jueves, 2 de febrero de 2017

Plantón, Gradamiana y La Corona. Circular desde Villanueva de Santo Adriano

Salida y llegada: Área recreativa de Buyera (Concejo de Santo Adriano)
Distancia: 20,0 km
Duración: 7:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1130 m
Altura Inicial: 180 m
Altura máxima: 984 m
Fecha de realización: 21/I/2017
Dificultad: media
Track de la ruta


Itinerario: Área recreativa de Buyera – Villanueva – Casa Folgueras – Castañedo del Monte (Concejo de Santo Adriano) – Minas de la Parva – Pico Plantón – Pico Grandamiana – Linares (Concejo de Proaza) – Canto la Cruz – Pico la Corona – Canto la Cruz – El Dentín – Sobrepeña – La Piñera – Castañera – Área recreativa de Buyera.


        El Camino Real de la Mesa permitió durante siglos la comunicación de Asturias con Castilla. Un ramal salía de Cueiro y terminaba en Villanueva de Santo Adriano y de él salían otros como el que iba a Quirós bajando desde Linares a Proaza. Recorrer algunos tramos de estos caminos, visitar las minas de La Parva y disfrutar de las vistas desde las cumbres del Plantón y Grandamiana son los objetivos de esta ruta.
Picos Cueto Mar y Forcada desde el Área recreativa de Buyera (concejo de Santo Adriano)
       Llegamos al amplio aparcamiento del Área recreativa de Buyera (180 m) en una mañana de invierno con la escarcha cubriendo los prados del valle del Trubia, helada que no se materializa, en cambio, en las laderas soleadas. Los gemelos que forman La Forcada y Cueto Mar dominan el horizonte sur y las verticales laderas que cierran el valle por el este y el oeste están cubiertas de tupidos encinares.
Por la "Senda del Oso" cruzamos el puente que nos lleva a Villanueva de Santo Adriano.
       Por la Senda del Oso, que salva la carretera y el río mediante un puente peatonal, llegamos a Villanueva, capital del concejo de Santo Adriano (a la izquierda, después del puente, queda la iglesia de San Romano) y, mientras atravesamos la aldea, obtenemos una magnífica vista de sus casas y del puente de piedra medieval de un solo arco que une los barrios situados a ambos lados del río Trubia.
Villanueva de Santo Adriano y puente medieval que cruza el río Trubia.
       Continuamos después por la pista hormigonada en la que se transforma la calle y que, además, es asiento del GR-109 Asturias interior (etapa 16: Villanueva-Villamayor) y del GR-101.1 Camín Real de Cueiro a Villanueva (también llamado Camín Real Francés y que es un ramal del Camino Real del Puerto de la Mesa).
Vista atrás de Villanueva con la Sierra de Caranga (Cueto Mar y Forcada) al fondo.
        Remonta suavemente la ladera oriental de la Sierra de la Pedrisca cubierta por un bosque mixto con predominio de castaños hasta el portón de acceso a la finca de Casa Folgueras (330 m) donde termina el hormigón. Se trata de un establecimiento naturalista regentado por un matrimonio francés.
Pico Castiello cubierto de encinas (verdes) que resaltan más la calizas grises de las rocas.
        El camino terrero sigue hasta culminar el hombro de la sierra (400 m) dando vista al pico Castiello al otro lado del arroyo Sabadía; el verde del encinar que cubre su vertical ladera sur contrasta con las calizas de su cima, mientras a la izquierda, como cortado a tajo, se extiende desnudo el castañar. Aún más a la izquierda, sobre la colina que es continuación del pico, vemos las casas de Castañedo del Monte adonde tenemos que llegar.
Foto que continúa la anterior: el encinar da paso al castañar y arriba vemos las casas de Castañedo del Monte.
Una vez cruzado el arroyo Sabadía, el camino sube entre castaños y avellanos hasta Castañedo del monte.
       Antes, entre castaños y avellanos, el camino rodea en descenso la sierra para salvar el arroyo Sabadía (370 m) y remonta después hasta llegar a la altura de las casas donde lo abandonamos. Un camino estrecho y en desuso nos deja enseguida en la plaza del pueblo (550 m), más bien cruce amplio de calles, donde encontramos la Iglesia Parroquial del Arcángel San Gabriel, de planta rectangular, nave única, pórtico y espadaña.
Iglesia de Castañedo del Monte bajo la advocación del Arcángel San Gabriel.
       En Castañedo del Monte el GR-109 sigue por la carretera hasta Linares, mientras que el GR-101.1 llega a la misma aldea por caminos de tierra a menor altura. Siguiendo las indicaciones de este último, continuamos en llano por la calle asfaltada que pasa por las casas de La Higada y finaliza en Los Niseros (530 m); la vista hacia atrás de la aldea y sus prados es magnífica.
Cabaña y casa en La Higada
Llegando a Los Niseros tenemos esta magnífica vista de Castañedo del Monte.
        Después, un camino de tierra, en llano, nos lleva hasta una bifurcación donde abandonamos también el “Camín Francés” y tomamos el de la derecha que sube entre castaños, robles y abedules hasta las minas de hierro de La Parva o San Miguel (570 m).
Bocaminas de La Parva o San Miguel.
       Varias bocaminas interconectadas es lo que vemos al llegar. Parece ser que de ellas se extrajo parte del mineral que se utilizó en Trubia para fabricar cañones en la Guerra de la Independencia contra los franceses y que fue explotada sobre todo entre 1825 y 1866. Para más información ver el artículo que apareció en la Nueva España  firmado por Juan Rionda, Antonio Alba y Ángel F. Ortega el 7.11.2015.
Subiendo duramente monte arriba entre castaños, robles y abedules hasta llevar al camino y la carretera.
        En lugar de desandar unos metros para tomar el camino ancho que nos permitiría subir con facilidad a la carretera, atajamos duramente monte arriba entre castaños, robles y abedules hasta llegar a la pista que enseguida nos deposita en la carretera (670 m) que viene de Castañedo y va a Sograndio, retomando así las señales del GR-109. Un corto descenso por ella, viendo ya el vértice geodésico que corona el cercano pico Plantón, nos lleva hasta un desvío a la izquierda que sube al hombro de la montaña dando vista al oeste. Solo nos queda seguir un pequeño sendero para alcanzar con facilidad la cima (751 m).
Últimos metros para alcanzar el pico Plantón
Buzón de montaña en el pico Plantón

       El vértice geodésico está acompañado de un buzón de montaña colocado allí por el GM Pozobal de Oviedo y por dos belenes de cumbres, uno de hierro forjado. Abajo queda Castañedo del Monte. Al este, la Sierra del Aramo nevada ofrece una magnífica panorámica mientras que el fuerte contraluz hacia el sur no nos deja apreciar en toda su belleza las nevadas Ubiñas, la Sierra de Gradura también nevada y el pico La Siella en la de Sobia. Algunas manchas de nieve se aprecian también en La Loral y el pico Buey Muerto al oeste.
Desde el pico Plantón vemos la aldea de Linares y el pico La Corona. Al fondo, nevado la Sierra de Yernes y Tameza.
        De vuelta a la carretera, la desandamos hasta sobrepasar el punto en el que accedimos a ella. Después, cogemos a la derecha un camino embarrado en la base del pico Grandamiana que también dejamos pronto para remontar fuertemente por un sendero entre la maleza hasta alcanzar la cima (808 m) donde no hay más que una pequeña cruz de acero inoxidable o aluminio casi tapada por las zarzas, helechos y cotoyas. Al contrario que en el despejado Plantón, aquí las vistas están dificultadas por algunos arbustos, y los zarzales, helechos y cotoyas no hacen nada acogedor el lugar.
Cruz en el pico Grandamiana invadida por arbustos y maleza. Al fondo vemos Castañedo del Monte.
         Para continuar la ruta y descender por la ladera sur, seguimos por un prado situado en el flanco oeste de la montaña y limitado en la misma arista por unos alambres de espino. Al finalizar el prado, salimos de él para la coger la “senda”, entre zarzas y helechos, que termina en unas cabañas y un camino que, a su vez, desemboca en la carretera justo a la entrada de Linares (767 m).
Tejo centenario y lavadero de Linares.
         La aldea es una de las parroquias del concejo de Proaza y en tiempos fue una importante encrucijada de caminos: tuvo malatería para atención a los leprosos y ventas. Uno de los caminos iba Oviedo y otro hacia Santiago de Compostela a través de Grao. A pesar de su importancia histórica, no conserva construcciones dignas de mención, más bien parece un pueblo casi despoblado y poco cuidado. Un tejo hembra centenario da sombra a un reciente y feo lavadero y la iglesia, bajo advocación de Santa María Magdalena, hoy día no ofrece ningún atractivo, al menos en su exterior. Por si esto fuera poco, los restos de las antiguas casas de la malatería son cuadras destartaladas.
Desde la carretera que sube al Canto la Cruz, echamos la vista atrás: Linares y pico Grandamiana.
Sierra del Aramo desde el Canto la Cruz nada más coger la pista que va a Cueva Llagar.
          A partir de Linares vuelven a coincidir los trazados del GR-109 y del GR-101.1. Siguiendo sus marcas, continuamos por la carretera hasta el cercano Canto la Cruz (857 m) inconfundible por sus antenas y desde donde teníamos previsto iniciar el descenso por el camino antiguo que baja a Proaza. Pero es temprano y tenemos cerca el monte más alto de la zona; decidimos subir al pico La Corona. Para ello abandonamos la carretera que va a Sograndio y continuamos por la pista que nos marcan los GR en dirección a Cueva Llagar.
Subiendo a La Corona por el lomo norte. Al fondo a la izquierda de la foto vemos Linares y los picos Grandamiana y Plantón.
         Tras un breve descenso y otra breve subida, abandonamos la pista y los GR siguiendo un camino a la derecha en la base de la montaña. Después, remontamos una vaguada de hierba y tomamos una senda a la derecha, entre las cotoyas, que lleva al lomo norte por donde sube otra sendilla que nos deja en la alargada cima; en su extremo sur hay un pequeño montón de piedras (984 m) a modo de marca. Las vistas son muy parecidas a las descritas antes.
Sierra del Aramo y Sierra de Tene (por delante, a la derecha) desde el pico La Corona.
Sierra de Caranga (Forcada y Cueto Mar). Al fondo Las Ubiñas y la Sierra de Sobia.
         Después de comer, reanudamos la marcha descendiendo a la pista por las mismas sendas (más o menos) y la desandamos hasta que comienza la pequeña subida al Canto la Cruz. Allí tomamos una senda a la derecha, cuya traza se aprecia bien después de un reciente incendio, que nos deja en el camino ancho que baja a Proaza. Se trata del Camin Real de Linares, que enlazaba el Camín Real Francés (ramal del de la Mesa) con Quirós, a través de Linares, Proaza y la collada de Aciera. Ahora está bastante abandonado y, aunque mantiene la traza, su empedrado original casi ha desaparecido quedando abundantes piedras sueltas que, al estar tapadas por la hojarasca, pueden producir torceduras a los caminantes.
Vivienda y hórreo en El Dentín.

         Pero al principio, el camino es una pista hormigonada y da varias revueltas hasta que, en la última, se mete en una finca (660 m). Continuamos de frente por el camino antiguo, más estrecho que la pista y con abundante piedra suelta, y llegamos al caserío del Dentín (620 m) donde comienza el bosque. Robles, castaños y algunas hayas y encinas pueblan el Castañéu de Lindalera y cubren de hojas el camino.
El camino cruza el magnífico Castañéu de Lindalera.
         Después, un desvío a la derecha lleva a las cabañas de Sobrepeña (600 m) y, varias revueltas más abajo, siempre en medio del precioso bosque, a las fincas de La Piñera (380 m). Poco más adelante pasamos al lado de las de Polléu (300 m) muy cerca ya del fondo del valle del río Trubia.
Ya vemos el fondo del Valle del Trubia. Al fondo, nevado, la Sierra del Aramo.
          Finalmente, llegamos al barrio de Castañera (230 m) por cuyas empinadas calles descendemos hasta la carretera a la altura de la gasolinera. No hay más que continuar por ella medio kilómetro y llegamos al aparcamiento de Buyera.

Lorenzo Sánchez Velázquez