jueves, 6 de abril de 2017

Cueto San Mateo y Altos Formosina y El Viso. Circular desde Pola de Gordón

Salida y llegada: Pola de Gordón
Distancia: 12,5 km
Duración: 5:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 850 m
Altura Inicial: 1010 m
Altura máxima: 1603 m
Fecha de realización: 1/IV/2017
Dificultad: media-baja
Track de la ruta



Itinerario: Piscinas de Pola de Gordón – Arroyo de Santas Martas – Arroyo Cerezales – Cueva San Mateo – Cueto San Mateo – Collalampa – Vega de Sames – Alto Formosina – Alto el Viso – Peña Blanca – Cueva del Agua – Arroyo de Castrillo – Piscinas de Pola de Gordón.

Mapa de la ruta
        En otras entradas recientes narramos las subidas al Pico Feliciano y al Bustillo y Amargones en la comarca leonesa de Gordón. En aquellas ocasiones teníamos como alternativa la subida al Cueto San Mateo de menor cota; y llegó ese momento. Como la subida y bajada lleva poco tiempo, la alargamos en el regreso por la preciosa cresta de los Altos de Formosina y El Viso que no nos defraudó, al contrario, resultó quizás el tramo más entretenido y agradable de la ruta.
Pasado el puerto de Pajares las nubes dieron paso a un cielo más azulado a medida que viajamos hacia el sur; en Pola de Gordón teníamos el cielo casi totalmente despejado. Aparcamos al lado del camping y el área deportiva situados al otro lado de la N-630 y nada más comenzar la ruta (1010 m) encontramos el panel informativo del PR C LE-38 Ruta del Cueto San Mateo; sus marcas nos acompañaron hasta la cima.
Área deportiva y camping de Pola de Gordón
        La pista avanza paralela al Arroyo de Santas Martas en medio de un precioso robledal. En el primer cruce, seguimos el camino de la izquierda que sube dejando a la izquierda una fuente y el edificio de una toma de agua; en el segundo tomamos el de la derecha (el que sube a la izquierda, señalizado, sería por el que bajaríamos si hiciésemos el PR completo); por encima de la arboleda, hacia el este, ya vemos el gran peñasco del Cueto San Mateo.
A la vista el Cueto San Mateo. La cueva se ve hacia la izquierda.
           A partir del refugio de Llanolespín, que encontramos abierto y limpio (1225 m), el camino se empina más y avanza en paralelo al Arroyo Cerezales. En la base del cueto, el camino da un brusco giro a la izquierda pasando al lado de la fuente Fuensanta (1280 m) mientras una senda sigue directa hasta la Collada de la Muria situada al sur del macizo (a su derecha). Quizás sea más sencillo llegar al collado y continuar por la senda que faldea en ascenso, haciendo un largo zigzag, hasta la cima; pero seguimos las marcas del PR hasta otro collado (1305 m) situado al norte.
Hacia el oeste:  Bustillo y Amargones, Pico Feliciano y Pedroso.
          En este punto abandonamos la pista y seguimos los hitos que nos encaminan ladera arriba. Sin embargo, en algún momento, los perdemos y seguimos otra senda que faldea la montaña en dirección a la Collada la Muria. Rectificamos y subimos monte arriba con mucha inclinación hasta reencontrar la senda cerca de la cueva San Mateo. Otra se desvía de la principal hasta la cercana cueva (1480 m) en la que según la leyenda vivió un ermitaño. En su interior hay montoncitos de piedras siguiendo la moda de añadir una piedra cada visitante.
Acceso a la cueva
Hitos en la cueva San Mateo
Pola de Gordón y Pico Bustillo desde la Cueva San Mateo.
          De vuelta a la senda, enseguida vira a la derecha remontando después para alcanzar la arista cimera y unos metros por ella nos dejan en la cima (1603 m) donde encontramos una gran cruz metálica verde. Las vistas se extienden desde la Cordillera Cantábrica hasta la planicie castellana. La cercana población de La Robla queda al sur, al noreste destaca el impresionante socavón de la mina a cielo abierto de Santa Lucía y en esta misma dirección el pico Polvoreda; al norte el Fóntún y Machamedio (ver su ascenso en ruta circular en esta otra entrada). Al oeste destacan los picos Bustillo y Amargones solapados, a la derecha el pico Feliciano y más atrás el Pedroso.
Arista cimera del Cueto San Mateo

Cruz en el Cueto San Mateo
Mina a cielo abierto de Santa Lucía. Al fondo, el pico Polvareda.

          Una senda con hitos y postes de señalización del PR nos permiten descender con facilidad por la ladera este (la opuesta a la de subida). Hacia la mitad, cuando la senda y el PR viran al norte para rodear la montaña y regresar después a Pola de Gordón por la Collada del Fresno, la abandonamos y descendemos directos hasta el camino que llanea por la amplia Colladalampa (1455 m) en medio de un  tupido escobar.
Cueto San Mateo desde Colladalampa
Cueto San Mateo, Altos de La Formosina y El Viso, bajando de Colladalampa.
         Más adelante, el camino gira a la derecha entre una mata de robles jóvenes y desciende después hasta otro camino ancho que viene de Llombera. Lo seguimos hacia poniente hasta la cercana y amplia vega de Samés (1316 m) donde hay una gran nave ganadera en forma de U a los pies de la Peña Chafariza. En la misma vega y al abrigo del Alto de la Formosina encontramos un refugio de montaña, un merendero y una fuente con tres largos pilones donde pueden abrevar grandes rebaños de ovejas.
Gran nave ganadera en Vega Samés. Por detrás la Peña Chafariza.
Cueto San Mateo desde Vega Samés.
Refugio de montaña en Samés.Detrás la ladera del Alto de la Formosina por donde subiremos.

Fuente con tres pilones en Samés. Detrás, Alto de la Formosina.
          Desde el refugio subimos duramente hasta alcanzar las peñas que forman la arista cimera de la sierra (1410 m) donde se asientan los altos de La Formosina y El Viso. Merece la pena encaramarse a ella y recorrerla en su totalidad hacia poniente: la ladera sur está cubierta hasta la misma cumbrera de carrascos de encina (la quercus ilex ballota más típica de castilla y diferente de la que encontramos en la costa cantábrica, la quercus ilex ilex) contrastando con la norte, donde se suceden bosquetes de robles y hayas por debajo del roquedo.
Arista rocosa del Alto de la Formosina. En la ladera sur crecen los carrascos de encinas.
Peña Chafariza desde el Alto de la Formosina.
          Subimos por el mismo borde rocoso para evitar los tupidos carrascos hasta alcanzar el Alto de la Formosina (1478 m); enfrente, al otro lado de la Collada de la Muria, la imponente mole caliza del Cueto San Mateo. Descendemos por la vertical arista occidental hasta una breve campera (1398 m) que da acceso al alargado crestón del Alto del Viso (1443 m); afilado pero de fácil caminar. El viento frío arrecia y el cielo está despejado; en cambio, al norte, las nubes cubren la cordillera.
Vista hacia atrás de la campera entre los altos de La Formosina (bajamos por la arista que se ve) y El Viso
Larga arista del Alto el Viso. Como se ve en la foto, en la ladera sur medra el encinar, en la norte el hayedo.
Vista atrás desde la arista de El viso: Cueto San Mateo a la izda y La Formosina a la dcha.
          Es el momento de reponer fuerzas en un claro entre los pequeños encinos cimeros de la ladera sur; al otro lado, unos metros por debajo, hay un magnífico hayedo limitado por una senda que recorre la cumbrera de la sierra.
Continuamos la ruta descendiendo un tramo por la misma arista y bajamos a la senda cuando esta se adentra en un encinar de mayor porte. En un claro, en el extremo occidental de la sierra, se encuentran las antenas de Peña Blanca (1275 m) y, entre los árboles, obtenemos buenas vistas de Pola de Gordón y del valle del Bernesga. Habíamos previsto descender cómodamente a Pola de Gordón por la pista que da servicio a las antenas, pero el día nos tenía preparada una agradable sorpresa.
Bajando del Alto el Viso con Pola de Gordón abajo y Peña Blanca al final de la arista (allí hay una antena)

Antes de llegar a Peña Blanca cruzamos este precioso encinar.
         Detrás de las antenas encontramos una senda que sigue el descenso por la vertical ladera occidental. Nada más cogerla, cruza un pequeño barranco por un sólido puentecillo de madera asegurado con cables de acero y emprende después un vertiginoso descenso en medio del encinar; hemos evitado la pista y encontrado una preciosa senda.
Bastante abajo, la senda vira al sur dando vista a la aldea de Huergas de Gordón y hacia allí se encamina.
Vista atrás: la senda baja desde la izquierda de la antena y cruza el encinar.
          En ese momento nos encontramos con Juan Manuel, jubilado y vecino de esta aldea, que sube con su perra. Se ofrece a enseñarnos una cueva oculta que poca gente conoce. Nosotros encantados: un corto desvío nos lleva hasta la Cueva del Agua (1090 m) que según parece la exploró hace tiempo un equipo de espeleólogos y tiene la signatura PZ GER 80 pintada en su entrada; no podemos acceder a ella pues se necesitan cuerdas para descolgarse.
Cueva del Agua. Se accede por hendidura que se ve.
          Desandamos hasta la senda principal y nos despedimos de nuestro improvisado guía que regresa a su pueblo. No queremos llegar a Huergas porque tendríamos que regresar a La Pola por el arcén de la N-630. La solución es sencilla: retrocedemos unos metros y bajamos al cercano Arrollo de Castrillo (1060 m) que cruzamos aprovechando el corte de árboles y maleza que han realizado los operarios de la compañía de electricidad que cuida del tendido de media tensión que por allí pasa.
Huergas de Gordón desde la senda que baja de Peña Blanca
Pola de Gordón una vez que accedemos a la pista que baja de las antenas de Peña Blanca.
         Subimos unos metros hasta una campera cercada con alambre de espino que atravesamos para alcanzar en el descenso subsiguiente la pista (1070 m) que viene de las antenas muy cerca del camping y las piscinas donde tenemos aparcado el coche. Por el camino obtenemos buenas vistas de la Pola de Gordón.

Lorenzo Sánchez Velázquez