguiremos por el barranco que se ve arriba a la izquierda. El refugio se encuentra en la mitad de la foto y apenas se aprecia en la distancia. (foto tomada desde el Cuello)

Barranco hacia el norte por el que salimos del de Yenefrito
Dejamos que el valle de Yenefrito y el arroyo den un amplio giro al sur y, siguiendo unos hitos, subimos por el barranco que baja del Catieras hacia el noreste escorándonos después hacia la derecha para enlazar de nuevo con la senda. Superamos las duras cuestas de La Avanzada hasta alcanzar el crestón que cierra el valle; las vistas del Valle de Yenefrito por el que hemos subido y su continuidad hacia el sur hasta la Sierra de Tendeñera son espléndidas.
La senda supera un crestón rocoso en la zona alta de La Avanzada

Desde el crestón rocoso vemos el Valle de Yenefrito que vira al sur rodeando el Pico de las Escuellas o Peña Telera cuyos contrafuertes occidentales vemos a la derecha. Al fondo la Sierra Tendeñera.
Después de la parada, reagrupamiento y las correspondientes fotos reanudamos la marcha hacia el norte rodeando otro crestón para alcanzar el Ibón de Catieras a través  del barranco de desagüe. Rodeado por los picos Catieras, Baldairán (o Batanes), Ferreras y por los derrumbes septentrionales de la Sierra Tendeñera, posee un hermoso color azul y es un lugar remoto y solitario.
Después del primer crestón rocoso, la senda faldea este barrando por el que baja el Arroyo Catieras.

Ibón de Catieras con el Pico Ferreras detrás.
Dejándolo a la derecha seguimos un sendero apenas marcado que sube al bies por la pedregosa ladera virando después al noroeste hacia una zona con menor inclinación que nos lleva a la evidente canal que baja desde el Collado Catieras. La peña del Pico Catieras se ve inexpugnable a la izquierda.
Ibón de Catieras. El camino que seguimos remonta el montículo herboso para encaminarnos hacia la parte superior izda de la foto dando un alargado rodeo.

Pico Catieras y Collado Catieras. La senda hitada sube por la canal.
Como encontramos la zona superior de la ancha canal cubierta de nieve dura, subimos por la pedregosa ladera de la derecha hasta alcanzar el collado. Situado entre los crestones rocosos del Pico Catieras y el alomado y aparentemente más accesible Baldairán, permite el acceso al valle de Piniecho por donde bajaremos.
Cerca del Collado Catieras encontramos este nevero que superamos por la derecha

Vista desde el Collado Catieras hacia el norte. Valle de Piniecho, primera línea: Collada Foratula, Peña Blanca  y Punta de Piniecho; segunda línea: Picos Tablato y Punta Furatula. Al fondo, nevados, Los Argualas (Pico Argualas, Garmo Negro y Arnales en línea con los Picos del Infierno y el Garmo Blanco). Arriba a la derecha muy al fondo el Macizo del Balaitous.
Avanzamos por la pedregosa arista norte y, en la parte superior, en lugar de seguir la sendilla hitada que sube al colladín que separa las dos cimas de la montaña, remontamos duramente una ladera con matas de hierba hasta coronar la cima norte. Un corto descenso y una pequeña subida nos deja en la cima sur cuyas peñas caen casi verticales hacia el Ibón de Catieras.
Pedregosa arista noreste del Pico Catieras

Collado Catieras y Pico Baldairán o Batanes

Segunda cumbre del Catieras desde la primera. Por detrás el Pico Ferreras y en medio queda el Ibón de Catieras
Las vistas son impresionantes: Pico Ferreras cerrando el Ibón de Catieras por el otro lado; Pico Mallarruergo y Punta Chornalera (la Sierra de Tendeñera con los picos Tendeñera, Punta de Ripera y Peña Forato queda por detrás) cierran el valle glaciar de Yenefrito por el este y el sur; la solitaria Pico de las Escuellas o Telera cierra el citado valle por el este separándolo del de La Ripera. Hacia el noreste el pico Baldairán o Batanes al otro lado del collado Catieras y hacia el noroeste el valle de Piniecho entre el Catieras y la cuerda que se extiende entre el Pico Serrato y las Puntas de Piniecho. En esa misma dirección sobresalen nevados Los Argualas (Pico Argualas, Garmo Negro y Arnales en línea con los Picos del Infierno y el Garmo Blanco) y mucho más lejos a su derecha el Macizo del Balaitous. Al oeste se extiende el amplio Valle Tena surcado por el río Gállego y al otro lado la Sierra de Partacua.
Ibón de Catieras. Pico Ferreras (izda), Peña Ferreras y Pico Mallarruergo (con más nieve).

Valle de Yenefrito, Pico de las Escuellas o Telera (próximo) y Sierra de Tendeñera (Pico Tendeñera, Ripera, Forato y Peña Sabocos).

Valle de Piniecho, Pico Serrato, Tablato y Punta Furatula. Al fondo los Argualas (Pico Argualas, Garmo Negro y Arnales en línea con los Picos del Infierno y el Garmo Blanco). Arriba a la derecha muy al fondo el Macizo del Balaitous.
Después de reponer fuerzas en esta impresionante atalaya, bajamos al collado Catieras y para completar el circuito descendemos por la ladera noroeste al Valle de Piniecho. Mientras bajamos echamos la vista atrás para apreciar el color rojizo de las peñas y pedreros que bajan del Catieras. La senda con algún solitario hito discurre por terreno pedregoso hasta alcanzar los pastos del fondo del valle por donde pasa el Arroyo Varón. Primero alcanzamos unas lagunillas entre manchas de nieve, después espantamos un abundante rebaño de corzos que pastan tranquilos en la pradera que rodea las ruinas de lo que fue la Mallata Piniecho, más abajo cruzamos el arroyo y la propia la majada.
Lagunas y pedreros en la cabecera del Valle de Piniecho

Vista atrás del pedrero rojizo que baja de la arista noreste del Catieras

Valle de Piniecho, la majada apenas se aprecia en la base del pedrero hacia la derecha.
Sin senda ni camino seguimos valle abajo a la orilla del arroyo por un terreno herboso con algunas piedras sueltas. Cuando el arroyo Varón se despeña por el barranco del mismo nombre nos encaminamos al evidente collado de hierba a la derecha que supera el hombro de la montaña (viene de las Puntas de Piniecho). Accedemos a otro barranco al oeste que rodeamos en descenso evitando la maleza que rellena los tramos más cercanos. En el otro hombro del barranco vemos dos collados de hierba y, aunque parece más asequible el de arriba, debemos ir en descenso suave al de abajo. Una sendilla poco marcada nos ayuda en este tramo.
Parte inferior del Valle de Piniecho donde el Arroyo Varón se despeña por el barranco. Salimos por el collado de hierba de la derecha.

Vista hacia atrás del Valle de Piniecho por donde hemos bajado.
Por este segundo hombro de hierba descendemos unos metros y pronto nos escoramos a la derecha para bajar directos por el siguiente barranco asiento de un largo pedrero muy inclinado. Debemos bajar agrupados para evitar que los casi inevitables desprendimientos de piedras golpeen a los que van por debajo. Bajamos directos por el pedrero hasta los prados cercanos al fondo del valle de Ripera. Una senda nos permite pasar de uno a otro hacia el sureste (aparentemente en sentido contrario al que queremos ir), cruzar después un arroyo casi seco y atravesar los últimos prados para salir a la pista que sube a La Ripera en un punto cercano a donde la abandonamos por la mañana.
Desde el collado de hierba accedemos a este segundo barranco que bordeamos por la derecha y en descenso nos encaminamos al segundo collado de hierba (a la izda de la foto).

Desde el segundo collado bajamos unos metros y nos dirigimos al gran pedrero que vemos por donde bajamos directos (está muy inclinado).

Tramo final del pedrero, no se aprecia bien la inclinación del terreno.

Atravesando varios prados para salir a la pista de La Ripera. Vemos el valle y el "dedo" de Yenefrito.

Vista hacia atrás del Pico de las Escuellas desde la pista de La Ripera.

Punto donde el Camino de La Albarosa (que baja de la Peña del Saso y de la pista de La Ripera) entronca con el de Los Esponales. Se ve la densa y exuberante vegetación,
Seguimos la pista hacia el oeste unos tres kilómetros prácticamente llanos y, cuando empiezan las curvas de bajada, la abandonamos para seguir el camino antiguo de La Albarosa que lleva a la cercana Peña del Saso y a Panticosa a través de un denso bosque mixto. Cerca del fondo del valle enlazamos con el Camino de los Esponales que nos devuelve a Panticosa.

Lorenzo Sánchez Velázquez