martes, 22 de abril de 2014

Cordal del Tarambicu. Circular desde Valle del Lago

El Cordal del Tarambicu separa los valles de Saliencia y Valle del Lago. Su relieve, modelado por el hielo, forma una planicie a unos 1700 metros de altura salpicada de pequeños valles, resto de cubetas glaciares. Su ladera oriental es asiento de los bosques de Monte Grande y las Bustariegas que gozan de especial protección dentro del Parque natural de Somiedo. La occidental, más escarpada, vierte sobre el Valle del Lago y fue pulida por la lengua del glaciar que conformó el valle.

Datos de la ruta
Salida y llegada: Circular desde Valle del Lago (en el concejo de Somiedo) 
Distancia: 22,3 km 
Perfil de la ruta

Duración: 7:00 h (sin contar paradas) 
Subidas acumuladas: 1170 m 
Altura Inicial: 1230 m 
Altura máxima: 1918 m 
Dificultad: media-alta (por la distancia)
Track de la ruta


Mapa: entre Valle del Lago y el Tarambicu


Mapa: por la Sierra del Tarambicu y regreso a Valle del Lago
Teito. Al fondo la Sierra del Tarambicu
 Descripción:
           Llevábamos tiempo postergando la ruta por la Cordal del Tarambicu. Esta sierra nos llamó la atención desde las cimas de Peña Negra o el Michu, o cuando caminamos por el “Camín Real de la Mesa” pues cierra por el oeste el bello valle de Saliencia. También cuando anduvimos por Peña Chana o Peña Salgada o por los Albos nos propusimos visitarla. Pero siempre surgían otras prioridades montañeras. Por eso, cuando estuvimos en las Brañas de Saliencia (justo al otro lado del valle), nos pareció que ya era el momento de atacarla. Así es que la semana siguiente nos encaminamos hacia Valle del Lago (1230 m). Como en otra entrada de este Blog describimos el itinerario seguido para llegar a esta aldea somedana desde el Centro de Asturias, me remito a lo escrito allí.
Lago del Valle
          El primer tramo de la ruta nos llevará hasta el Lago del Valle. Aunque podríamos seguir la señalizada, despejada y concurrida pista hormigonada, continuación de la carretera, preferimos el arbolado dosel alternativo del camino (hayas y avellanos en los linderos de las fincas) que sigue la margen izquierda del río del Valle. Este camino lo describimos  en la ruta de Peña Chana. Al llegar a la revuelta de la Braña El Veneiru, lo abandonamos para seguir de frente por una senda que nos lleva al Lago del Valle (1566 m) justo en el punto donde vierte el canal de abastecimiento del lago, canal que viene desde la braña de Murias Chongas.
          El magnífico y hermoso lago, con su islita en medio, nos produce una magnífica impresión. Se trata de una cubeta glaciar recrecida por su lado oeste para permitir un mayor volumen de agua. En su origen, la lengua del glaciar se extendía por el Valle del Lago, en U, modelando el paisaje. Seguimos el muro del embalse hasta su finalización, al norte.
Subiendo a Camayor. Lago del Valle con Peña Orniz al fondo.
          Toca ahora superar la ladera oriental del Valle del Lago para acceder a la Veiga Camayor donde arranca la Sierra del Tarambicu. Para ello mantenemos la dirección por un sendero que tiene las marcas casi desaparecidas de la ruta PR AS-15, hasta alcanzar la cercana y arreglada finca de La Piniella. El camino original dejaba la cabaña a la izquierda, pero, ahora, una alambrada de espino impide el paso y hay que rodearla, dejándola a la derecha. Después, continuamos hacia el noroeste por un sendero poco marcado y casi abandonado, en paralelo a un regato, por su margen derecha, que nos lleva a Vega Rionda después de cruzar varias alambradas. Aunque nosotros seguimos este camino, quizás habría sido mejor bajar un kilómetro por la pista hormigonada que tiene las marcas del PR AS-15.1 y, al cabo, abandonarla cruzando el valle hacia Vega Rionda. Aquí encontramos ya un buen sendero que, en constante subida, mantiene la dirección noroeste, deja a la izquierda la muria de un prado y nos lleva a la pista que se viene de Valle a la altura de la Braña el Gabitón (1550 m). Es un ramal de la principal y ha sido construida para dar acceso a las brañas de Solapeña, La Corba y El Gabitón.
Valle del Lago. Esperones y Canalón. Peña Chana al fondo.
           Seguimos la pista hacia la derecha, al este, hasta su cercana finalización. En este punto arranca otra senda que da un giro brusco a la izquierda para retomar la dirección noroeste, pasar un pedrero, dar un amplio giro hacia noreste entre las peñas Chabana, a la derecha, y La Minga, a la izquierda, y alcanzar finalmente las amplias praderas de la braña de Sobrepeña, donde queda tan sólo un pilón con poca agua. Desde aquí ya divisamos la cumbre del Tarambicu, al norte.
          Un suave ascenso por el sendero marcado en la pradera nos sitúa en el amplio collado (1743 m) de acceso al valle de Camayor y El Sumidoriu. Estos extensos pastizales están cerrados por los picos Tarambicu, Concrespu y Las Porzanas, al norte; y los contrafuertes rocosos más septentrionales del Albo Occidental, al sur. Cruzándolos, siguiendo las marcas del PR AS 15, se llega a los demás lagos de Saliencia (Cerveriz, Calabozosa y Cueva). Nuestro camino, sin embargo, no se dirige hacia ellos, sino que, abandonando las señales del PR, nos encamina hacia el norte para subir a la Sierra del Tarambicu. Para ello, cruzamos un pequeño reguero. Enlazamos, después, con la senda que viene de la pradera de Camayor. Finalmente, la seguimos hacia poniente hasta alcanzar el collado de acceso a la sierra. Con esta maniobra hemos rodeado la peña y sólo nos queda remontar su ladera occidental, mezcla de hierba y piedra, sin senda y sin dificultad, para alcanzar la cima del Tarambicu (1918 m).
Pico Tarambicu
         Esta espléndida montaña de fácil acceso, tiene unas vistas espectaculares que describimos brevemente. Al este el Cordal de la Mesa (Michu, Peña Negra), Los Bígaros y, más atrás, Las Ubiñas. Al sur, el gran macizo de Somiedo: Morronegro (en León) Calabozosa, Albos, Peña Orniz. Al suroeste, encerrando el Lago del Valle, vemos los Picos de la Mortera, en León Peña Chana (de León) y la alargada loma que contiene a la Peña Los Años y Punta la Sierra. Virando al oeste encontramos la afilada cima de los Picos Blancos y la alargada Peña Chana en el límite entre Asturias y León. Más lejos y al oeste están Peña Salgada, el Cornón, el Cogollo Cebolleo, etc.
Planicie del Tarambicu. Michu y Peña Negra al fondo
         La Cordal del Tarambicu es una especie de meseta a unos 1700 m de altura modelada por los hielos y dirigida de sureste a noroeste entre los valles de Saliencia y Valle del Lago. Los bordes situados sobre ambos valles caen verticales y son prácticamente inaccesibles salvo para los abundantes rebecos. Por el medio discurre un valle que desagua en la cubeta que forma la somera Laguna Fuentes. El lateral de la sierra que mira hacia Saliencia es una planicie a unos 1800 metros de altura con muy buenas vistas. Cae vertical, como dijimos antes, hacia ese valle y menos abruptamente sobre varios vallecitos situados en medio de la sierra (Veiga Rionda, Veiga Fuentes, con su laguna, y el Reguero la Chamera, al final de la sierra). Al otro lado, la vertiente occidental de la sierra es más abrupta y contiene algunos riscos y peñas como Peña la Minga (o la Braña), Los Bernaldeos, La Estaca o Las Cruces, que son visibles cuando se camina apaciblemente por el valle del Lago.
Picos Albos y Peña Orniz desde el Tarambicu
          El recorrido por estos lugares lo hicimos, en la primera, parte bajando de la Peña del Tarambicu hacia una senda que se divisa en el fondo de un pequeño valle con restos de alguna construcción y cerca de piedra. La senda discurre por la parte alta de la planicie con unas vistas formidables del Cordal de La Mesa y del Valle de Saliencia, sobre todo después de atravesar unas zonas de pastos. Algunos miradores, a vista de águila, sobre el valle, impresionan por sus caídas verticales que finalizan en los bosques de Monte Grandes y las Bustariegas, lugares de especial protección en el Parque Natural de Somiedo. Después de unos dos kilómetros por esta zona llana, viramos hacia el oeste para visitar la majada y la laguna de Fuentes, sumidero natural de la sierra.
Braña La Chamera
          Para ello, abandonamos el sendero que sigue la cresta, para continuar por otro que desciende hacia los valles interiores. En el descenso nos topamos con una alambrada que, una vez cruzada, nos sitúa en el pequeño valle donde se ubica Veiga Rionda. Para llegar hasta el valle más extenso que contiene la laguna de Veiga Fuentes (1630 m), sin dar mucha vuelta, se puede remontar un pequeño crestón rocoso hasta encontrar, al otro lado, el sendero. Mejor es rodearlo siguiendo la senda hacia el oeste, para virar al sur y superar el lomo rocoso dando vista a la amplia Veiga de Fuentes donde se asienta la laguna. Es poco profunda con abundante vegetación acuática, rodeada de extensos pastizales y con abundante cabaña ganadera en verano. Alcanzada la laguna, continuamos nuestro camino siguiendo el curso natural del valle, que se estrecha mucho al pasar entre dos peñas y se vuelve a ensanchar en los ricos pastos del valle de Veiga Rionda, al que volvemos, pero más al oeste. La senda bien marcada sigue por el fondo del valle otros 2 kilómetros hasta alcanzar la vistosa braña La Chamera (1490 m), con un teito en buen estado, rodeado de una especie de sembrado de antiguas piedras que dan al lugar un encanto especial. Aquí finaliza la sierra y es hora de descender.
Bajando a la aldea de Llamera
           El sendero nos hace bajar fuertemente, primero hacia un pilón con abundante agua, después haciendo zigzag, hacia unos prados con rudimentarias cercas de piedra que dejamos a la derecha, adentrándonos en el bosque. Son las brañas de Llamera (1270 m). El fuerte descenso no da tregua entre los avellanos que separan las fincas del camino y el bosque situado a nuestra izquierda. Encontramos algún teito. No muy lejos del pueblo, el camino se separa en dos: el que sigue de frente es directo a la aldea, aunque tiene falta de limpieza pues los avellanos y arbustos que separan las fincas se van apoderando poco a poco de él. El otro, que sale a la izquierda, está más despejado y da una pequeña vuelta hasta enlazar con el primero a la entrada de la aldea de La Llamera (1080 m). Tiene unas pocas casas y muy pocos habitantes. Hasta aquí llega una pista hormigonada que sale Veigas. La seguimos en descenso, disfrutando de la magnífica cascada que forma el reguero La Chamera: desagüe natural de la sierra del Tarambicu. Un
Cascada del arroyo La Chamera
kilómetro más adelante abandonamos el hormigón que va hacia Veigas para seguir la pista (960 m) que asciende por la profunda foz que forman las peñas La Mozqueta (final de la Sierra del Tarambicu) y el Monte Couto (La Palombera) hasta alcanzar el collado situado en la carretera que llega en ese punto a Valle de Lago. Este tramo de subida final vence unos 280 metros de desnivel y transcurre por un entorno muy húmedo y sombrío (en la profunda foz) entre los grandes peñascos que caen verticales y la exuberante vegetación, dándonos una impresión de cuento de hadas: solo falta un encuentro casual con algún pacífico oso para completar esta larga pero espectacular ruta.

Lorenzo Sánchez Velázquez