miércoles, 6 de diciembre de 2017

Sierra de la Serrantina. Circular desde Rebollada

Salida y Llegada: Rebollada (Concejo de Somiedo)
Distancia: 16,5 km
Duración: 6:30 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1150 m
Altura Inicial: 830 m
Altura máxima: 1673 m
Fecha de realización: 26/XI/2017
Dificultad: media
Track de la ruta


Itinerario: Rebollada (Somiedo) – Brañas El Tornu – Regueiro las Ollas – Collado de la Serrantina (El Muñón) – Pico La Granda el Arco (Colmenosu) – Alto la Pachagosa – Chagüetos – Alto Ferreirúa – Pico el Piensu – Collado Chagüeños – Arroyo y valle de Cormichán – Práu Molín – Rebollada.


Parece como si en las últimas visitas al Parque Natural de Somiedo hubiésemos rodeado a propósito la Sierra de la Serrantina. Con este sonoro nombre se conoce la continuación orográfica hacia el sur de la Sierra de la Cabra donde estuvimos hace un par de años. Posee su misma estructura geológica de cuarcitas sobre las que se asienta el matorral de brezo y está también sometida a la misma presión incendiaria; el suelo negruzco de ambas así lo confirma. También estuvimos cerca esta misma primavera cuando cresteamos desde el Cogollo Cebolleo hasta el Rabo de Asno o cuando subimos a este último hace tres años desde Parada Viecha regresando por el valle del río Junqueras, río al que vierten las laderas occidentales de la propia Serrantina.
Rebollada y valle de Cormichán
Para crestear la modesta sierra nos dirigimos a la aldea somedana de Rebollada tomando una desviación en la carretera que sube a Villar de Vildas desde Aguasmestas (kilómetro 26 de la AS-227 que avanza por el valle del Pigüeña). A la entrada estacionamos en un pequeño aparcamiento con vistas espléndidas del valle de Cormichán por donde bajaremos de regreso.
Comienzo de la ruta en Rebollada

Calle arriba, nos encaminamos al barrio alto dejando a la derecha la pequeña ermita de San Antonio. Nada más sobrepasar las últimas casas, la pista de hormigón da un cerrado quiebro a la izquierda para avanzar casi llana a media altura por el citado valle de Cormichán; buenas vistas de la aldea y del hermoso valle rellenado por prados en el fondo y por un frondoso bosque en ambas laderas. La pista, trazada entre unos fotogénicos crestones, avanza después, dejando a la izquierda prados con cerca de piedra y robles linderos, hasta alcanzar un collado con más prados y cabañas; estamos en las extensas Brañas El Tornu.
Vista de Rebollada desde la pista que sube a las Brañas el Tornu.

Las pista cruza estos crestones cuarcíticos entre brezos
La buena pista de hormigón se convierte en camino carretero en mal estado que baja entre los prados y cabañas hasta el Regueiro las Ollas. Realmente la braña es grande y tiene abundantes prados aún en uso, sólo los más alejados, cercanos al arroyo, tienen síntomas de abandono reciente; sus antiguas murias de piedra tapizadas de gruesos musgos nos informan de la humedad de la zona. En la ladera meridional del cercano Pico el Monte, hombro del pico Palastro (o Pico Home) al norte, apreciamos un precioso hayedo adosado a un pequeño abedular y los ocres de las últimas hojas de la hayas contrastan en la distancia con los blancos troncos violáceos de los desnudos abedules.
Después deja a los lados prados con cerca de madera y robles.

Prados y cabañas en las Brañas el Tornu

Cerca del Regueiro las Ollas encontramos las últimas cabañas del Tornu. Por detrás de la cabaña vemos el hayedo y abedular del Pico el Monte.
El camino vuelve a subir entre restos de prados con buenas cercas y un bosque mixto con predominio de robles y hayas, apareciendo también algunos abedules y acebos. Al llegar a una riega, que debemos atravesar, el camino ancho se convierte en senda y poco a poco, a medida que subimos, la vegetación arbórea desaparece dando paso a las escobas, tojos y brezos. Llegamos al Collado del Muñón (en algunos lugares lo llaman de la Serrantina) que abre al norte donde apreciamos el valle de Genestaza entre el pico La Patana, culmen meridional de la Sierra de la Cabra, y la Sierra de Dagüeño.
Después de cruzar un primer arroyo, el camino ancho sigue entre prados

Después de atravesar un segundo arroyo el camino se convierte en sendero y desaparecen los árboles, quedando sólo brezos, tojos y escobas.

Collado del Muñón (o de la Serrantina). Al sur vemos el pico Colmenosu calcinado por un reciente incendio.
Al otro lado, al sur, la alomada ladera del pico Colmenosu, calcinada por un reciente incendio, da inicio a la Serrantina. Una senda pasa entre las altas escobas que se libraron de la quema y nos deja en el negro erial donde prosigue en ascenso por la ladera oriental del Colmenosu. Cuando sobrepasamos la zona quemada y  damos vista al siguiente tramo de la sierra, abandonamos la senda (la senda sigue hasta el collado que hay entre el Colmenosu y el Alto la Pachagosa) y subimos campo a través, entre el brezo de bajo porte, por la empinada ladera del Colmenosu. Más arriba atravesamos otra zona calcinada hasta culminar la alomada montaña.
Cumbre del Comenosu. La nieve oculta los carbones de los brezos quemados.
En la cima encontramos unas trincheras quizás de la Guerra Civil, una fina capa de nieve y grandes y hermosas vistas. Al norte, la Sierra de la Cabra entre la Fana Genestaza y La Patana, la Sierra de la Manteca, el valle de Genestaza, la Sierra Dagüeño, Tineo, etc. Pero es al sureste y al sur donde se aprecian las grandes montañas de Somiedo y las Ubiñas: Michu, Sierra de los Bígaros, Albos, Peña Chana, Mocosu, Penouta, Cornón, Cogollo Cebolleo, Fanarriondas, entre otras muchas montañas. Al oeste vemos la alargada sierra del Rabo de Asno, parcialmente tapada por la Serrantina (más adelante, a partir de La Pachagosa, se verá completamente).
Vista norte desde el Colmenosu: Sierra de la Cabra (entre la Fana Genestaza y el pico La Patana). Por encima, la Sierra de Peña Manteca.

Vista sur de la Serrantina desde el Pico Colmenosu: a la izda el Alto de la Pachagosa y al fondo el Rabo de Asno.
Descendemos por ladera sur hasta el cercano collado que nos separa de la cumbre cimera de la sierra, el Alto de la Pachagosa. La senda sube entre el brezo por ladera occidental hasta situarnos cerca de la cumbre. La abandonamos para remontar los últimos metros, también quemados, hasta la cima donde hay otra construcción en ruinas. Las vistas son semejantes y más amplias a las descritas antes. Señalar que tenemos las mejores vistas del valle del río Junqueras donde se asienta la aldea de Parada Viecha, de donde partimos hace unos años para subir al Rabo de Asno. Aún así, paramos poco.
La senda baja del Comenosu entre el brezo y nos disponemos a subir por ella al Alto de la Pachagosa

Vista hacia atrás desde cerca de la cima de La Pachagosa.
   Seguimos hacia el sur por la misma arista de la sierra superando dos pequeñas montículos: Chagüetos y Alto Ferreirúa (en algunos sitios he visto que a este último lo llaman El Piensu). Otro pequeño descenso hasta el siguiente collado donde enlazamos con la breve senda que nos permite ascender al siguiente pico, de mayor entidad que los dos últimos, y que en los mapas de IGN llaman El Piensu aunque otros lo llaman Castiellu.
Desde el Pico Piensu vemos el valle del Río Junqueras. En el centro se aprecia la aldea de Parada Viecha (Cangas de Narcea)

Parada Viecha (con teleobjetivo) desde el Pico Piensu
Es el momento de parar y reponer fuerzas. Al avanzar la tarde, el Sol, siguiendo su curso diario hacia el oeste, nos permite fotografiar sin rabiosos contrastes y veladuras las montañas de todo el frente sur y sureste antes descrito.

Desde el pico Piensu: Cogollo Cebolleo, Pico Cogollo, Fanarionda y Peña Treisa.
Desde el Pico Piensu: Cornón, Los Rasos y Cogollo Cebolleo.


De izda a dcha: Picos Albos, Valle del Lago, Robezu, Faspachón, Peña Chana, Pico Alto, La Franca y La Gúa (asomando).

En primer término Peña Blanca y collado Carbaneu. Por detrás Las Ubiñas, Sierra del Tarambicu, Valle del Lago y el Albo Occidental.
Proseguimos la ruta descendiendo por la ladera sur para continuar casi en llano hasta una campera llamada Vega la Peña. Desde aquí, la senda comienza otro tramo de descenso por la ladera sur de la sierra, invadida por el brezo, hasta alcanzar el collado Chagüeños en donde hay un cruce de caminos. Dos de ellos llevan a Rebollada: uno recorre el valle de Cormichán a media ladera por la margen izquierda mientras que el otro, después de atravesar en descenso un hayedo, lo hace por el fondo. Seguimos el segundo.
Pico Piensu desde Vega la Peña
Después del collado Chagüeños seguimos la senda que se adentra llana en el hayedo

Después baja mediante varias revueltas. El perrito, natural de Rebollada, nos acompañó toda la ruta.
La senda sale del collado a la derecha y avanza en llano por el precioso hayedo. Más adelante inicia una fuerte bajada dando varias revueltas hasta cruzar el arroyo de Cormichán donde se orienta al noreste para continuar por el fondo del valle. Enseguida se convierte en camino ancho que nos lleva a la Braña de Cormichán donde encontramos cabañas en buen estado y otras en ruinas.
Después de cruzar el arroyo Cormichán, el camino ensancha entre antiguas murias

Cabaña en la Braña de Cormichán

La pista que traemos desde la Braña de Cormichán sigue en llano mientras el arroyo se precipita en la foz.

El tupido bosque rellena el fondo del barranco por el que desciende el barranco de Cormichán, muy cerca de Rebollada.
Casi llano y convertido en pista, continúa después por la margen derecha, entre prados (Prados de la Braña, Práu Molín) y bosquetes, mientras el arroyo se precipita en el fondo del barranco. En la ladera opuesta el bosquete luce los últimos ocres del otoño cuando rodeamos unos fotogénicos crestones, los mismos que atravesamos más arriba por la mañana. Una fuente a la izquierda nos anuncia la inminente llegada a Rebollada, aldea que atravesamos acompañados de varios perros ladradores pero juguetones.

 Lorenzo Sánchez Velázquez