jueves, 15 de noviembre de 2018

Pasada Trallán, Peña la Ordaliega y Foz de los Cubilones desde La Pesanca

Salida y llegada: La Pesanca (Concejo de Piloña)
Distancia: 18,5 km
Duración: 8:30 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1270 m
Altura Inicial: 400 m
Altura máxima: 1461 m
Fecha de realización: 10/XI/2018
Dificultad: media-alta
Track de la ruta

Itinerario: La Pesanca – Friscorrales – Reguero de la Foz – Monte la Foz – Collado Mediu – Collado Cabu – Reguero les Mules – Pasada Trallán – Collado Colines – Collado Llagu Colines – Collado Llagu Ovia – La Llomba – Peña la Ordaliega –  Collado Entrepeñes – Braña Nueva – La Felguerina – Río y Foz de los Cubilones – Valle del Pedrosu – Pista La Pesanca-Los Moñacos – Puente de Coberas – Puente Patín – Puente el Mercadín – El Muñizón – La Pesanca.
La ruta pasa por algunos parajes salvajes que la mano del hombre hace tiempo no ha tocado. En el primer tramo por el Monte la Foz hay enormes robles y hayas caídos recientemente que cortan el camino y nos obligaron en algunos punto a tirar monte arriba aunque nunca en sitios comprometidos. La Foz de los Cubilones llevaba bastante agua y la pasamos al atardecer extremando las precauciones para evitar resbalones en las piedras mojadas y los deslizantes musgos. Al anochecer llegamos a la pista que recorrimos hasta La Pesanca a la luz de las linternas. Aunque el día amaneció despejado, a media mañana se cubrió y al mediodía cayeron apenas unas gotas más de la humedad ambiental que de lluvia.
Área Recreativa de La Pesanca 
Después de pasar las aldeas piloñesas de Espinaredo y Riofabar, aparcamos en Área Recreativa de La Pesanca y comenzamos la ruta cruzando el puente sobre el río Infierno. Caminamos unos metros por la pista y enseguida la dejamos (a unos 50 metros) cogiendo un sendero a la derecha que sube retrocediendo con respecto a la pista para convertirse pronto en un camino ancho en medio de un hermoso robledal.
Pista que sube a Los Moñacos
Pronto encontramos los primeros árboles caídos que atravesamos como podemos. En la segunda revuelta varios robles intersectan el camino y nos obligan a remontar directamente hasta enlazar más arriba.
Árboles caídos recientemente cortan el paso en el amplio camino de subida a los prados del Collado Mediu

Bosque de robles, más arriba aparecen las hayas, en el camino al Collado Mediu
A partir de aquí el camino avanza hacia el sureste. Su buena traza, armado en algunos tramos y labrado en la vertical ladera en otros, nos informa de la importancia que tuvo para llegar a los prados del Collado Mediu.
Cruzamos el reguero de La Foz continuando la progresión por el monte del mismo nombre y a medida que subimos los grandes robles van dando paso a las hayas.
Traza del camino que sube al Collado Mediu

Llegando al Reguero de La Foz vemos al otro lado la traza del camino que está limpio.
Vamos retirando innumerables ramas caídas, cruzamos sobre o bajo algunos grandes troncos, damos un par revueltas y nos situamos en una zona más llana en la que el camino da un último giro a la derecha (suroeste) para rodear el Pico del Viesgo.
Hay que pasar bajo algunos árboles caídos hace tiempo

Otra imagen del precioso camino
Finalmente salimos a la extensa pradera del Collado Mediu con buenas vistas hacia el este de la Sierra de Aves (Vízcares), el Maoñu y de los crestones que cierran por el sur el circo de Los Moñacos (Los Tornos, Cuetón de los Traviesos, Mayáu, Frayada y Ordaliega).
Collado Mediu. A la derecha quedan los restos de algunas cabañas

Pico Vízcares desde el Collado Mediu

De izda a dcha: Maoñu, Llambria (asomando por encima del collado Pandemules), Los Tornos, Cuetón de les Travieses, Magúa, Frayada y La Ordaliega cortada.
Seguimos una senda por el lomo de la montaña, entre matas de espinos, algunas hayas y algo de maleza hasta alcanzar la pequeña pradera del Collado Cabu. A partir de aquí encontramos algunos hitos que nos van ayudando a seguir hacia el sur por la imperceptible senda que recorre al bies la empinada ladera de la Sierra del Trallán. En un crestón perdemos la senda y los hitos continuando por donde mejor nos parece sin perder altura hasta reencontrarlos justo a la entrada del Reguero de les Mules.
Entre el Collado Cabu y el Reguero les Mules la senda se pierde aunque hay algunos hitos.
Varios árboles caídos taponan parcialmente la riega seca, pero los sobrepasamos sin mayor dificultad. Subimos fuertemente por el reguero hasta su culminación, saliendo por la orilla izquierda donde el hayedo mantiene a raya la maleza; a la otra mano por la que hubiésemos querido subir hasta la Majada Trallán, encontramos la ladera totalmente invadida por la cotoya.
Al incorporarnos al Reguero les Mules encontramos árboles caídos; más arriba el reguero está limpio y seco.

Subiendo por el Reguero les Mules
Continuamos la ascensión directamente dejando a la derecha la cabecera del reguero hasta encontrar una senda que viene de la majada y nos lleva a las puertas de la Pasada Trallán. No hay más que remontar unos metros por la roca siguiendo una marcada senda y nos situamos en la horcada que permite el paso de la sierra. Al otro lado se extiende el Valle del Pedregal  que sigue la dirección norte-sur en paralelo a los crestones calizos de la Xerra Trallán.
En la Pasada Trallán

Pasada Trallán. Es un paso labrado en la roca para permitir el paso.

Vista hacia atrás de los picos Maoño, Los Tornos y Cuetón de les Travieses

Canal de bajada al Valle el Pedregal desde la Pasada Trallán
La marcada senda se retuerce por la estrecha canal para permitir el descenso de unos ochenta metros. Sin llegar al fondo del valle, la senda bastante limpia gira y se orienta con la sierra; al principio en llano y después en ligera subida, nos encamina hasta despejado Collado Colines. El Valle Serondu con su majada se extiende hacia el este desaguando al norte por la Foz del Molín (río los Cubilones).
Vista del Valle Serondu y la Foz del Molín desde el Collado Colines

Desde el Collado Lago Colines miramos hacia atrás para ver la Xerra Trallán ("la pasada" bastante a la izda fuera de la foto) y el Collado Colines.
Un camino baja hacia Serondu y una senda remonta hacia el sur. Seguimos la senda subiendo al Collado Lago Colines donde la abandonamos para continuar por otra que faldea en ligero ascenso el Pico Entrambosllagos. Aunque se pierde, mantenemos la altura con la vista puesta en el Collado Llago Ovia donde llegamos pronto; una pequeña laguna da nombre al collado. Por allí pasa el camino ancho que viene de la aldea de Nieves y llega a La Felguerina.
En el Collado Llago Ovia. Vemos los crestones de La Frayada y La Ordaliega, esta última asomando a un lado de La Llomba.
Obviamos la pista y, siguiendo las marcas del PR AS-125 Ruta Cañandi, subimos por una senda hasta coronar la alomada Llomba. Otra corta subida nos deja en la base de la Peña la Ordaliega. Siguiendo los hitos entre peñas y piornos subimos por la empinada ladera alcanzando pronto la cima. Hace unos años había una cruz y buzón de montaña que han desaparecido. La peña de La Frayada queda enfrente y los picos Campigüeños, La Carasca, La Senda y el Requexón se ven hacia el sureste.
Llegando a la base de La Peña Ordaliega.

Desde la Peña Ordaliega vemos Entramboslagos, Peñas Negras y la Sierra del Sellón con el Pico Facéu como cumbre cimera

Vista hacia el este desde La ordaliega: Collado Entrepeñes, La Frayada, El Magáu, Cuetón asomando y Los Tornos.

Bosque en Covarroble, Xerra de los Duernos y Pico Campigüeños

Picos La Carasca y La Senda con el Colláu Capiella en medio
El fuerte viento frío y húmedo no nos da la opción de comer en la cumbre disfrutando de las vistas por lo que descendemos y rodeamos la peña por la izquierda siguiendo las marcas del PR para superar el crestón rocoso. Allí, al abrigo, paramos a reponer fuerzas.
Cruzando el crestón de La Ordaliega por una pequeña horcada
Reanudamos la marcha bajando unos metros hacia el Collado Entrepeñes y, sin llegar a él, bajamos directos por la ladera norte. Atravesamos un primer tramo de hierba hasta unas hayas, después las cotoyas la invaden cruzando sobre ellas hasta salir al camino ancho que viene de Nieves.
Braña Nueva con los crestones La Becerrera y Trallán a la izda.
Como pretendemos bajar por la Foz de los Cubilones, seguimos por el camino hacia el norte, pasando al lado de las cabañas de Braña Nueva. Lo más directo sería bajar por otro camino a la izquierda hasta los prados que vemos abajo, al norte; sin embargo, como después no está claro el camino, decidimos bajar por ladera, aparentemente más limpia, desde La Felguerina. Por eso seguimos por el camino principal hacia La Felguerina y, al llegar a la primera cabaña, emprendemos un rápido descenso hacia el noroeste en paralelo al crestón rocoso.
Braña Nueva
Al principio entre cotoyas, después por un incipiente sendero de animales, hasta llegar a un bosquete de hayas cerca del reguero por el que bajamos para perder en todo este tramo más de 300 metros. Seguimos por donde mejor nos parece, en paralelo al arroyo que viene con abundante caudal hasta que desemboca en el río los Cubilones a la entrada de la Foz. No queda mucha luz y aún tenemos que atravesarla.
Llegando al hayedo en la bajada desde La Felguerina a la Foz de los Cubilones.

Hayas cerca del río Los Cubilones

Aunque no se aprecia bien por la vegetación, aquí está la entrada a la Foz de los Cubilones
El río Los Cubilones lleva también bastante agua, las peñas del cauce por las que hay que pisar están mojadas y resbaladizas o cubiertas de musgo. Pasamos por donde mejor podemos con mucho cuidado para evitar caídas; no es el mejor lugar ni la mejor hora para tener un imprevisto. Casi media hora tardamos en cruzar los 300 metros del estrecho desfiladero.
Arroyo que nutre al río Los Cubilones unos metros antes de entrar a la foz.

Por la Foz de los Cubilones

De peña en peña por la Foz de los Cubilones

Por la Foz de los Cubilones

Cerca de la salida de la Foz encontramos esta antigua represa.
Al final salimos por una senda a la izquierda. Oculta por las altas hierbas y la maleza pronto la perdemos y seguimos faldeando la montaña por el bosque ralo hasta llegar a la altura de un bosquete de pinos. Bajamos a los pinos y allí, muy cerca de la pista que baja de los Moñacos, encontramos un buen camino por el que bajamos a la derecha hasta desembocar en el camino ancho.
Al salir de la foz cogemos una sendilla a la izquierda.
Bajamos por la pista y al llegar al cercano Puente el Patín ya es noche cerrada y aún nos queda media hora larga de bajada hasta La Pesanca. Antes debemos pasar frente a las cabañas de Degoes y al lado de las del Muñizón en donde vemos luz en algunas de sus cabañas.

Lorenzo Sánchez Velázquez