martes, 20 de septiembre de 2016

Peña Ubiña y Peña Cerreos. Desde Casa Mieres a Tuiza

Perfil de la ruta
Salida: “Casa Mieres” (Municipio de San Emiliano)
Llegada: Tuiza (Concejo de Lena)
Distancia: 15 km
Duración: 6:30 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1050 m
Bajadas acumuladas: 1450 m
Altura Inicial: 1600 m
Altura final: 1220 m
Altura máxima: 2411 m
Fecha de realización: 4/IX/2016
Dificultad: media
Track de la ruta

Itinerario: “Casa Mieres” – Vega de Candioches – Los Ollones – El Estrecho – Valle de Riotuerto – Collado Ronzón – Peña Ubiña – Alto Terreos (Puerto Tuiza) – Peña Cerreos – Alto Terreos – Refugio del Meicín – Tuiza.

         Esta vez nos juntamos un grupo numeroso para subir a Peña Ubiña desde “Casa Mieres” haciendo travesía hasta Tuiza de Arriba. En el amplio aparcamiento situado al lado del Centro de Información del Parque Natural de las Ubiñas y la Mesa en Tuiza dejamos un coche y, con los demás, subimos al Puerto el Palo o de la Cubilla, continuando 2 kilómetros más allá hasta “Casa Mieres” donde termina la carretera asfaltada. Aparcamos.
"Casa Mieres"
        Lo que fue un bar y restaurante en los Puertos de Pinos que daba buen servicio a ganaderos y montañeros, hoy está cerrado por las disputas entre el Ayuntamiento de San Emiliano (León) donde se ubican estos puertos y el de Mieres su propietario.
En primer término la represa de "Casa Mieres", a la izda arranca el Valle Angosto y la pista avanza hacia la derecha.
        Comenzamos la andadura siguiendo el camino ancho que avanza hacia el norte dejando a la izquierda una pequeña represa que encontramos casi seca.  Queríamos atajar por el Valle Angosto siguiendo el sendero que sale a la izquierda, pero los que iban por delante continuaron por la pista y así todos dimos un pequeño rodeo por la Vega de Candioches. Nada más rodear el montículo que separa la vega del valle, comenzamos a ver La Ubiña Grande por encima de un escalón rocoso tras Los Ollones.
Vega de Candioches. Al fondo, la gran mole de Peña Ubiña y a su derecha, más modesta, Peña Cerreos.
        Encerrado al noroeste por el citado resalte calizo, la amplia vega de Los Ollones tiene un pilón ganadero que dejamos a la derecha. El camino, transformado en senda con armaduras en algunos tramos, supera este crestón y nos sitúa en la zona alta frente a un pequeño muro calizo que cruzamos por una estrecha hendidura (El Estrecho) donde hay que utilizar un poco las manos (sin problema).
Al final de Los Ollones la senda supera ese resalte
Cruzando la hendidura de El Estrecho
        Accedemos a los extensos pastos del Valle de Riotuerto y, mientras los cruzamos, vamos dejando a la izquierda la gran mole de la Ubiña Pequeña y a la derecha la cresta de Peña Cerreos; al frente, imponente, Peña Ubiña.
Nada más cruzar El Estrecho y poco antes de llegar al amplio valle de Riotuerto. La Ubiña pequeña se yergue magestuosa.
Valle de Riotuerto con la Ubiña Grande al fondo y, a la derecha, Peña Cerreos.
         Al final del valle nos escoramos a la izquierda para rodear la pequeña Peña de la Carba por la izquierda (también se puede rodear por la derecha) situada a los pies de Peña Ubiña.
Primer tramo de la ladera de subida a Peña Ubiña
        En el collado Ronzón, separando los pastos asturianos de los leoneses, hay una alambrada de espino que cruzamos. Damos vista al valle de Torrebarrio en la Babia Alta y, más allá, a las grandes montañas de esta comarca y de Somiedo. Apenas hemos subido 300 metros en 5 kilómetros; ahora comienza la verdadera subida.
Seguimos por el collado rodeando La Carba para descruzar después la alambrada.
Valle de Torrebarrio con la aldea al fondo, desde una ventana en la arista sur de Peña Ubiña.

          Un poco más arriba retomamos la senda que sube fuertemente zigzagueando por un terreno de tierra y hierba. Lo tomamos con calma. Cuando comienza la caliza la inclinación es mucha y hay zonas con gravilla y piedra suelta, pero en ningún momento se tiene sensación de peligro (salvo los que tengan mucho vértigo); la senda, los hitos y las marcas de pintura nos van encaminando por los mejores pasos.
Tramo final en la subida por la ladera sur de Peña Ubiña.
          En un punto se abre una ventana hacia La Babia y vemos en el fondo del valle la aldea de Torrebarrio. Más arriba hay dos sendas de idéntica dificultad que confluyen al poco. Así, subiendo con tranquilidad, alcanzamos la cresta de la peña donde la pendiente disminuye considerablemente. La seguimos por la misma arista (hay una senda unos metros por debajo en la vertiente leonesa) hasta alcanzar, al final, el vértice geodésico que corona la cima. Varias placas recuerdan a algunos amantes de la montaña fallecidos.
Por la misma cresta de Peña Ubiña, con la cima muy cerca.
A la izda de la cumbre vemos el abigarrado cresterío de Los Castillines, El Siete, etc; a su derecha Los Fontanes y la su izda El Práu.
         Como apenas encontramos tráfico en la subida (habíamos previsto un gran trasiego de montañeros en esta emblemática cima y, sin embargo, apenas nos cruzamos con unas quince personas mientras subíamos, algunas conocidas; en la cima, sólo una pareja) decidimos quedarnos allí para reponer fuerzas.
Valle de Riotuerto por donde hemos subido con la Ubiña Pequeña a la derecha.
         Las vistas hacia el norte defraudan un poco al encontrarse alineados varias montañas y crestas importantes (Puerta del Arco, los tres Castillines, El Siete, el Crestón del Paso Malo y las Agujas Rojas). A la derecha de este abigarrado conjunto de crestas, agujas y montañas calizas sobresalen Los Fontanes y a la izquierda El Práu. Para más información sobre las montañas que nos rodean ver las fotos del libro Recorriendo las montañas de Asturias (Volumen I).
Peña Cerreos tras el collado Terreos o Puerto de Tuiza desde la cima de Peña Ubiña.
         Hacemos el descenso por la misma arista sur por la que subimos y, como algunos bajaban despacio y apenas habíamos superado unos 800 metros, decidimos bajar más rápido y aprovechar para coronar Peña Cerreos.
Valle del Meicín desde la cima de Peña Ubiña. El refugio se ve muy pequeño en el fondo del valle y, al final, Tuiza de Arriba.
         Cuando termina lo más inclinado, en la zona de hierba y antes de estar a la altura de La Carba, cogemos una senda hacia el este que, sin llegar al fondo del valle, atraviesa dos canchales que bajan de lo más alto de Peña Ubiña y nos deja en el Collado Terreos o Puerto de Tuiza. La vista se abre al amplio valle donde se asienta la Vega del Meicín. Estamos a los pies de Peña Cerreos.
Desde Peña Cerreos vemos Peña Ubiña al otro lado del collado Terreos. A su derecha el cresterío que llega hasta Los Fontanes.
         Una senda con gravilla zigzaguea por la fuerte pendiente. Más arriba se pierde y, al poco, la volvemos a encontrar para situarnos finalmente en la cumbre después de vencer unos 225 metros desde el collado. Protegida por los restos de las trincheras que se hicieron durante la Guerra Civil para impedir el paso de las tropas nacionales, nos ofrece unas vistas impresionantes de las dos Ubiñas y de la cuerda que avanza desde la grande hacia el norte (Puerta del Arco, Castillines, Siete, Crestón del Paso Malo) de la que a su vez salen dos imponentes ramales hacia el este. El primero contiene a Los Portillines, Canalón Oscuro, Fariñentu (algo desviado hacia el norte), Siegalavá y Tapinón; y del segundo sobresalen imponentes los dos Fontanes.
Desde Peña Cerreos vemos la cuerda que pasa por el Canalón Oscuro, Fariñentu, Siegalavá y Tapinón.

          A esta cumbre había subido una calurosa mañana del verano de 2015 y ya me impresionaron estas formidables vistas. Descendemos más o menos por el mismo camino y en el collado emprendemos un rápido y largo descenso hacia el refugio de El Meicín. La senda discurre por la empinada y verde ladera entre las crestas norte de Peña Ubiña y Peña Cerreos.
Vista de La Tesa, La Mesa y La Almagrera desde Peña Cerreos.
         Alcanzamos al resto del grupo en el refugio donde paramos a tomar unas cervezas. Varios burros y un mulo pastan por los alrededores del moderno edificio y se utilizan para acarrear la comida y la bebida desde Tuiza.
Bajando desde el Collado Terreos al refugio de l Meicín
Llegando a Tuiza de Arriba. Al fondo vemos La Mesa y La Tesa.
         Retomamos el descenso y, enseguida, poco antes de llegar a la portilla, la senda se convierte en camino ancho que nos lleva a aldea lenense de Tuiza de Arriba. A la entrada, a la izquierda, encontramos el depósito del agua al que se ha adosado una improvisada fuente con el agua sobrante.

Lorenzo Sánchez Velázquez