miércoles, 15 de marzo de 2017

Pico Morronegro. Circular desde Torrestío

Salida y llegada: Torrestío
Distancia: 15 km
Duración: 7:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1050 m
Altura Inicial: 1340 m
Altura máxima: 2151 m
Fecha de realización: 11/III/2017
Dificultad: media
Track de la ruta



Nota: La ruta circular del Morronegro discurre por alturas superiores a los 2000 metros por lo que en invierno hay que analizar las posibles dificultades relacionadas con la nieve o el hielo. En la bajada por la ladera del pico Azmón hay tupidos escobares que nosotros evitamos parcialmente; en el track que adjunto he realizado pequeñas correcciones para esquivarlos.

Itinerario: Torrestío – Valle Valverde – Las Cascarinas – Collado el Queixeiro – Pico Pielda – Morro Negro – Pico la Loma – Pico El Arca – Peña Azmón – Prao la Vayuga – Torrestío.




Imagen de Torrestío con Peña Redonda y las crestas de Cualmarce, Calabazosa y Solarco.

      Nos acercamos a Torrestío (1350 m), en la comarca de la Babia, buscando las altas cumbres por encima de los 2000 que las altas temperaturas de los primeros días de marzo nos permiten alcanzar sin equipamiento especial. Aparcamos frente al bar La Farrapona y nos ponemos en marcha siguiendo la pista continuación de la carretera que se dirige al Alto de la Farrapona al oeste. Enseguida cruzamos el río de La Carrera al lado de un molino restaurado y dejamos que la pista siga su curso hacia la frontera asturiana para tomar otra a la izquierda que sigue el Valle Valverde.
Nada más cruzar el río La Carrera encontramos este molino rehabilitado.

Torrestío desde la pista que lleva al Valle Valverde. Por detrás la Sierra de la Oxa
      La fuerte subida hormigonada da acceso al alargado valle orientado hacia el suroeste y limitado al oeste por las peñas Redonda, Cualmarcé y Calabazosa en el límite con Asturias y por la Sierra de la Maserona (Morronegro y Azmón) al este; la Peña de Solarco y la loma occidental del Morronegro la cierran por el sur. Una vez en la plataforma superior del valle, las crestas nevadas de estas montañas se van perfilando en el horizonte mientras a la izquierda el arroyo Valverde forma pequeñas cascadas.
El camino recorre el valle de Valverde cerrado por las peñas Solarco, Calabazosa (detrás del Pico Vallera), La Colarada y Cualmarce.
       El camino ancho avanza llano cerca del arroyo mientras la gran mole del pico Solarco con manchas de nieve y las verticales paredes grises del Calabozosa a su derecha, contrastan con el verdor de los pastos; si echamos la vista atrás veremos al arranque meridional de la Sierra de los Bígaros y a su derecha la gran cresta del Ferreirúa.
Aquí está el desvío hacia el Valle Valverde. La pista que se ve continúa hacia La Farrapona. A la izquierda con manchas de nieve Peña Redonda y a la derecha Los Bígaros.
        En algo menos de 3 km, cuando estemos a la altura del Valle Sousas que se descuelga por la derecha entre la Peña Corros y el Pico Vallera, abandonamos la pista (1480 m) para seguir un marcado sendero (hay un poste de señalización donde cogemos la senda) que baja al arroyo. Y aunque lleva bastante agua del deshielo, lo cruzamos sin problemas para acceder al margen derecho del valle.
Cruzando el arroyo Valverde
       Más adelante, justo donde la senda cruza el arroyo Morronegro (1600 m), vemos, al otro lado del valle, el arranque del Valle Cualmarce por el que deberíamos subir para alcanzar el collado homónimo o el pico Solarco. Estamos en la ladera noroccidental del Morronegro en la zona conocida como Las Cascarinas. Enseguida comenzamos a pisar las primeras manchas de nieve y, cuando alcanzamos el hombro occidental (1791 m) del pico Pielda (apenas un montículo que se desgaja del propio Morronegro), cerca del collado El Queixeiro, damos vista al sur en medio de un fuerte vendaval: las cumbres nevadas de los picos Pozo Lao, Las Avanzadillas y el pico Congosto cierran el Valle Congosto por el sur. Entre el pico Las Avanzadillas y el pico Congosto vemos la gran mole del Montihuero y, entre el Congosto y el Solarco, los crestones que salen de Peña Orniz y Torre Orniz y siguen por Muria Brava, etc.
Peña Solarco desde el hombro que sube al Pico Pielda

Desde la misma posición vemos de izda a dcha: Peña Congosto; al fondo, Peña y Torre Orniz, Muria Brava y Pico Blanco. La ladera sur de la cercana Peña Solarco tapa Peña Calbozosa que no se ve.
        El fuerte viento no amaina y, después de hacer recuento de las vistas, continuamos la progresión por una senda hitada que nos permite alcanzar pronto y sin nieve la cumbre del Pico Pielda (1950 m).
Morronegro desde el Pico Pielda. La ausencia de nieve en la senda facilita la dura ascensión.
        La breve bajada posterior nos deja en el collado (1931 m) que precede a la dura rampa occidental del Morro Negro que encontramos sin nieve. El sendero está perfectamente hitado, tiene un primer tramo, el más empinado, de tierra, piedras pequeñas y algo de gravilla; más arriba afloran los bloques de cuarcita tapizadas de líquenes que favorecen la adherencia de las botas cuando no están mojadas como es el caso (con nieve o hielo sería otra cosa). El fuerte viento no da tregua en los más de 200 metros de desnivel que debemos superar desde el Pico Pielda para alcanzar la cima (2151 m).
 Montihuero desde la cima del Morronegro

Peña Congosto y Peña y Torre Orniz desde la cima del Morronegro
         El Morronegro tiene un vértice geodésico asentado sobre bloques de cuarcita y las manchas de nieve se extienden por la arista y la ladera norte de la Sierra de la Maserona que vamos a recorrer y en cuya cúspide nos encontramos. Fue llegar a la cima y calmarse el viento; es hora de reponer fuerzas mientras disfrutamos de unas vistas espectaculares: los montes antes enumerados y las Ubiñas todos ellos nevados; más lejos, al sur, vemos los picos próximos al Alto de la Cañada con cimas por encima de los 2000 metros y al norte Los Albos detrás de Peña Calabazosa, también Los Bígaros, Peña Negra y el Michu en la Cordal de la Mesa. Próximos, con unas laderas nevadas y otras despejadas, tenemos los picos de la Sierra de la Maserona que vamos a recorrer: La Loma, El Arca y Azmón.
Arriba a la izda Peña Chana. Detrás de la Peña Solarco vemos Peña Blanca y Calabazosa y, por detrás de esta última, los Picos Albos.
        Aparejados con las mochilas, más ligeras después del refrigerio, proseguimos la ruta por la arista del Morronegro, dejando a la izquierda la cornisa de nieve que vierte al norte. Marrones brezos diminutos, líquenes de variados colores cubriendo las rocas, nieve fracturándose en las rimayas que preludian un pequeño alud,… y nos hallamos en la cima sur de la montaña (2138 m). La pedregosa ladera oriental no tiene nieve y por ella descendemos rápidamente unos 100 metros hasta la alargada arista que mantiene la dirección y conduce casi en llano al pico La Loma (antes hay que superar un pequeño crestón) (2062 m).
Bajando por la ladera oriental del Morronegro vemos lo que nos queda de la Sierra de la Maserona: Pico La Loma, El Arca y Azmón. Al fondo Las Ubiñas.
          Un montón piedras señala la cumbre con caídas verticales al este. El descenso normal se hace por la ladera norte que encontramos con una buena capa de nieve blanda, por lo que ponemos especial atención en este descenso marcando escalones en una amplia revuelta con la que suavizar la fuerte pendiente.
Bajando por la empinada ladera norte del Pico la Loma.
         Nos encontramos en la base de la Peña el Arca cuyos bloques de cuarcita superamos con facilidad por la derecha (suroeste); otro mojón de piedras corona la cumbre (2002).
Bloques de cuarcita en la base del pico El Arca

Desde la cima de El Arca de izda a dcha y al fondo: Peña Negra, Peña Redonda, L'Alguil y Ferreirúa. Por delante, la larga loma del Azmón.
         El descenso de la peña lo hacemos por la ladera norte hasta alcanzar el extenso y ancho crestón que une esta cima con la alargada Peña Azmón situada casi a la misma altura. Avanzamos en llano sobre el brezo rastrero hasta el punto más alto (1954 m) situado al norte y marcado con un gran montón de piedras.
Cruzando el crestón que da acceso a la Peña Azmón. Atrás queda la Peña el Arca.
Desde la Peña Azmón: a la izda del hito Pico la Loma y a la dcha el Morronegro.

Peña el Arca a la izda y La Loma desde la Peña Azmón.
        Al comienzo de la ruta las nubes parecían presagiar un mañana de lluvia, pero, después, el fuerte viento las barrió y ahora, por la tarde, al amainar, van regresando cubriendo poco a poco las cimas. Después de una jornada disfrutando en el largo cresteo de unas vistas espectaculares, es hora de bajar de la sierra. Desandamos la arista del Azmón hasta su extremo sur y descendemos por la despejada ladera occidental sin dejarnos caer después por primer el valle que vierte al norte. Habíamos leído que esta bajada está completamente por invadida por el escobar y decidimos descender por el siguiente valle. Pero nos escoramos demasiado al oeste y, sin querer, nos metimos en otro escobar por donde pudimos bajar sin demasiados problemas a una zona despejada (1750 m). Desde abajo vimos que si hubiésemos descendido por la ladera noroeste lo habríamos evitado. Proseguimos el descenso por la zona despejada, pero al final, sin querer, nos volvimos a meter en otro corto escobar. El track que acompaño lo he arreglado para evitarlos fácilmente (aconsejo seguirlo en el descenso).
Desde el Valle Valverde, vista atrás del Morronegro. Se baja entre las escobas que se ven a la izquierda.
         Por la margen derecha del Valle Valverde continuamos casi en llano dejando el Prao la Vayuga (1480 m) entre el camino ancho con el que hemos enlazado y el propio arroyo. Más adelante, el camino se convierte en senda y cerca de Torrestío vuelve a ensanchar al llegar a un arroyo donde una alambrada (1430 m), prolongación de un prado, impide el paso.
Llegando a Torrestío

Espadaña de la Iglesia Sacramental de Santo Tomás en Torrestío.
        Cruzada la alambrada y el arroyo, el camino se transforma en pista y nos deja en Torrestío al lado de la Iglesia Sacramental de Santo Tomás con espadaña para tres campanas de distinto tamaño. Un puente peatonal de madera nos lleva a la calle principal de la aldea cerca del bar La Farrapona, donde aprovechamos para tomar unas claras.

Lorenzo Sánchez Velázquez