martes, 7 de mayo de 2024

Cantu la Jorcada, Cantu Arriondu, Mofrechu y Joyadongu. Desde Santianes del Agua

Salida: Santianes del Agua (Concejo de Ribadesella)
Distancia: 14.2 km
Duración: 7:00 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 1320 m
Altura Inicial: 28 m
Altura Máxima: 900 m
Fecha de realización: 28/04/2024
Dificultad: alta




Itinerario: Santianes del Agua – Llavayu – La Cerezal – Sierra de Cuana – Cantu la Jorcada – Cantu Arriondu – Collado de Escapa – Mofrechu – La Muralla – Jous de Braña – Joyadongu – Collado Tresjuncalar – Collado la Tabla – Pista a Santianes – Vega de Peme – Arroyo Santianes – Santianes del Agua.



Nota: Los 500 metros de subida entre Llavayu y lo alto de la Sierra de Cuana son muy inclinados, sin camino, por trochas de animales entre una tupida vegetación que hace difícil la orientación para evitar peñas y cortados (ver más abajo). Por eso la califico como de alta dificultad. El resto de la ruta tiene una dificultad moderada o fácil.

Santianes del Agua es un pueblo bien conservado situado en la llanura que se extiende entre la Sierra de Cuana y Ribadesella. Separada por la carretera N-634 de uno de los meandros que hace el Río Sella en su tramo final, tiene buenas y arregladas viviendas, hórreos y paneras, y viviendas vacacionales de uso turístico. La Sierra de Cuana entre los picos Cantu Arriondu y Mofrechu lo encierra completamente por el sur mediante paredones muy verticales por donde hace muchos años hubo caminos; hoy están completamente invadidos por la exuberante vegetación que proporciona la humedad del río y del cercano Mar Cantábrico.

Hórreo en Santianes del Agua.

Viviendas en Santianes del Agua.

Aparcamos en Santianes del Agua y comenzamos a caminar por una pista muy inclinada y hormigonada con tramos de zahorra allí donde la pendiente es menor. A la izquierda va quedando la Riega Lozana y cuando se separa de ella, da tres grandes lazadas para ganar altura. Una larga recta inclinada y hormigonada y una cuarta revuelta a la derecha nos dejan en Llavayu donde encontramos a la derecha una gran casona en ruinas y un poco más adelante, en el único llano que encontramos en toda la ladera, un gran prado y cabaña de reciente factura y en uso. Aquí se acaba el buen camino.

Camino ancho que sube por el valle de la Riega Lozana. En los pocos tramos algo llanos no está hormigonado, en los de más pendiente sí.

Viejos castaños (muchos de ellos quemados) se alternan con pinos de antiguas repoblaciones.

Cuando el bosque deja ver el sur observamos omnipresente el Mofrechu.

Mientras que al norte tenemos la hermosa vista del estuario del Sella en Ribadesella.

Gran cabaña o cuadra en Llavayu. Aquí se acaba la pista.

Dejando la entrada de la hacienda a la izquierda seguimos una sendilla que lleva a una pequeña campera cercana. Una vez cruzada nos adentramos entre la maleza hasta que aparece un camino más ancho que viene de la hacienda; lo seguimos un corto tramo hasta que vemos que lleva mala orientación. Subimos como podemos siguiendo rastros de animales en medio de un bosque mixto y salvaje hasta alcanzar un zona de lo que fue el prado de La Cerezal; justo al lado de la derruida cabaña que apenas deja ver sus muros entre el follaje hay un guindo. Seguimos subiendo duramente separando ramas, buscando las zonas menos inclinadas, con mucha humedad y mucha vegetación y, allí donde aflora la tierra, muy resbaladizo. Hay uno o dos hitos en toda la subida; pusimos algunos más. En una zona intermedia encontramos una marcada senda que llaneaba y la seguimos un trecho pero se perdía e iba en mala dirección. Retrocedimos y seguimos directos la dura remontada hasta que al salir donde disminuye la vegetación rastrera entre unas pocas hayas, espinos y acebos. Alguna senda de vacas que bajan desde la cumbrera de la sierra nos ayuda en este tramo. Más arriba desaparece la vegetación arbórea pero no la inclinación y avanzamos entre la maleza, las hierbas altas y las peñas hasta salir definitivamente a la cumbrera de la Sierra de Cuana.

En un primer tramo de la subida por el bosque encontramos zonas algo más limpias como ésta. Después la abundante maleza, las ramas caídas y la fuerte inclinación dificultan la progresión.

No es fácil subir por esta empinada ladera (Foto de Miguel Mayoral).

En esta zona encontramos una antigua senda pero no lleva buena dirección y tenemos que desandar un corto tramo y seguir monte arriba (Foto de Miguel Mayoral).

Cuando conseguimos salir del enmarañado bosque echamos la vista atrás sobre el estuario de Ribadesella.

A partir de aquí será una ruta normal de montaña. Nos orientamos en la dirección de la sierra, hacia el este, superando pequeñas peñas y crestones, cortas camperas hasta alcanzar el Cantu la Jorcada el primer pico. Bajamos por la arista, cruzamos otra campera y seguimos por la alargada arista sobre el hayedo que llena la ladera norte en este tramo hasta alcanzar la doble cima del Cantu Arriondu. Preciosas vistas sobre los meandros y la desembocadura del Sella en Ribadesella; hacia el sur las nubes lo ocultan todo.

Desde el Cantu la Jorcada vemos la Sierra de Cuaña que recorreremos entera. El primer pico que vemos es el Cantu Arriondu y por detrás el Mofrechu.

Por la arista de la Sierra de Cuana llegando al Cantu Arriondu.

En el Cantu Arriondu echamos la vista atrás (O) para ver el Cantu la Jorcada y la arista que nos ha traído.

Hacia a adelante (E) vemos el Collado de Escapa en la base del Pico Mofrechu. Se baja por la zona derecha de la foto.

La bajada por la cara oriental de este pico parece complicada pero no lo es. Una senda nos permite descender fácilmente por la vertical ladera de hierba hasta una horcada que da paso a la canal final por donde se retuerce para bajar con facilidad. Seguimos casi en llano hasta el Collado de Escapa donde hay ganado vacuno.

Llegando al Collado de Escapa miramos hacia atrás: canal que nos ha permitido bajar del Cantu Arriondu.

Collado de Escapa y Mofrechu. Subiremos por la alargada franja de hierba que vemos hacia la izda.

Dejando a la derecha el gran crestón calizo que baja del macizo del Mofrechu, emprendemos una dura remontada por una amplia y alargada franja de hierba. Arriba, la senda atraviesa tramos entre las cotoyas y pequeñas camperas hasta situarnos sobre un jou. Al otro lado vemos la cima del Mofrechu con gente que ha subido con facilidad desde el Collado Igena. Atravesamos la hondonada de hierba y subimos por el otro lado buscando el verde entre las rocas y las cotoyas hasta alcanzar la cumbre del Mofrechu coronada por un buzón adosado a un gran piolet, un vértice geodésico caído y varios belenes de cumbre. Las vistas hacia la costa son magníficas abarcando la costa de Ribadesella, pero hacia el sur las nubes permanecen y ocultan todo (dejo un par de fotos explicativas de otra subida).

Subiendo al Mofrechu miramos hacia atrás: Collado de Escapa y Cantu Arriondu. El claro que vemos a la dcha es Llavayu.

Hondonada que precede a la cima del Mofrechu.


Cumbre del Mofrechu con Ribadesella al fondo.


Picos de Europa desde la cima del Mofrechu (Foto de otra subida a este pico).

Mirando hacia el sur desde el Mofrechu (Foto de otra subida a este pico).


Desde la cima del Mofrechu miramos hacia el Pico Joyadongu, nuestro próximo objetivo.

Arriba hace un viento frío por lo que no quedamos mucho tiempo en la cima. Siguiendo el trazado de la sierra (hacia el este) bajamos por o pegados a la arista rocosa que en algunos mapas llaman La Muralla. Superado el tramo rocoso la sendilla nos lleva por las pequeñas camperas de los Jous de Braña y, tras descender al último, continúa pegada a la arista occidental del Joyadongu. Como vemos que se desvía demasiado de la roca, rectificamos y enseguida llegamos a la cima de esta alomada montaña. Paramos a reponer fuerzas. El Joyadongu es el pico más oriental de la Sierra de Cuana y desde su cima apreciamos con claridad lo que hemos ido viendo en todo el recorrido: que las caídas de la sierra hacia el norte son muy verticales y la fuerte inclinación del terreno unida a la humedad que retiene del mar convierten estas laderas en un denso e intrincado bosque mixto donde la naturaleza salvaje se alterna con pequeñas y antiguas plantaciones de pinos. Hacia el sur, por el contrario, las alomadas laderas permiten el arraigo de una extensa cabaña ganadera en sus prados verdes y cabañas.

Camino del Joyadongu. A la izda vemos La Teyadera.

Vista atrás de la arista oriental del Mofrechu (La Muralla).

En la cima del Joyadongu. Por detrás el Mofrechu.

Ribadesella desde el Joyadongu. La peña caliza que vemos por delante son los Cuetos Medios.

Bajamos por la inclinada ladera norte de hierba y matojos hasta el Collado Tresjuncalar donde sobreviven unos viejos pinos. La marcada senda continúa en llano por el extenso lomo norte donde aún queda una alargada franja de hierba mientras que por las laderas medra el cotoyal (las punzantes aulagas). Al terminar la alargada planicie, la ladera cae entre cotoyas hasta el breve herbazal del Collado la Tabla desde donde remontamos unos metros (N) del último montículo para caer después al collado que da paso a la Sierra de Cueva Negra que avanza hacia el este. Por este collado pasa una red de alta tensión y llega una pista que viene de Santianes (al oeste).

Bajando del Joyadongu debemos caer sobre los pinos del Collado Tresjuncalar y después seguir por la cumbrera de la sierra que vemos completamente limpia. Por detrás está el Pico Jorovitaya (izda) y el Alto de la Teyadera (centro).

Vista hacia atrás de la ladera norte del Joyadongu por donde hemos bajado directamente. El Collado Tresjuncalar está entre los pinos.

Collado la Tabla con el Alto de la Teyadera detrás. Subiremos a la colina para coger la pista que pasa al otro lado.

La pista, de abundante piedra suelta al principio, baja (O) hacia la verde Vega de Peme que vemos abajo limitada por la peña caliza de los Cuetos Medios al oeste. Por el norte, separándonos de la rasa costera y en paralelo al mar, avanza la extensa sierra donde los picos Jorovitaya y Alto Teyadera constituyen las cumbres cimeras. Tras cruzar una portilla metálica, la pista hormigonada baja a la Vega de Peme, deja atrás la peña de Los Cuetos Medios y se acerca al Arroyo Santianes.

Bajando por la pista a Santianes del Agua. El pico Cuetos Medios  limita la gran Vega de Peme con buenos prados y cabañas. 

La pista baja hasta el fondo del valle recorrido por el Arroyo Santianes.

Los pequeños prados, las construcciones arregladas y el bosque se intercalan con alguna Vivienda Vacacional a medida que nos acercamos a Santianes. Atravesamos la aldea virando hacia el sur por sus calles para seguir el valle de la Riega Lozana porque tenemos aparcado el coche junto al lado de la última casa.

Lorenzo Sánchez Velázquez

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